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jueves, 15 de octubre de 2015

8.5 - SAN GIMIGNANO (II), VOLTERRA Y LUCCA, UNA CIUDAD DEL XIX INALTERADA EN EL TIEMPO.

Sábado, 8 de agosto de 2015.
San Gimignano. Toscana.

A las 08:30 arriba, bajo a desayunar al buffet del hotel Belsoggiorno, además de la calidad del desayuno, las vistas desde el salón acristalado del restaurante son incomparables.
Tras contemplar como el sol de la mañana empieza a acariciar los campos de vides de los alrededores de San Gimignano, me dirijo al Palazzo del Popolo (hoy sede del ayuntamiento).


Desayuno en San Gimigano  con las colinas y el sol de la Toscana como espectáculo.
Foto del autor.

San Gimignano se encuentra en lo alto de una colina y mira al sol del verano toscano.
Foto del autor.

Este palacio está flanqueado a su derecha por la torre más alta de la villa, la Grossa, que es donde pretendo subir para contemplar las vistas más impresionantes de este lugar de cuento. Esta torre fue finalizada en el año 1300 y mide 55 metros de altura.


Patio interior del Palazzo del Popolo construido en 1323.
San Gimignano. Foto del autor.

El Palacio del Popolo albergó en la antigüedad las magistraturas de la localidad. En uno de sus salones encontramos una lápida que recuerda que aquí se alojó el escritor y activista político de la época, Dante Alighieri (1265-1321). Estando en la Sala del Consejo de este palacio, podemos imaginarnos a Dante intentando convencer a los gobernantes de la ciudad para que se aliaran con la causa güelfa (bando del papado) contra el bando gibelino (aliados del emperador alemán), en una mañana del año 1300.

 
Sala del Consejo en el Palazzo del Popolo, aquí fue donde Dante habló a los gobernantes
de San Gimignano. Toscana. Foto del autor.


En el Palacio del Popolo se ubica la entrada de la Torre Grossa, el Museo Cívico y la Pinacoteca. En el museo se expone la "Virgen Majestad", que Lippo Memmi pintó al fresco en 1317 inspirándose claramente en la que Simone Martini había pintado dos años antes en el Palazzo Pubblico de Siena. También en la pinacoteca se puede ver una notable colección de obras de las escuelas sienesa y florentina, que abarca desde el S. XIII hasta el XV. Entre ellas destacan los dos tondos (composición pictórica en forma de disco en vez del cuadrado o rectángulo tradicional) con el ángel y la Virgen de la Anunciación, realizados por Filippino Lippi.
Tras pagar la entrada (10 euros) subo los escalones hasta lo alto de la Torre Grossa. Las vistas sobre San Gimignano y sus alrededores son impactantes, contempladlo vosotros mismos...


Plaza de la Cisterna y su entorno desde la Torre Grossa. San Gimignano. Foto del autor.

Plaza de la Cisterna con su pozo. San Gimignano. Uno de los lugares con más encanto de la Toscana.
Foto del autor.


Torres Gemelas de San Gimignano y las colinas que rodean este pueblo espectacular.
Foto del autor.


Sureste de San Gimignano, a la derecha Vía San Giovanni. Foto del autor.
Plaza del Duomo de San Gimignano desde la Torre Grossa. Foto del autor.

Tras bajar de la torre más alta de San Gimignano y dejar la habitación del hotel, me dirijo al coche. Las 24 horas que ha permanecido en el parking Nº1 me salen por 16 euros, es el más barato de los de la zona pero también el más alejado, nada que no solucione el bus-lanzadera que sale desde la Puerta de San Giovanni.
Me alejo de San Gimignano por la carretera que me lleva a Volterra, en la primera colina que subo me detengo para contemplar una de las estampas más bellas de la Toscana. Las majestuosas torres de la villa medieval recortándose contra el cielo azul, solo por esta imagen merece la pena el viaje.



 No te cansas de observar el magnífico espectáculo que nos ofrece San Gimignano.
Toscana. Foto del autor.




Majestuosa la imágen de las torres de San Gimignano recortándose contra el horizonte. Toscana.
Foto del autor.
San Gimignano (a la izq.) y su bella campiña cuajada de verdes colinas. Toscana. Foto del autor.


- VOLTERRA.

