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sábado, 20 de diciembre de 2025

25.6- OBERNAI Y ROSHEIM. MÁS PUEBLOS ALSACIANOS CON ENCANTO.

3 de diciembre de 2025. Miércoles.

Las Palmas de Gran Canaria.


Amanece en Estrasburgo, nublado y con un ligero calabobos intermitente. Desayunamos en nuestro hotel Adonis y antes de ponernos en ruta para visitar Obernai y Rosheim, queremos visitar un mercado en Estrasburgo.

En el interior del mercado cubierto de Halle du Marché Gare. Estraburgo. Alsacia.
Foto del autor.


Para ello nos ponemos en marcha hacia el "Mercado de la estación de tren", buscadlo como Halle du Marché Gare, en la 41 Rue du Marché Gare, 67200, Strasbourg. Es un mercado cubierto con 14 comercios, una terraza con mesas y sillas y parking gratuito. Aquí encontraréis desde frutas y verduras de la zona a productos groumet, también tenéis: pescadería, sushi-bar, mariscos, carnes, charcutería, vinos, quesos, panadería y una zona llamada Le Comptoir, para degustar un vino de su amplia selección, comer algo o cenar el viernes por la noche. Un buen lugar, resumiendo, para disfrutar a buen precio, de los mejores productos culinarios de Alsacia.

La amplia bodega de Le Comptoir en el "Mercado de la estación de tren". Estrasburgo.
Alsacia. Foto del autor.

Tras visitar el mercado nos ponemos en marcha hacia Obernai, desde Estrasburgo tenemos casi 29 kilómetros, asi que estaremos en unos 26 minutos en este encantador pueblo alsaciano.


- OBERNAI. UN POCO DE HISTORIA.

Esta localidad fue propiedad de los duques de Alsacia desde el S. VII, siendo el lugar de nacimiento de Santa Odilia (662-720 d.C), hija de los duques antes mencionados y venerada como patrona de Alsacia. Durante el dominio de los Hohenstaufen, Obernai alcanzó el estatus de villa en 1240 y en 1354 se adhirió a la Decápolis Alsaciana, liga que agrupaba a diez ciudades imperiales de la región. Durante el Renacimiento gracias a su producción vinícola y a la diversidad de artes y oficios de sus profesionales consiguen una gran expansión económica y demográfica de la villa, hasta que llegó la plaga de la guerra...

La villa amurallada de Obernai. La foto sobre el panel informativo la saque justo
en el círculo que se ve en el panel informativo. Por esa zona entramos en la bella
villa alsaciana.


La Guerra de los Treinta Años causó graves daños en toda la región, incluida Obernai, que fue ocupada por las tropas suecas entre 1632 y 1634. Inicialmente este ejército sueco lo comandaba su soberano, el rey Gustavo II (1594-1632), hasta su muerte en la batalla de Lutzen en noviembre de 1632. Después, el mando fue asumido por Bernardo de Sajonia-Weimar y posteriormente por Axel Oxenstierna hasta su derrota en la batalla de Nordlinguen en 1634. Esta batalla fue una victoria decisiva para el bando hispano-imperial católico en la Guerra de los Treinta Años, donde los Tercios Españoles aplastaron al ejército protestante sueco.

La batalla de Nordlingen de Jan van den Hoecke, actualmente en el castillo de Windsor.
En primer plano el Cardenal Infante Don Fernando, el Infante de España vencedor de la
batalla decisiva en la Guerra de los Treinta Años. Foto de internet.



Esta batalla marcó el fin de la supremacía y terror de Suecia en el sur de Alemania, tanto de 1632 a 1634 como el período de 1636 a 1650, y provocó la entrada de Francia en la guerra, cambiando drásticamente el equilibrio de poder en la Europa del S. XVII. Tras su anexión a la corona de Francia en 1679, la ciudad recuperó su desarrollo pero sin la prosperidad de antaño. 

Obernai en 1761. Foto del autor sobre un panel a la entrada de la villa amurallada.


Tras la Revolución Francesa, la ciudad siguió un camino similar al del resto de la región de Alsacia, siendo esta anexionada por el Imperio Alemán en 1871 hasta su devolución a Francia en 1918 tras la Iª G.M. Como el resto de la región, Obernai fue ocupada por los nazis en la IIª G.M hasta su liberación por las tropas norteamericanas el 26 de noviembre de 1944.


