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jueves, 8 de octubre de 2015

8.4- SAN GIMIGNANO. LA VILLA DE LOS RASCACIELOS MEDIEVALES.

Viernes, 7 de agosto. 2015.
Siena. Toscana.

A las 08:30 arriba, no hay que madrugar mucho, la torre del Manguia está a 10 minutos andando del hotel.
Tras coger fuerzas en el espectacular desayuno-buffet del NH Excelsior salgo con ganas de contemplar una de las mejores vistas de esta Escapada por la Toscana.
Llego a la Plaza del Campo y entro al Palacio Público, son las 09:40 y ya hay una docena de turistas haciendo cola ante la ventanilla, estoy deseando subir los 88 metros de la preciosa Torre del Manguia, la entrada cuesta 10 euros.


Torre del Mangia desde el interior del Palacio Publico.
Siena. Toscana. Foto del autor.



Las vistas sobre Siena desde la Torre del Mangia son increíbles. En primer plano el Duomo.
Toscana. Foto del autor.


- LA TORRE DEL MANGUIA. LA VISTA MÁS ESPECTACULAR DE SIENA.

Se construyó entre 1338 y 1348, obra de Minuccio y Francesco di Rinaldo. Fue una de las torres seculares más altas de la Italia medieval. Fue elevada para tener exactamente la misma altura que el Duomo de Siena, como signo de que iglesia y estado tenían el mismo estatus en la ciudad.


La sombra de la Torre del Mangia sobre la Plaza del Campo es alargada. Siena.
Toscana. Foto del autor.
Vista de las colinas toscanas que rodean Siena desde la Torre del Mangia.
Foto del autor.

El nombre de la torre deriva de su primer guardián, Giovanni di Balduccio, apodado Mangiaguadagni, por su tendencia a gastar todo su dinero en comida.
Las paredes de la torre son de aproximadamente 3 metros de espesor en cada lado.
La subida a la torre es cómoda y por lo temprano de la hora, sin muchos turistas. Las vistas te dejan sin habla. Al frente se contempla el increíble perfil de la catedral de Siena en la parte más alta de la ciudad, completamente rodeada de los edificios medievales que constituyen el casco histórico de este impresionante lugar. Mirando hacía abajo tenemos la Plaza del Campo y alrededor, la bellísima campiña toscana que despierta a un magnífico día de verano. Una gozada estar aquí arriba disfrutando de todas estas maravillas con Siena y la Toscana a nuestros pies.


Catedral de Siena y Plaza del Campo desde la Torre
del Mangia. Toscana. Foto del autor.



Plaza del Mercado desde la Torre del Mangia. Siena, Toscana. Foto del autor.

Es hora de hablar del Palio de Siena, la gran fiesta que se celebra en la plaza del Campo el 2 de julio y el 16 de agosto de cada año. Es una carrera de caballos montados a pelo que, al menos en su actual desarrollo, se remonta a la primera mitad del S. XV, aunque ya en el S. XIII se organizaba en Siena una versión parecida de la misma. Esta manifestación es la ocasión para "renovar" cada año la antigua rivalidad entre los distintos barrios de la ciudad. Siena está dividida en 17 distritos o "contrade".


Foto del Palio-2014 en una tienda de fotografía en Siena. Toscana. Foto del autor.

La carrera está precedida por un desfile medieval; en cada carrera siete barrios son excluidos por sorteo. Tras el desfile entran en la plaza los 10 caballos que corren, montados por sus jinetes. Los caballos se alinean cerca de una cuerda y cuando esta cae, se lanzan a la carrera entre el estruendo y los ánimos del público que abarrota el lugar. Hay que dar tres vueltas alrededor de la plaza. El recorrido tiene tramos en pendiente y en curva y se presenta lleno de dificultades, tanto para los caballos como los jinetes. Al final el caballo que llega el primero es festejado durante días.


El autor en lo alto de la Torre del Mangia. No te cansas de contemplar estas espectaculares vistas
sobre Siena y la campiña toscana.
Arrivederci Siena. Toscana. Foto del autor.

Tras disfrutar de esta maravillosa mañana en Siena, me pongo en ruta para conocer uno de los pueblos más impresionantes de Italia y de Europa. San Gimignano nos espera.


- SAN GIMIGNANO. UN POCO DE HISTORIA.

Fue fundada en una zona que ya ocuparon etruscos (S. III y II a.C.) y romanos. Este pueblo entró en la Historia alrededor del S. X cuando oficialmente tomó el nombre del  santo obispo de Módena que, en el S. VI, salvó el burgo de las hordas ostrogodas de Totila. San Gimignano fue una Comuna Libre a partir de 1130. En 1199 llegó a ser un municipio independiente, cuando logró liberarse de los vínculos feudales que mantenían con el obispado de Volterra.  A lo largo del S. XIII vivió una fase de expansión económica, que permitió a las familias más importantes de la ciudad levantar esas impresionantes torres que, recortándose contra el paisaje de suaves colinas toscanas, constituyen, aún hoy, la carta de presentación de este lugar de cuento. De las 72 torres que llegó a tener, quedan solamente 14.