Con el nombre de Velathri fue, durante largo tiempo, una de las más potentes ciudades-estado de Etruria: la última que cayó bajo el poder de Roma, tras un asedio que duró dos años (81-80 a.C). La ciudad alcanzó un notable poderío entre los siglos XII y XIV, cuando a menudo luchó contra Pisa, Florencia, Siena y San Gimignano por motivos de territorialidad. En 1340 pasó a formar parte de la Señoría de Belforti y, en 1361, cayó bajo el poderío de los florentinos, pasando a formar parte del Gran Ducado Toscano.


La fortaleza que protege Volterra es impresionante. Toscana. Foto del autor.

Al aproximarse a la comarca de Volterra lo primero que llama la atención es que pasamos de las colinas y valles abruptos de Siena a las tierras más llanas y cultivables de esta parte de la comarca toscana. Aquí se unen los ríos Era y Cecina que rodean la montaña donde se asienta Volterra tras sus espectaculares murallas.
Tras aparcar el coche entro en la ciudad medieval, no es tan bonita como San Gimignano pero tiene mucho encanto.


Volterra, puerta de San Francesco. Toscana. Foto del autor.
Murallas de Volterra desde la Piazza XX Settembre. Toscana. Foto del autor.

Su catedral data del S. XII y contiene un valioso púlpito de Guglielmo Pisano. En la nave izquierda de la catedral se abre la Capilla de la Dolorosa, con la obra " La llegada de los Reyes Magos" de Benozzo Gozzoli.
Enfrente de la catedral se levanta el Baptisterio, de planta octogonal, un edificio románico del S. XIII.


Piazza dei Priori. Volterra. Toscana. Foto del autor.

También podemos contemplar la Pinacoteca y el Museo Cívico. En el Museo Guarnacci podemos contemplar una de las colecciones etruscas más importantes de Italia. Contiene urnas funerarias y piezas de gran valor arqueológico.
En los márgenes del casco antiguo se levanta la imponente Fortaleza, se divide en dos núcleos; la Rocca Antica (se remonta a 1343) y la Rocca Nuova, edificada por Lorenzo el Magnífico de Florencia entre 1472 y 1475.
En las inmediaciones de la fortaleza se encuentra el parque arqueológico Enrico Fiumi, que presenta interesantes restos de la acrópolis etrusca, con templos, calles y cisternas, que en parte tienen que ser aún excavados.
Y en la parte norte de la ciudad, se encuentran los restos de un grandioso teatro romano del S. I a.C. Están en un magnífico estado de conservación, la cávea, una buena parte de la escena y el bellísimo pórtico, cerca del cual estaban las termas, de las que quedan pocos vestigios.


Teatro romano de Volterra. Toscana. Foto del autor.



Teatro romano de Volterra. Toscana. Foto del autor.

Dejo atrás Volterra y me dirijo hacia una de las ciudades menos conocidas de la Toscana pero donde la Historia en sus calles se ha anclado en el S. XVIII y XIX. Lucca.


- LUCCA. UN POCO DE HISTORIA.

Sus orígenes son muy antiguos, se remontan a la época prerromana ya que sus tierras fueron habitadas por ligures y luego por etruscos.
En tiempo de los romanos fue un importante municipio. El antiguo trazado de la civitas romana, el cardo y el decumano, las calles que, en forma de cruz, eran la base de toda planificación urbana romana, se contemplan perfectamente en la actualidad. Estas corresponden a las actuales Vía San Gerolamo, Vía Becchería, Vía Santa Lucía, Vía del Moro (el cardo) y Vía San Paolino y Vía Santa Croce al decumano. 


Vista de Lucca rodeada de sus murallas y sus baluartes desde el aire. Toscana.

Otros importantes testimonios de esa época son el anfiteatro y los restos del cinturón de murallas. La ciudad prosperó bajo la dominación lombarda (S. VI y VII) ya que estos reestructuraron la Vía Francigena, que favoreció el comercio. La Vía Francigena tenía 2000 kilómetros de longitud y partiendo de Canterbury (Inglaterra) llegaba a la tumba de San Pedro en el Vaticano (se denomina francigena por que popularmente la llamaban, el camino de los francos) atravesaba Suiza y entraba en Italia por el paso de San Bernardo.


El autor sobre las murallas de Lucca. Toscana.