- LLEGAMOS A OBERNAI.

Os recomiendo aparcar en el parking Des Remparts, es gratuito y a 50 metros ya podéis entrar en la villa por la puerta este de su muralla.

Esta localidad es un centro vinícola y de la industria regional de la elaboración de cervezas, así como un referente turístico por la belleza de su villa amurallada que conserva a la perfección buena parte de sus casas tradicionales. El modesto río Ehn recorre el flanco norte de las defensas, que se hallan conservadas casi en su totalidad. De hecho, se pueden recorrer en un corto paseo los muros de Monseigneur Caspar, Monseigneur Freppel, Maréchal Foch y Maréchal Joffre y así completar el anillo de protección de esta localidad que, como dijimos antes, sufrió graves daños durante la Guerra de los Treinta Años.

Tras aparcar en el parquing gratuito des Remparts, entramos por una puerta de la antigua muralla
y caminamos por la Rem Maréchal Foch. Ya estamos en Obernai. Alsacia. Foto del autor.

Una vez dentro de Obernai nos encontramos en la Rue de Sélestat, salimos a su calle principal la Rue du general Gouraud y caminamos entre casas medievales alsacianas de dos y tres pisos y comercios con una gran variedad de productos, tanto alimenticios del país, como de recuerdos para llevar a casa, además de restaurantes, cafés, pastelerías...

Cervezas La Alsaciana, un imprescindible en los fines de semana más "alegres". 
Comercio en la Rue du General Gouraud. Obernai. Alsacia. Foto del autor.



Quesería en la Rue du General Gouraud.
Obernai. Foto del autor.


Pastelería Nostra Storia en la 82 Rue du General
Gouraud.
Obernai. Alsacia. Foto del autor.














Restaurantes en el 55 de la Rue du General Gouraud. Obernai. Alsacia. Foto del autor.



El visitante puede pasear la Route d´Ottrot arriba y abajo, contemplando los escaparates de unas tiendas que hablan de afluencias turísticas nutridas. Las casas más bonitas se hallan en el sector sur del casco viejo y en el occidental.

Pozo de los seis cubos en Obernai. Alsacia. Foto del autor.


Uno de los elementos más bonitos de Obernai es el Pozo de los Seis Cubos, de estilo renacentista, construido en 1579 por artesanos de Estrasburgo, esta situado en la calle General Gouraud. Efectivamente, hay seis poleas con las que antaño la población del barrio conseguía el agua. Asimismo el edificio del ayuntamiento albergaba desde 1370 la reunión de los notables o tribunal de los burgueses y el salón de justicia. De esta época son su galería además de los ventanales decorados con motivos vegetales. En 1604 se le añadió el balcón que observamos hoy.

El Beffroi o Kapellturm. La torre de Obernai.
Alsacia. Foto del autor.
Tiovivo en la plaza de l´Etoile. Obernai.
Alsacia. Foto del autor.














Una de las curiosidades de Obernai es el Beffroi o Kapellturm, cumplía una triple función: torre de la ciudad, atalaya defensiva y campanario de la capilla de la Virgen. Esta última fue construida en 1285 y destruida en 1873, de la que solo queda el coro gótico. Es una torre de 60 metros con unas atalayas decoradas en lo alto que datan de 1596.

Plaza del Mercado, con el ayuntamiento de Obernai (edificio amarillo) y la torre Beffroi en
primer plano y la fuente de Santa Odilia. Alsacia. Foto del autor.


Nos encontramos en la plaza del Mercado (Place du Marché), el centro neurálgico de la villa de Obernai, donde todos los jueves se monta el mercado agrícola y de artesanía. Hay que fijarse en la casa Fastinger, que permite el acceso libre a su patio, donde hay un pozo decorado con las esculturas de unos toros, para recordar el oficio de carniceros de sus propietarios originales. En el centro de la plaza se encuentra la fuente de Santa Odilia, patrona de Alsacia, fue construida en 1904.

Fuente de Santa Odilia en la Plaza del Mercado. Obernai. Alsacia. Foto del autor.


En el 124 de la Rue du General Gouraud. Al fondo la torre Beffroi. Obernai.
Alsacia. Foto del autor.

Paseando por la Rue du Marché. Obernai. Alsacia. Foto del autor.