Fresco de la Colegiata de San Gimignano mostrando el funeral de Santa Fina, patrona de la
localidad. Se observan perfectamente las torres medievales de la villa, S. XIV.
Foto del autor.

En el S. XIV, la influencia florentina se hizo cada vez más agobiante, hasta su definitivo sometimiento en 1353. Si además de esto añadimos la terrible peste que asoló la ciudad en 1348 y que significó una terrible caída demográfica, podemos imaginar la degradación y abandono que sufrió en esos terribles años. En la actualidad, su belleza arquitectónica y artística han contribuido a una recuperación económica y cultural excelente.


Escudos de las Casas Nobiliarias de San Gimignano que tuvieron cargos públicos, patio interior del Palazzo
del Popolo, sede del gobierno de la ciudad. Toscana. Foto del autor.


Del cinturón de murallas más antiguas, S. XI, quedan todavía tres puertas. Casi completo, en cambio, se encuentra el segundo cerco amurallado, que engloba las aldeas que se formaron a lo largo de la Vía Francigena.
En torno a las dos plazas principales, la del Duomo y della Cisterna (que constituyen el centro de la ciudad) se concentran las torres, y las casas-torre que han dado fama a San Gimignano: la gran Torre del Palazzo del Popolo o torre Grossa (que visitaré mañana), la Rognosa, la Torre de los Cugnanesi, las torres gemelas de los Ardinghelli y los Salvucci y la Torre de los Cortesi (o del Diablo).


- LLEGANDO A SAN GIMIGNANO.

La carretera a San Gimignano es preciosa, serpentea entre colinas verdes cuajadas de cipreses, estos señalan las veredas hacía las casonas italianas que salpican los montes de esta zona de la Toscana.
Aparco en el parking Nº 1, es el más alejado de la puerta principal a la villa, la Porta San Giovanni, pero es el más barato (16 euros/24 horas). Además si enseñamos la reserva del hotel al conductor del bus, el trayecto es gratis, son solo diez minutos andando pero a 35º grados a la sombra a las dos del mediodía y encima en cuesta...no es muy agradable subir cargando con la mochila. Bendito autobús municipal.
Ya en la Porta de San Giovanni avanzo por la vía del mismo nombre que es la entrada principal al pueblo. Me hospedo en el hotel Bel Soggiorno, una casa-torre a 50 metros de dicha Porta de San Giovanni, la entrada principal a San Gimignano. Una maravilla de hotel, adaptado al edificio medieval donde se encuentra, pero con todas las comodidades de este siglo.


Hotel Belsoggiorno a 50 metros de la Puerta de San Giovanni. San Gimignano.
Toscana. Foto del autor.

Después de dejar las cosas y probar la ducha de la habitación salgo a conocer San Gimignano. Subo por la Vía San Giovanni hasta llegar a la Plaza de la Cisterna, la más espectacular de la villa. 


La Vía de San Giovanni termina en una de las puertas del
primer cinturón de murallas que nos lleva a la Plaza de la
  Cisterna. San Gimignano. Foto del autor.


- PLAZA DE LA CISTERNA Y PLAZA DEL DUOMO.

Al encontrarse en la confluencia de las dos principales vías de San Gimignano, esta plaza se usaba como mercado y como escenario incomparable de fiestas y torneos. Su configuración actual data del S. XIII y su nombre se debe a la cisterna de 1287 situada debajo de la plaza y coronada por una monumental boca de pozo hecha de mármol travertino sobre un pedestal octogonal.


El autor en el pozo de la Plaza de la Cisterna, detrás la
Torre del Diavolo. San Gimignano. Toscana.




Plaza de la Cisterna desde la Torre Grossa del Palazzo del Popolo. Espectacular.
San Gimignano. Foto del autor.

Esta unida a la cercana Piazza del Duomo por un paso abierto y rodeada por espectaculares torres medievales y casas nobiliarias. El Palazzo Razzi, Casa Silvestrini (antiguo hospital), Palazzo Tortoli y la sugerente Torre dei Diavolo.
Pasamos a la Plaza del Duomo donde se encuentra la Collegiata y el Palazzo Vecchio del Podestá. Frente a la Colegiata-catedral se levanta este imponente palacio rematado con su torre (la Rognosa). La construcción inicial se remonta al S. XII, reconstruido en el año 1200 y luego ampliada en el año 1300. Cuando la sede de la "podestá" (alcaldía) se trasladó al Palazzo Nuovo, el antiguo edificio fue llamado Palazzo Vecchio (Palacio Viejo). En el 1500 se creó en su interior un teatro, restaurado varias veces en los siglos siguientes. La fachada se abre con un gran arco coronado de almenas. Dentro de la sala, más allá del arco, se encuentra la Virgen con el Niño, obra de Sodoma.