A los lombardos les sucedieron los carolingios y los primeros emperadores germánicos que, creado el Marquesado de la Toscana, escogieron Lucca como sede principal del mismo. En 1119, la ciudad logró constituirse en comuna libre y la producción de seda la hizo famosa en el mundo entonces conocido. En 1314, la ciudad cayó en manos del tirano de Pisa, a quien le sucedió Castruccio Castracani, que confirió prestigio y poderío a la ciudad. Tras su muerte, Lucca atravesó siglos de dominaciones, principalmente bajo el poderío de Florencia. En el S. XIX, Lucca volvió a ser una ciudad próspera y poderosa gracias a la figura ilustrada de María Luisa, de los Borbones de Parma. En 1860, con un plebiscito, entró a formar parte del Reino de Italia.



- ENTRAMOS EN LUCCA.

A las  14:30 entro en las afueras de Lucca, en diez minutos llego a la altura de su espectacular muralla de 12 metros de altura. Fueron construidas  entre los S. XVI y XVII para mejorar el anterior cinturón defensivo.
Tras dejar el coche aparcado en un parking gratuito (plaza Don Franco Baroni) a 500 metros de la entrada de la ciudad, entro por la Puerta de Santa María. Una vez cruzadas las murallas sientes como el ambiente de la ciudad cambia, si no fuera por los coches y por las ropas de la gente, los edificios y la sensación sería la de entrar en el París decadente de Los Miserables. Eso sí, todo limpio y lleno de turistas. Dejo los trastos en la habitación del Bed and Breakfast Anfiteatro y salgo para conocer el símbolo de la ciudad; la Piazza Dell´Anfiteatro que la tengo a 50 metros del hotel.


Plaza del Anfiteatro de Lucca. Toscana.

Esta plaza es la más característica de la ciudad y la que tiene más encanto. Está coronada por un anillo  de antiguas casas y recibe el nombre porque surgió sobre un anfiteatro romano del S. II d.C., que determina la forma elíptica cerrada que la caracteriza. 
La plaza nació en la Edad Media, llamándose "parlascio" donde se celebraban reuniones públicas. En el S. XIX se utilizaba como mercado, hasta que a mediados del XX fue trasladado al Mercado Carmine. La plaza tiene mucho encanto, es única en su género y está llena de restaurantes.


El autor en la Piazza dell´Anfiteatro. Lucca. Toscana.

Desde la plaza por la Vía Fililungo me dirijo a la Plaza del Duomo. Consagrada a San Martín, se comenzó su construcción en el S. XII. De estilo románico en su origen, a causa de una total reestructuración llevada a cabo en los S. XIV y XV, hoy la vemos con rasgos góticos. La fachada sin embargo conserva sus formas románicas.


Catedral de Lucca. Toscana. Foto del autor.

El interior tiene tres naves con matronios, y en él se conservan muchas obras de arte de gran valor: entre ellas la estatua de "San Juan Bautista" de Jacopo della Quercia y una magnífica "Última Cena" de Tintoretto. En la Sacristía se encuentra la "Tumba de Ilaria del Carretto" una de las mayores creaciones de Jacopo della Quercia. En la nave izquierda el Templete de la Santa Faz (1484) de Civitali, que guarda el Crucifijo de madera de los siglos XI-XII, recordado por Dante en su Divina Comedia. En el Museo della Cattedrale, se expone el tesoro del mismo que acoge obras de orfebrería sagrada del S. XIV y XV.
A las 19:40 me tomó un café latté-ice en la plaza Antelmirelli frente a la catedral. Un lugar genial, te ponen en mitad de la terraza una mesa con tapas a elegir, una pasada, si vais a Lucca no dejéis de venir. El lugar es fácilmente identificable, al lado de la catedral y frente a una preciosa fuente. 


Plaza Napoleón. Lucca. Toscana. Foto del autor.
Ambiente muy animado en la Piazza de Napoleón. Lucca. Toscana. Foto del autor.