Restaurantes en la Rue du Marché. Obernai. Alsacia. Foto del autor.


Ya hemos recorrido Obernai nos ponemos en ruta para conocer nuestra segunda villa alsaciana de hoy, Rosheim. Estas segunda localidad está a 6,8 kilómetros al norte, en 12 minutos llegamos. La lluvia nos acompaña todo el camino.


- LLEGAMOS A ROSHEIM. UN POCO DE HISTORIA.

Como siempre, os cuento algo de historia del pueblo que vamos a visitar. La primera cita de la ciudad aparece en un documento de venta de mercancías a la abadía de Fulda (actual Alemania) en el año 778 y se le denominaba Rodasheim. Es a partir del S. XI cuando Rosheim empezó a prosperar, especialmente por su producción vinícola, convirtiéndose en un importante centro urbano en el seno del Sacro Imperio Romano Germánico.

En 1218 se produjo la "batalla de las bodegas". Thiébaud I Duque de Lorena envió a sus tropas para invadir Alsacia y estas entraron en Rosheim sin oposición. La soldadesca entró en las bodegas atestadas de vino y no tardaron en emborracharse, esto fue aprovechado por las gentes de Rosheim que masacraron a 300 soldados. En 1354 se unió a la Decápolis Alsaciana como otras de las localidades que hemos visitado. A finales del S. XIV la pujante burguesía de la ciudad tenía posibles como para construir una segunda línea de murallas.

El período renacentista fue de gran prosperidad para la ciudad como lo demuestran las numerosas cassa burguesas de entramado de madera que aún conservan los escudos de sus gremios. Como el resto de ciudades de Alsacia, Rosheim sufrió mucho durante la Guerra de los Treinta Años, invadida, saqueada en varias ocasiones y sus gentes abocadas a la ruina.

Hoy en día Rosheim, es un apacible (aburrido) y bonito pueblo de Alsacia que vive principalmente de la viticultura, formando parte de la Ruta de los vinos Alsacianos. También atraviesa Rosheim la Ruta románica de Alsacia, de la que es su enclave más destacado, por su mansión románica que veremos luego.

Puerta de la Virgen, parte del segundo entramado de murallas. Rosheim.
Alsacia. Foto del autor.

Puerta de la Virgen desde dentro de Rosheim a principios del S. XX.
Foto del autor en una fotografía colocada en la muralla junto a la Puerta de la
Virgen. Alsacia.


Llegamos a Rosheim y como siempre aparcamos en las afueras del casco histórico, pero al poco de andar 300 metros bajo la luvia (menos mal que teníamos paraguas) nos dimos cuenta de que había tan poca gente que podíamos llegar con el coche hasta el centro del pueblo, y eso hicimos. Atravesamos la Puerta de la Virgen y ya nos encontramos en la Rue du General De Gaulle. Esta es una de las cuatro puertas monumentales que formaban parte de los recintos amurallados que protegían la localidad. Llegando del este, como nosotros, atravesamos la puerta de la Virgen, que formaba parte del segundo recinto de murallas levantadas en el S. XIV. Al norte del pueblo se halla la Puerta del León de aspecto similar al anterior, es la otra puerta que se conserva de la segunda muralla.

Puerta de la Escuela. Antiguas murallas medievales. Rosheim bajo la lluvia.
Alsacia. Foto del autor.


Siguiendo la Rue du General de Gaulle, a 200 metros nos encontramos con la Porte de l´Ecole (puerta de la escuela), este monumento se encuentra integrada en un edificio que ocupa el lugar de las viejas murallas medievales.

Atravesando la Puerta de la Escuela ya nos encontramos en el casco histórico de Rosheim.

Lo primero que vemos es la Iglesia de los santos Pedro y Pablo construida entre los siglos XII y XIII, probablemente el mejor exponente del románico de Alsacia, aunque el campanario octogonal se terminó en 1286, ya en estilo gótico.

Iglesia de los santos Pedro y Pablo. Rosheim. Alsacia. Foto del autor.

Iglesia de los santos Pedro y Pablo. Rosheim. Alsacia. Foto del autor.

Interior de la iglesia de los santos Pedro y Pablo. Rosheim. Alsacia.
Foto del autor.


Nos encontramos en el Mittelstadt, el barrio más antiguo de la ciudad, y su rincón con más encanto, sin duda, es la Puerta del Reloj, en la Plaza de la República. Esta plaza está bordeada de bonitas casas de madera, el ayuntamiento y el pozo de los seis cubos.