Palazzo Vecchio del Podestá en la plaza del Duomo.
San Gimignano. Foto del autor.

La Collegiata, esta antigua iglesia (impropiamente llamada catedral) fue consagrada en 1148 por el papa Eugenio III. Ya a partir del S. XIV, el interior de la misma poseía numerosos frescos, que se incrementaron aún más después de la ampliación en la centuria siguiente. En el ciclo de frescos del S. XV trabajaron extraordinarios artistas, como Benozzo Gozzoli, Domenico Ghirlandaio, Pier Francesco Fiorentino y Sebastiano Mainardi. La iglesia conserva también tallas en madera de Jacopo della Quercia.
Además en la plaza del Duomo encontraremos el Museo d´Arte Sacra y el Archivio Capitolare e dell´Opera.


Plaza del Duomo de San Gimignano. Toscana. Foto del autor.



Espectaculares las torres de la Plaza del Duomo de San Gimignano. Toscana.
Foto del autor.

- FORTALEZA Y RECORRIDO ALREDEDOR DE LAS MURALLAS.

Tras salir de la catedral, me dirijo a la Rocca di Montestaffoli, la fortaleza de 1353, desde donde se contempla una vista espectacular de la ciudad y la campiña toscana. En la Edad Media pertenecía al obispo de Volterra, dueño y señor de las tierras de San Gimignano. Aquí se instaló un floreciente mercado aprovechando que la villa está en la intersección de la Vía Francigena, la ruta que unía Pisa con Siena. La actual configuración de la fortaleza data de 1353, época en que los habitantes de San Gimignano se ofrecieron a Florencia a cambio de protección tras sufrir la terrible epidemia y consiguiente hambruna de 1348. La fortaleza se arruinó en época del Gran Ducado de Toscana y se restauró en el siglo XX.


Espectaculares vistas de la campiña toscana desde la fortaleza Montestaffoli de San Gimignano.
Foto del autor.
Patio de la fortaleza Montestaffoli con las torres de San Gimignano al fondo. Toscana.
Foto del autor.

Desde hace varios años se utiliza como sede de espectáculos y conciertos en el verano, y recientemente también se han instalado algunas obras de arte contemporáneo. En un pequeño parque ajardinado me encuentro con una cata de vino y aceite de la zona, el lugar es precioso, con las verdes colinas arboladas como marco incomparable.


Torres de San Gimignano. Toscana. Foto del autor.

Desde la fortaleza me dirijo a la Puerta de San Mateo, en el lado norte de las murallas de la villa para recorrer la senda que, a los pies de los muros, recorre casi todo el perímetro exterior de la ciudad, unos 4 kilómetros y medio. Los paisajes y las vistas son espectaculares, y más cuando el sol se va poniendo poco a poco sobre las colinas de esta bella tierra italiana.


Anochece sobre la campiña toscana. Paseo de ronda por las murallas de San Gimignano.
Foto del autor.
Vista de las colinas toscanas desde el camino de ronda de San Gimignano.
Foto del autor.
Torres de San Gimignano desde el camino de ronda. Foto del autor.
Murallas de San Gimignano. Toscana. Foto del autor.

Poco a poco va cayendo la noche y se puede respirar, debemos estar a 27 grados. Tras cenar en el restaurante del hotel voy al lugar que me ha parecido más hermoso de San Gimignano para contemplarlo de noche. La Piazza della Cisterna.


Plaza de la Cisterna. San Gimignano. Foto del autor.

Esta villa medieval es un lugar mágico. Parece increíble que semejante lugar haya permanecido inalterable durante siglos ante el implacable paso del tiempo. Una pena que la mayoría de las 72 impresionantes torres que llegaron a erigirse en este lugar hayan desaparecido. Pero tenemos la suerte de contemplar las 14 que aún quedan. Si le echamos un poco de imaginación podemos sentirnos como un auténtico viajero del S. XIV que, tras recorrer los bellos y peligrosos caminos medievales de la Toscana, nos quedamos sin habla al contemplar estas maravillas de piedra que, merced a la competencia de los nobles que las construyeron, pretendían arañar las suaves nubes que se elevan por encima de nosotros.

Mañana disfrutaremos de las vistas de San Gimignano y sus campos circundantes desde la torre más alta de la villa, la Torre Grossa. Tras dejar este impresionante lugar encaminaremos nuestros pasos hacía Volterra y nuestro destino final de la jornada, Lucca y su espectacular perímetro amurallado.
Seguimos disfrutando de la Toscana.