Desde la catedral hay unos doscientos metros hasta la plaza del Teatro del Giglio y la Plaza Napoleón, esta última plaza es ideal para sentarse y ver como fluye la vida en la ciudad. Además, si queremos, tenemos la oportunidad de montarnos en un coche de caballos que nos dará una vuelta por el centro histórico de Lucca.
De piazza a piazza, ahora me encuentro en la de San Michelle con su impresionante iglesia de San Michele in Foro. Su construcción comenzó en 1143 y terminó en el S. XIV, es una de las arquitecturas románicas más puras del estilo pisano-luqués. La fachada está dotada de decoraciones en mármol de bellísima factura. Entre ellas destaca la "Estatua de San Miguel Arcángel matando al dragón". En el interior hay obras de arte de Della Robbia, Filippino Lippi y Raffaello da Montelupo.


Iglesia de San Michelle in Foro. Lucca. Toscana. Foto del autor.


Plaza de San Michelle. Lucca. Toscana. Foto del autor.

Esta plaza es más hermosa y mucho más popular que la de la catedral. El lugar, como la plaza de Napoleón, está lleno de familias paseando, de jóvenes charlando en corrillos animadamente, de turistas sacando fotos...
Desde la Piazza de San Michelle, me dirijo al Baluarte de San Donato, desde allí subiré a la muralla para recorrerla dando un paseo.  


La gente aprovecha los baluartes exteriores de las murallas para jugar al fútbol. Lucca.
Toscana. Foto del autor.

Las murallas de Lucca son impresionantes, rodean por competo la ciudad y son tan anchas que los lucanos las utilizan para andar en bici, pasear, correr... recorrer sin prisas sus 5 kilómetros de extensión, ya sea andando o en bici es una gozada.
Tienen 12 metros de altura, con 12 cortinas y 11 baluartes, y fueron edificadas entre los S. XVI y XVII para ensanchar y renovar el anterior cinturón defensivo.


Palacio y Jardines Pfanner vistos desde la muralla de Lucca. Toscana. Foto del autor.
 
Basílica de San Frediano. Lucca. Toscana. Foto del autor.


Bajo de la muralla en la parte más próxima a mi hotel y paso por la plaza de San Frediano, aquí se alza la preciosa basílica de San Frediano (obispo de Lucca en el S. VI). La iglesia adquiere su actual aspecto del año 1112-1147. La fachada está decorada con un precioso mosaico dorado del S. XIII que representa la "Ascensión de Cristo el Salvador" con los apóstoles debajo. Berlinghiero Berlinghieri lo diseñó en estilo bizantino-medieval.
Tras está última sorpresa me dirijo a darme una ducha ¡¡¡el calor hoy ha sido de 39º!!!

Mañana me desplazo a la costa de Liguria a conocer los espectaculares pueblos encaramados en los acantilados de Cinque Terre.
¡¡¡¡Buonanotte Lucca!!!!

PRÓXIMO POST: 8.6 - CINQUE TERRE (I). LA  COSTA DE LIGURIA MÁS ESPECTACULAR. 

jueves, 8 de octubre de 2015

8.4- SAN GIMIGNANO. LA VILLA DE LOS RASCACIELOS MEDIEVALES.

Viernes, 7 de agosto. 2015.
Siena. Toscana.

A las 08:30 arriba, no hay que madrugar mucho, la torre del Manguia está a 10 minutos andando del hotel.
Tras coger fuerzas en el espectacular desayuno-buffet del NH Excelsior salgo con ganas de contemplar una de las mejores vistas de esta Escapada por la Toscana.
Llego a la Plaza del Campo y entro al Palacio Público, son las 09:40 y ya hay una docena de turistas haciendo cola ante la ventanilla, estoy deseando subir los 88 metros de la preciosa Torre del Manguia, la entrada cuesta 10 euros.


Torre del Mangia desde el interior del Palacio Publico.
Siena. Toscana. Foto del autor.



Las vistas sobre Siena desde la Torre del Mangia son increíbles. En primer plano el Duomo.
Toscana. Foto del autor.


- LA TORRE DEL MANGUIA. LA VISTA MÁS ESPECTACULAR DE SIENA.

Se construyó entre 1338 y 1348, obra de Minuccio y Francesco di Rinaldo. Fue una de las torres seculares más altas de la Italia medieval. Fue elevada para tener exactamente la misma altura que el Duomo de Siena, como signo de que iglesia y estado tenían el mismo estatus en la ciudad.


La sombra de la Torre del Mangia sobre la Plaza del Campo es alargada. Siena.
Toscana. Foto del autor.
Vista de las colinas toscanas que rodean Siena desde la Torre del Mangia.
Foto del autor.