El ayuntamiento está construido entre los Siglos XVIII y XIX en estilo regencia. El pozo es una bella construcción renacentista de 1605, coronada por un león con el escudo de Rosheim. También en esta plaza encontraremos la oficina de turismo que antes fue la carnicería del pueblo. 

Plaza del Reloj, en primer plano el pozo de los Seis Cubos y detrás el ayuntamiento.
Rosheim. Alsacia. Foto del autor.


En el barrio antiguo de la ciudad, después de atravesar la torre del reloj podemos encontrarnos con varios edificios de diferentes épocas pero el más importante de todos es la Maison Romane (la casa románica, que no romana). Es uno de los edificios civiles de piedra más antiguos de Alsacia, data de 1154. La planta baja se utilizaba como almacén y la alta como vivienda.

Mansión románica en Rosheim. Alsacia. Foto del autor.

Una casita de Rosheim que parece sacada de una juguetería en Navidad.
Alsacia. Foto del autor.


En esta zona de Rosheim también podemos encontrar, la iglesia de Saint-Etienne, un enorme edificio neoclásico y la antigua sinagoga de finales del S. XIX. En el barrio tambien se encuentra un antiguo monasterio benedictino.

Nos despedimos de Rosheim, vista de su calle principal Rue du General de Gaulle.
Alsacia. Foto del autor.


Nos despedimos de Rosheim bajo la lluvía, vamos a comer y para ello hemos buscado un restaurante que nos coja de camino a Estrasburgo. Elegimos el restaurante La Pataterie de Dorlisheim, se encuentra en un pequeño centro comercial a las afueras de Dorlisheim, en la autovía A-352 dirección Estrasburgo.

Restaurante La Pataterie en Dorlisheim. En la foto el fundador del negocio en sus tierras
donde se cultivan las patatas que nos vamos a comer rellenas. Alsacia. Francia. Foto del autor.

Pedimos una patata rellena de verduritas y carne y una salchicha
alsaciana con guarnición acompañado de dos vinos Pinot Noir
de Alsacia. Restaurante La Pataterie. Dorlisheim. Alsacia.
Foto del autor.


Su especialidad son las patatas de la tierra rellenas de diferentes ingredientes, su fundador es un agricultor de patatas de la zona que abrió un primer restaurante y ya tiene varios por la zona. Muy recomedable; bueno, bonito y barato y sin problemas de aparcamiento al estar en un pequeño centro comercial.

Tras comer regresamos a Estrasburgo por la autovía, la lluvia ya nos acompaña hasta llegar a nuestro hotel. Última noche de las dos que hemos pasado en la capital alsaciana. Mañana nos ponemos en marcha para cruzar la frontera y visitar la ciudad de Friburgo ya en el estado alemán de Waden-Wurtemberg.

Hotel Adonis en Estrasburgo. Alsacia. Foto del autor.


Dejamos Alsacia atrás, han sido unos días que han pasado volando mientras paseábamos por unos pueblos con mucho encanto, disfrutando de la amabilidad de sus habitantes y con el relax de hacerlo sin prisas y sin estar rodeados de masas de turistas. Una maravilla de Escapada para desconectar y disfrutar del placer de viajar.



- PRÓXIMO POST: 25.7- LLEGAMOS A FRIBURGO (I).


sábado, 13 de diciembre de 2025

25.5- ESTRASURGO (y II).

 29 de Noviembre de 2025.

Las Palmas de Gran Canaria.


Tras visitar Ribeauville y Sélestat en el artículo anterior seguimos en carretera dirección Estrasburgo, la capital de Alsacia. Y ya que estamos aquí, mientras pasan los kilómetros en nuestro Renault Rafale alquilado, vamos a conocer algo de historia de Estrasburgo.

Investigaciones arqueológicas determinan el origen romano de Estrasburgo, fechando la fundación en el año 12 a.C. por el general Druso el Mayor a partir de un campamento legionario, bautizado como Argentoratum. El campamento se convertirá en centro administrativo y económico de la región hacia el S. III y sede de un obispado cristiano en el S. IV. A pesar de ser derrotados en la batalla de Estrasburgo en el año 357 los alamanes ocuparon la zona desde el 406, siendo posteriormente arrasada por los hunos de Atila en 451.