El nombre de la torre deriva de su primer guardián, Giovanni di Balduccio, apodado Mangiaguadagni, por su tendencia a gastar todo su dinero en comida.
Las paredes de la torre son de aproximadamente 3 metros de espesor en cada lado.
La subida a la torre es cómoda y por lo temprano de la hora, sin muchos turistas. Las vistas te dejan sin habla. Al frente se contempla el increíble perfil de la catedral de Siena en la parte más alta de la ciudad, completamente rodeada de los edificios medievales que constituyen el casco histórico de este impresionante lugar. Mirando hacía abajo tenemos la Plaza del Campo y alrededor, la bellísima campiña toscana que despierta a un magnífico día de verano. Una gozada estar aquí arriba disfrutando de todas estas maravillas con Siena y la Toscana a nuestros pies.


Catedral de Siena y Plaza del Campo desde la Torre
del Mangia. Toscana. Foto del autor.



Plaza del Mercado desde la Torre del Mangia. Siena, Toscana. Foto del autor.

Es hora de hablar del Palio de Siena, la gran fiesta que se celebra en la plaza del Campo el 2 de julio y el 16 de agosto de cada año. Es una carrera de caballos montados a pelo que, al menos en su actual desarrollo, se remonta a la primera mitad del S. XV, aunque ya en el S. XIII se organizaba en Siena una versión parecida de la misma. Esta manifestación es la ocasión para "renovar" cada año la antigua rivalidad entre los distintos barrios de la ciudad. Siena está dividida en 17 distritos o "contrade".


Foto del Palio-2014 en una tienda de fotografía en Siena. Toscana. Foto del autor.

La carrera está precedida por un desfile medieval; en cada carrera siete barrios son excluidos por sorteo. Tras el desfile entran en la plaza los 10 caballos que corren, montados por sus jinetes. Los caballos se alinean cerca de una cuerda y cuando esta cae, se lanzan a la carrera entre el estruendo y los ánimos del público que abarrota el lugar. Hay que dar tres vueltas alrededor de la plaza. El recorrido tiene tramos en pendiente y en curva y se presenta lleno de dificultades, tanto para los caballos como los jinetes. Al final el caballo que llega el primero es festejado durante días.


El autor en lo alto de la Torre del Mangia. No te cansas de contemplar estas espectaculares vistas
sobre Siena y la campiña toscana.
Arrivederci Siena. Toscana. Foto del autor.

Tras disfrutar de esta maravillosa mañana en Siena, me pongo en ruta para conocer uno de los pueblos más impresionantes de Italia y de Europa. San Gimignano nos espera.


- SAN GIMIGNANO. UN POCO DE HISTORIA.

Fue fundada en una zona que ya ocuparon etruscos (S. III y II a.C.) y romanos. Este pueblo entró en la Historia alrededor del S. X cuando oficialmente tomó el nombre del  santo obispo de Módena que, en el S. VI, salvó el burgo de las hordas ostrogodas de Totila. San Gimignano fue una Comuna Libre a partir de 1130. En 1199 llegó a ser un municipio independiente, cuando logró liberarse de los vínculos feudales que mantenían con el obispado de Volterra.  A lo largo del S. XIII vivió una fase de expansión económica, que permitió a las familias más importantes de la ciudad levantar esas impresionantes torres que, recortándose contra el paisaje de suaves colinas toscanas, constituyen, aún hoy, la carta de presentación de este lugar de cuento. De las 72 torres que llegó a tener, quedan solamente 14.


Fresco de la Colegiata de San Gimignano mostrando el funeral de Santa Fina, patrona de la
localidad. Se observan perfectamente las torres medievales de la villa, S. XIV.
Foto del autor.

En el S. XIV, la influencia florentina se hizo cada vez más agobiante, hasta su definitivo sometimiento en 1353. Si además de esto añadimos la terrible peste que asoló la ciudad en 1348 y que significó una terrible caída demográfica, podemos imaginar la degradación y abandono que sufrió en esos terribles años. En la actualidad, su belleza arquitectónica y artística han contribuido a una recuperación económica y cultural excelente.


Escudos de las Casas Nobiliarias de San Gimignano que tuvieron cargos públicos, patio interior del Palazzo
del Popolo, sede del gobierno de la ciudad. Toscana. Foto del autor.