Hacia el año 500 la ciudad fue reconstruida por los francos merovingios de Clodoveo I (481-501?) que la llamaron Strateburgum, nombre franco latinizado que significa "el burgo o villa del camino". Por el Tratado de Verdún de 843 la ciudad de Estrasburgo fue asignada al reino de Lotaringia, integrado más tarde en el Reino de Germania. 

Estrasburgo capital de Alsacia.

Lienzo de la catedral de Estrasburgo en el S. XV, tal como pone en el texto: "la torre de Notre-Dame
de Estrasburgo fue la más grande de Occidente por más de 400 años". Foto del autor en un panel
de la catedral de Estrasburgo. Alsacia.


En el año 982 el emperador Otón II concede al obispo de Estrasburgo la autoridad sobre la ciudad, convirtiéndose en su señor feudal. El obispo Wernher decide en 1015 reconstruir un nuevo edificio de grandes dimensiones que será el precursor de la catedral de Notre-Dame de Estrasburgo. A partir de 1225 el poder del obispo de Estrasburgo aumenta en Alsacia al apoderarse de una parte de las posesiones de los condes de Eguisheim, pero en 1254 los burgueses de la ciudad recuperan el control del concejo y declaran la unión de Estrasburgo a la Liga del Rin. La oposición entre el obispo y los burgueses deviene en la batalla de Hausbergen de 1262, donde el obispo es derrotado.

Estrasburgo evoluciona de ciudad de un señorío feudal a Ciudad Imperial Libre, rango que la equipara en privilegios a otras ciudades y principados.


Mapa urbano de Estrasburgo del S. XIV. Foto del autor sobre
un panel informativo de la catedral de Estrasburgo.


Estrasburgo en 1730. Foto del autor sobre un panel informativo en la catedral de
Estrasburgo.


En 1681 se completó la anexión de Estrasburgo y toda Alsacia a la corona de Francia por las tropas del Rey Luis XIV. Tras la Guerra Franco-prusiana, Alsacia fue incorporada al Imperio Alemán, conservando el estatus hasta el final de la Iª G.M. Durante ese período la ciudad conoció un amplio desarrollo urbanístico y cultural. La ciudad no sufrió durante la Iª G.M. ya que estaba lejos de la línea de frente. Estrasburgo retornó a soberanía francesa el 22 de noviembre de 1918.

Visita de Hitler a la catedral de Estrasburgo el 28 de junio de 1940 tras la victoria de las tropas
nazis sobre el ejército francés. En la instantánea del momento se aprecia La Maison Kammerzell
justo tras el vehículo que lleva al canciller alemán de pie saludando a algunas tropas que le
están esperando. La visita se realizó como un gesto de dominación simbólica sobre la antigua
región alemana de Alsacia. Foto del autor sobre un documental emitido por televisión en el canal
National Geographic.


El 19 de junio de 1940 las tropas nazis entraron en la ciudad, estamos en plena IIª G.M. Pocos días después Hitler se apresura a visitar la ciudad y su símbolo, la catedral, para dejar claro que Alsacia y Lorena volvían a ser regiones alemanas. De hecho, fueron posteriormente anexionadas de manera directa al Tercer Reich, sufriendo una intensa imposición del régimen nazi, incluyendo el alistamiento forzoso de sus hombres a la Wehrmacht, a diferencia de otras zonas ocupadas de Francia. En 1943 la ciudad sufre bombardeos de la aviación aliada, el del 11 de agosto de 1944 afectó gravamente a algunos edificios del centro histórico. El 23 de noviembre de 1944, la 2ª división blindada del general Leclerc liberó la ciudad.

Tras el final de la guerra, Estrasburgo se convirtió en el símbolo de la reconciliación franco-alemana y por extensión, europea, al ser elegida sede del Consejo de Europa en 1946 y posteriormente del Parlamento Europeo. Durante los años 1960 y 1970 Estrasburgo experimentó una fuerte explosión demográfica gracias a su progreso económico, favorecido por su tradicional posición estratégica de comunicaciones en el corazón de Europa. 

Vista aérea del puerto fluvial de Estrasburgo sobre el río Rin. Foto de internet.


La ciudad tiene 1.300.000 habitantes. Por su situación, Estrasburgo, es desde antiguo un importante nudo de comunicaciones, especialmente fluvial, albergando el segundo puerto en importancia de Francia sobre el río Rin, siendo este río, el más transitado del mundo. Es la segunda ciudad de Francia con más sedes bancarias y la más dinámica del país en cuanto a su PIB.

También está considerara la segunda ciudad de Francia con más vida cultural, tras París, así como una ciudad universitaria con más de 78.000 estudiantes nacionales y extranjeros.

Su centro histórico, donde sobresale su maravillosa catedral gótica, que visitarémos, está declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1988.


- LLEGAMOS A ESTRASBURGO. VISITAMOS SU CATEDRAL.

Ya estamos en Estrasburgo. Nos alojamos en el hotel Adonis en la 5 rue Turenne, a diez minutos andando de la rue des Juifs, una de las calles peatonales por las que se puede entrar al centro histórico (la Grande Ile), por el noreste para ser exactos.

Cruzando por el Pont de la Poste sobre el canal du Faux-Rempart. Entramos en la
Grande Ile. Estrasburgo. Foto del autor.


El centro histórico de Estrasburgo se situa sobre la Grande Ile, una isla en medio del río Ill. Aquí se encuentra la catedral de la ciudad, la cuarta iglesia del mundo en altura y un maravilloso ejemplo de arquitectura gótica del S. XV. Entramos en la Grande Ile por la rue des Juifs, giramos a la izquierda en la rue du Dome y ya vemos la inmensa mole de la catedral.

Vista aérea de la Grande Ile, se aprecia perfectamente la catedral, los famosos puentes cubiertos
y el Barrage Vauban, la presa que controla los canales que vienen desviados del río Ill.
Estrasburgo. Foto de internet.

Plaza de la catedral de Notre-Dame de Estrasburgo. Alsacia. Foto del autor.

Rue Mercecière frente a la puerta principal de la catedral de 
Estrasburgo.
Alsacia. Foto del autor.


La basílica estrasburguesa es un gigante de piedra arenisca roja levantado en diferentes fases a partir de mediados del S. XIII. Su fachada apabulla con las afiladas agujas que coronan la portada principal, las ventanas estrechas y alargadas y la torre campanario, que se alza hasta los 142 metros de altura y a la que tan solo podemos llegar a su base subiendo una escalera de caracol que no recomiendo a los que tengan algo de vértigo y que os mostraré en las siguientes fotografías. La subida a la terraza de la catedral se hace por un lateral de la misma y cuesta 8 euros para adultos.

Palacio de Rohan (1730) en estilo tardo-barroco. Ha sido sucesivamente propiedad de la nobleza,
del ayuntamiento, de la corona, del estado, de la universidad y nuevamente del ayuntamiento.
Vista desde la escalera que asciende a la terraza de la catedral de Estrasburgo. Alsacia.
Foto del autor.

Primer plano de los arbotantes, que transmiten el empuje lateral de
las altas bóvedas de la nave central hacia los contrafuertes externos,
permitiendo muros más delgados y grandes ventabales. Son típicos
del estilo gótico. Foto realizada bajando por la escalera lateral
desde la terraza de la catedral de Estrasburgo. Alsacia. Foto del autor.


La escalera termina en una plataforma intermedia, quedando aún una altura equivalente hasta la punta de la torre, a la que no se puede subir. Esta plataforma es un lugar maravilloso para contemplar en 360º la ciudad que nos rodea. La vista nos permite disfrutar de los tejados de la ciudad vieja, de la plaza de la catedral y de la rue de la Mercerie repleta de turistas comprando en los muchos establecimientos que rodean al monumento.

Bajando por la escalera lateral de la catedral
de Estrasburgo
. Alsacia. Foto del autor.
Vista de la escalera de subida a la terraza de
la catedral de Estrasburgo. Alsacia. Foto del autor.




Vista del sur-oeste de Estrasburgo desde la plataforma de la catedral de Estrasburgo. Alsacia.
Foto del autor.

Vista nor-este desde lo alto de la terraza de la catedral de Estrasburgo. Alsacia. Foto del autor.

Vista nor-este ampliada desde la azotea de la catedral de Estrasburgo. Alsacia.
Foto del autor.

Desde la terraza podemos contemplar
la única torre campanario de la catedral
a la que no se puede subir. Estrasburgo.
Foto del autor.