Del cinturón de murallas más antiguas, S. XI, quedan todavía tres puertas. Casi completo, en cambio, se encuentra el segundo cerco amurallado, que engloba las aldeas que se formaron a lo largo de la Vía Francigena.
En torno a las dos plazas principales, la del Duomo y della Cisterna (que constituyen el centro de la ciudad) se concentran las torres, y las casas-torre que han dado fama a San Gimignano: la gran Torre del Palazzo del Popolo o torre Grossa (que visitaré mañana), la Rognosa, la Torre de los Cugnanesi, las torres gemelas de los Ardinghelli y los Salvucci y la Torre de los Cortesi (o del Diablo).


- LLEGANDO A SAN GIMIGNANO.

La carretera a San Gimignano es preciosa, serpentea entre colinas verdes cuajadas de cipreses, estos señalan las veredas hacía las casonas italianas que salpican los montes de esta zona de la Toscana.
Aparco en el parking Nº 1, es el más alejado de la puerta principal a la villa, la Porta San Giovanni, pero es el más barato (16 euros/24 horas). Además si enseñamos la reserva del hotel al conductor del bus, el trayecto es gratis, son solo diez minutos andando pero a 35º grados a la sombra a las dos del mediodía y encima en cuesta...no es muy agradable subir cargando con la mochila. Bendito autobús municipal.
Ya en la Porta de San Giovanni avanzo por la vía del mismo nombre que es la entrada principal al pueblo. Me hospedo en el hotel Bel Soggiorno, una casa-torre a 50 metros de dicha Porta de San Giovanni, la entrada principal a San Gimignano. Una maravilla de hotel, adaptado al edificio medieval donde se encuentra, pero con todas las comodidades de este siglo.


Hotel Belsoggiorno a 50 metros de la Puerta de San Giovanni. San Gimignano.
Toscana. Foto del autor.

Después de dejar las cosas y probar la ducha de la habitación salgo a conocer San Gimignano. Subo por la Vía San Giovanni hasta llegar a la Plaza de la Cisterna, la más espectacular de la villa. 


La Vía de San Giovanni termina en una de las puertas del
primer cinturón de murallas que nos lleva a la Plaza de la
  Cisterna. San Gimignano. Foto del autor.


- PLAZA DE LA CISTERNA Y PLAZA DEL DUOMO.

Al encontrarse en la confluencia de las dos principales vías de San Gimignano, esta plaza se usaba como mercado y como escenario incomparable de fiestas y torneos. Su configuración actual data del S. XIII y su nombre se debe a la cisterna de 1287 situada debajo de la plaza y coronada por una monumental boca de pozo hecha de mármol travertino sobre un pedestal octogonal.


El autor en el pozo de la Plaza de la Cisterna, detrás la
Torre del Diavolo. San Gimignano. Toscana.




Plaza de la Cisterna desde la Torre Grossa del Palazzo del Popolo. Espectacular.
San Gimignano. Foto del autor.

Esta unida a la cercana Piazza del Duomo por un paso abierto y rodeada por espectaculares torres medievales y casas nobiliarias. El Palazzo Razzi, Casa Silvestrini (antiguo hospital), Palazzo Tortoli y la sugerente Torre dei Diavolo.
Pasamos a la Plaza del Duomo donde se encuentra la Collegiata y el Palazzo Vecchio del Podestá. Frente a la Colegiata-catedral se levanta este imponente palacio rematado con su torre (la Rognosa). La construcción inicial se remonta al S. XII, reconstruido en el año 1200 y luego ampliada en el año 1300. Cuando la sede de la "podestá" (alcaldía) se trasladó al Palazzo Nuovo, el antiguo edificio fue llamado Palazzo Vecchio (Palacio Viejo). En el 1500 se creó en su interior un teatro, restaurado varias veces en los siglos siguientes. La fachada se abre con un gran arco coronado de almenas. Dentro de la sala, más allá del arco, se encuentra la Virgen con el Niño, obra de Sodoma.


Palazzo Vecchio del Podestá en la plaza del Duomo.
San Gimignano. Foto del autor.