Vista del interior de la torre de la catedral
de Estrasburgo. Foto del autor.
















Entre los siglos XVII y XVIII la catedral fue el edificio más alto del mundo. Ya en el interior del templo las joyas que no podemos perdernos son: el reloj astronómico, el conjunto de vidrieras góticas y la preciosa columna tallada con un ejército de ángeles.

Interior de la catedral de Estrasburgo. Al fondo el altar. Alsacia. Foto del autor.

Vidrieras góticas de la catedral de Estrasburgo. Alsacia. Foto del autor.

Vista de la puerta de entrada de la catedral de Estrasburgo con su impresionante
rosetón. Alsacia. Foto del autor.

Altar Mayor de la catedral de Estrasburgo. Alsacia. Foto del autor.


Por lo que respecta al reloj astronómico, ha sido sustituido en diferentes ocasiones, desde que en el año 1352 se instalara el primero. El actual es de 1842, y es mucho más sofisticado de lo que podría parecer, pues calcula las fiestas eclesiásticas del año en curso y del siguiente, el signo del zodíaco, las fases de la Luna y la posición de los planetas, aunque solo hasta Saturno, los planetas conocidos hasta el momento de su creación. Cada día a las 12 del mediodía (media hora más tarde en invierno) se activa el mecanismo que hace desfilar a los apóstoles de Jesús.

Reloj astronómico de la catedral de Estrasburgo. Situado en el ábside lateral
derecho según se mira al altar de la catedral de Estrasburgo. Alsacia.
Foto del autor.

Columna de los Ángeles junto al Reloj Astronómico de la catedral de
Estrasburgo. Alsacia. Foto del autor.


Justo a la izquierda del reloj está la Columna de los Ángeles o del Juicio Final. Se trata de una talla del S. XIII en la misma piedra arenisca en que se construyó la catedral con una serie de esculturas de ángeles ascendiendo al cielo que representa el Juicio Final. Literalmente, se alza hasta el techo, sumergiéndose en las zonas altas del templo. Cuenta la leyenda que el diablo quedó atrapado en la columna al escuchar el sonido de la campana de la catedral.

Al salir de la catedral es imposible no fijare en la imponente casa de madera conocida como Maison Kammerzell que luce en la esquina nororiental de la plaza. Se alzó en 1427 y es la mejor muestra del gótico civil de Estrasburgo. En la actualidad las primeras plantas pertenecen a un hotel, por lo que existe la posibilidad de disfrutar de sus habitaciones y las vistas.

La Maison Kammerzell con su espectacular fachada labrada en madera junto a la catedral
de Estrasburgo. Alsacia. Foto del autor.


Fachada de la Maison Kammerzell.
Estrasburgo. Foto del autor.
Entrando a la plaza de la catedral de 
Estrasburgo
. Foto del autor.















- BARRIO DE LA PETIT FRANCE.

Tras visitar la catedral seguimos andando y pasando por la place Gutenberg llegamos a los famosos Ponts couverts (puentes cubiertos). Son cuatro puentes construidos en el S. XVIII a los que unos años más tarde se retiraron sus cubiertas junto a tres torres medievales del S. XIII. Vestigios de las antiguas murallas que rodeaban a la isla donde se encontraba Estrasburgo. Nos encontramos en la Petit France.

Caminando por los puentes cubiertos sobre el río Ill. Las torres medievales defienden
Estrasburgo desde el S. XIII. Alsacia. Foto del autor.

Los canales en la Petit France. Estrasburgo. Foto del autor.


 Tras incorporar Estrasburgo al reino de Francia en 1681, Vauban (ingeniero y mariscal francés 1633-1707) levantó una segunda muralla de fortificaciones. Al final del S. XIX los puentes aún eran de madera, cambiándose por los actuales de piedra. Estos puentes junto a las torres fortificadas protegían el tráfico fluvial por el río Ill.

Canal del río Ill. Estrasburgo. Alsacia. Foto del autor.


Pasear por los Puentes Cubiertos y los canales que bajan del norte es toda una experiencia, sobre todo al atardecer cuando la luz de sol permite sacar unas fotos preciosas con esos tonos pastel que forman los rayos del astro rey. También podéis hacer un recorrido por el río en las barcazas para turistas.

Canal del río Ill bajando hacia los Puentes Cubiertos de Estrasburgo.
Alsacia. Foto del autor.

 
Canal del río Ill con las torres medievales de los Puentes Cubiertos al fondo.
Estrasburgo. Foto del autor.

Canales en el barrio de la Petit France. Estrasburgo. Foto del autor.

Canales en el barrio de la Petit France. Estrasburgo. Foto del autor.


Tras pasar junto a los canales nos acercamos al barrio más genuino de Estrasburgo, la Petit France, formado por tres islas unidas por puentes móviles, que permiten el paso de barcazas con mercancías y barcos con turistas. En estas islas se agrupan las típicas casas alsacianas que llevamos viendo en estos días por los diferentes pueblos de Alsacia. Casonas medievales con entramado de madera y vivos colores. Pasearemos por callejas llenas de restaurantes y hoteles pero también podremos comprar en los últimos comercios de artesanos y ver las viviendas de las familias más antiguas de la ciudad.

Casas medievales en la Petit France. Estrasburgo. Alsacia. Foto del autor.

Las calles de la Petit France siempre están muy animadas. Estrasburgo.
Foto del autor.

Atardecer en la Petit France, una experiencia inolvidable. Estrasburgo. Alsacia.
Foto del autor.


Este barrio antiguo hasta mitad del S. XX era considerado el más pobre de la ciudad, ahora renovado y con calles cerradas al tráfico, es el más visitado.


Tras disfrutar paseando por este pintoresco barrio de Estrasburgo volvemos caminando por las animadas calles del casco histórico. Ya va cayendo la noche y decidimos cenar en un restaurante coreano, el Pik Cup que se encuentra en la 92 de Grand Rue. Un sitio muy recomendable.

En el restaurante coreano Pik Cup en el 92 de la Grand Rue de Estrasburgo.
Foto del autor.



- CAE LA NOCHE EN EL CASCO HISTÓRICO DE ESTRASBURGO.

Tras salir del restaurante ya es noche cerrada, aún hay gente por las calles de la capital alsaciana y vamos a disfrutar de una cerveza por algún local cercano. Nos metemos en la cervecería Le Petit Tigre, en la 5 Rue du Faubourg-National. Un lugar muy amplio con diferentes ambientes donde hay actuaciones en directo que podremos disfrutar mientras degustamos una cerveza de elaboración propia o una tarte flambée (las pizzas alsacianas). 

En Le Petit Tigre tienen cerveza de elaboración propia. No me gustó la que pedí, demasiado
suave, parecía una Coronita. Estrasburgo. Foto del autor.


La cervecería Le Petit Tigre tiene mucho encanto, además podemos
cenar, es muy amplia. Pero si es fin de semana seguramente esté
llena. Estrasburgo. Foto del autor.


Una de las variedades de la cerveza alsaciana Tiger
que podéis encontrar en Le Petit Tigre. Estrasburgo.
Alsacia. Foto del autor.


Tras tomarnos una cerveza y un vino "pinot noir" alsaciano, salimos de nuevo al casco histórico de Estrasburgo, vamos camino al hotel y de paso disfrutamos de las luces, aún no navideñas, y de la ciudad bajo la lluvia, porque nos llueve por todo el camino. No olvidéis el paraguas.

Pasamos por la Place Gutenberg, una de las más famosas de la ciudad. La plaza debe su nombre al inventor de la imprenta, que residió en la ciudad mientras trabajaba como platero. La estatua fue puesta en el lugar a principios del S. XIX. En la plaza podemos apreciar una tiovivo de estilo clásico y una pista de hielo.

La Plaza Gutenberg, muy cerca de la catedral. Puede apreciarse su torre. Estrasburgo.
Foto del autor.


Seguimos nuestro camino nocturno y no puedo evitar desviarme un poco para contemplar la catedral por la noche, la imagen no decepciona.

Catedral de Notre-Dame de Estrasburgo iluminada. Foto del autor.


Regresamos a nuestro hotel, es nuestra primera noche en Estrasburgo y ha dado mucho de sí. El casco histórico no defrauda y la catedral es impresionante, aunque me sigo quedando con cualquiera de las nuestras: Toledo, Burgos, Santiago de Compostela, Sevilla; incluso las más desconocidas, Zamora, Palencia...

Mañana saldremos a visitar dos pueblos que quedan cerca de Estrasburgo, Obernai y Rosheim.



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