La Collegiata, esta antigua iglesia (impropiamente llamada catedral) fue consagrada en 1148 por el papa Eugenio III. Ya a partir del S. XIV, el interior de la misma poseía numerosos frescos, que se incrementaron aún más después de la ampliación en la centuria siguiente. En el ciclo de frescos del S. XV trabajaron extraordinarios artistas, como Benozzo Gozzoli, Domenico Ghirlandaio, Pier Francesco Fiorentino y Sebastiano Mainardi. La iglesia conserva también tallas en madera de Jacopo della Quercia.
Además en la plaza del Duomo encontraremos el Museo d´Arte Sacra y el Archivio Capitolare e dell´Opera.


Plaza del Duomo de San Gimignano. Toscana. Foto del autor.



Espectaculares las torres de la Plaza del Duomo de San Gimignano. Toscana.
Foto del autor.

- FORTALEZA Y RECORRIDO ALREDEDOR DE LAS MURALLAS.

Tras salir de la catedral, me dirijo a la Rocca di Montestaffoli, la fortaleza de 1353, desde donde se contempla una vista espectacular de la ciudad y la campiña toscana. En la Edad Media pertenecía al obispo de Volterra, dueño y señor de las tierras de San Gimignano. Aquí se instaló un floreciente mercado aprovechando que la villa está en la intersección de la Vía Francigena, la ruta que unía Pisa con Siena. La actual configuración de la fortaleza data de 1353, época en que los habitantes de San Gimignano se ofrecieron a Florencia a cambio de protección tras sufrir la terrible epidemia y consiguiente hambruna de 1348. La fortaleza se arruinó en época del Gran Ducado de Toscana y se restauró en el siglo XX.


Espectaculares vistas de la campiña toscana desde la fortaleza Montestaffoli de San Gimignano.
Foto del autor.
Patio de la fortaleza Montestaffoli con las torres de San Gimignano al fondo. Toscana.
Foto del autor.

Desde hace varios años se utiliza como sede de espectáculos y conciertos en el verano, y recientemente también se han instalado algunas obras de arte contemporáneo. En un pequeño parque ajardinado me encuentro con una cata de vino y aceite de la zona, el lugar es precioso, con las verdes colinas arboladas como marco incomparable.


Torres de San Gimignano. Toscana. Foto del autor.

Desde la fortaleza me dirijo a la Puerta de San Mateo, en el lado norte de las murallas de la villa para recorrer la senda que, a los pies de los muros, recorre casi todo el perímetro exterior de la ciudad, unos 4 kilómetros y medio. Los paisajes y las vistas son espectaculares, y más cuando el sol se va poniendo poco a poco sobre las colinas de esta bella tierra italiana.


Anochece sobre la campiña toscana. Paseo de ronda por las murallas de San Gimignano.
Foto del autor.
Vista de las colinas toscanas desde el camino de ronda de San Gimignano.
Foto del autor.
Torres de San Gimignano desde el camino de ronda. Foto del autor.
Murallas de San Gimignano. Toscana. Foto del autor.

Poco a poco va cayendo la noche y se puede respirar, debemos estar a 27 grados. Tras cenar en el restaurante del hotel voy al lugar que me ha parecido más hermoso de San Gimignano para contemplarlo de noche. La Piazza della Cisterna.


Plaza de la Cisterna. San Gimignano. Foto del autor.

Esta villa medieval es un lugar mágico. Parece increíble que semejante lugar haya permanecido inalterable durante siglos ante el implacable paso del tiempo. Una pena que la mayoría de las 72 impresionantes torres que llegaron a erigirse en este lugar hayan desaparecido. Pero tenemos la suerte de contemplar las 14 que aún quedan. Si le echamos un poco de imaginación podemos sentirnos como un auténtico viajero del S. XIV que, tras recorrer los bellos y peligrosos caminos medievales de la Toscana, nos quedamos sin habla al contemplar estas maravillas de piedra que, merced a la competencia de los nobles que las construyeron, pretendían arañar las suaves nubes que se elevan por encima de nosotros.

Mañana disfrutaremos de las vistas de San Gimignano y sus campos circundantes desde la torre más alta de la villa, la Torre Grossa. Tras dejar este impresionante lugar encaminaremos nuestros pasos hacía Volterra y nuestro destino final de la jornada, Lucca y su espectacular perímetro amurallado.
Seguimos disfrutando de la Toscana.


- PRÓXIMO POST: 8.5- SAN GIMIGNANO (II), VOLTERRA Y LUCCA, UNA CIUDAD DEL XIX INALTERADA EN EL TIEMPO.