- PRÓXIMO POST: 8.5- SAN GIMIGNANO (II), VOLTERRA Y LUCCA, UNA CIUDAD DEL XIX INALTERADA EN EL TIEMPO.




lunes, 21 de septiembre de 2015

8.3- SIENA, LA JOYA DE LA TOSCANA.

Jueves. 6 de agosto de 2015.
Florencia. Toscana.


- ARRIVEDERCI FLORENCIA.

Después de desayunar en el hotel, dejar la mochila en recepción y pagar el impuesto turístico, 4 euros/persona y noche, quiero dar una última vuelta por la capital del Renacimiento antes de recoger el coche de alquiler. Después volveré por la mochila y me pondré en ruta hacia Siena.


Palacio Médici Riccardi, encargado por Cosme I de Médici en 1444. Vía Cavour. Florencia.
Foto del autor.

De camino aprovecho para pasar junto a la casa-museo de Dante Alighieri (1265), esta emplazada en el centro histórico de Florencia. Declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad, consta de tres plantas: la primera exhibe una serie de documentos relacionados con su niñez y juventud, incluidos los que atestiguan sus enfrentamientos con los gibelinos. La segunda muestra documentos que abarcan desde su época de destierro, que sufrió en 1302 junto a otros miembros del partido güelfo, hasta su muerte en Rávena en 1321. En la tercera, más documentos y pinturas con el autor de La Divina Comedia como protagonista, hechos por maestros como: Giotto, Miguel Ángel y Rafael. La entrada cuesta 4 euros.


Casa-Torre de Dante. Florencia. Foto del autor.

Tras recoger el pequeño Fiat Panda negro de 5 puertas que será compañero de viaje casi hasta el final de la Escapada, me dirijo a mi próximo destino, Siena. Me han hablado tan bien de esta ciudad, que estoy deseando visitarla, pero antes, vamos a saber algo más de ella...


- SIENA. UN POCO DE HISTORIA.

Siena se extiende sobre suaves colinas, entre los valles de los ríos Arbia, Elsa, y Merse.
Las primeras noticias nos llegan de la época romana, aunque se sabe que antes hubo asentamientos etruscos. "Sena Julia" era su nombre cuando era una civitas romana. Cuenta la leyenda que fue fundada por Asquio y Senio (hijos de Remo). Tras la conquista Carolingia soportó la preeminencia de los obispos hasta el S. XI, cuando se constituyó en Comuna Libre. Es en esta época cuando vivió un primer período de expansión territorial y urbana gracias a su floreciente comercio obtenido por su privilegiada situación en mitad de la Vía Francigena, que la enlazaba con los pueblos allende los Alpes.


La Siena medieval mantiene todo su encanto en pleno S. XXI.
Foto del autor desde la Torre del Manguia.

En los S. XII y XIII Siena entró a menudo en colisión con su vecina Florencia, sobre la que obtuvo una aplastante victoria en 1260 en la batalla de Montaperti. Pero poco les duró la alegría, en 1269, en Colle di Val d´Esla fueron derrotados por las tropas florentinas, aquí empezó el declive de la ciudad-estado.
En 1487 Siena se convirtió en una Señoría, en el S. XVI se alió con los franceses y en 1555 se rindió a las huestes de Giangiacomo de Médicis, pasando a ser dominio de Cosme I de Médicis y en siglos sucesivos de los Lorena. En 1859 fue la primera ciudad toscana anexionada al Reino de Italia.


- SIENA, LA CIUDAD MÁS BELLA DE LA TOSCANA.

Desde Florencia, tenemos una hora y media de coche hasta llegar a Siena. La autovía cuesta tan solo 50 céntimos de peaje. Los paisajes de media montaña son preciosos. Subo y bajo colina tras colina imaginando como serían esos caminos en la Edad Media. Tras llegar al fondo de un valle, en la cima de un monte, se empiezan a contemplar las murallas de la fortaleza medicea de Siena. Ya estamos aquí.


38´5ºC. en ruta hacía Siena. Es lo que tiene viajar en agosto. Foto del autor.

El hotel donde me alojo es el NH Excelsior, a 10 minutos andando de la Plaza del Palio, una maravilla. El calor sigue pegando muy fuerte, no bajamos de 36ºC. y el aire acondicionado y la ducha de la habitación se agradecen mucho.
Tras comer algo del embutido que me traje de España, salgo a conocer la bella ciudad toscana, mi primer objetivo es el Duomo de Siena.


- CATEDRAL DE SIENA.

Su construcción comenzó a finales del S. XII pero se interrumpieron para hacer un Duomo aún más grande, estas obras comenzaron en 1339, pero era tan ambicioso el proyecto que tuvieron que abandonarlo en 1355, se llamó a ese intento Catedral Nueva.
El Duomo de Siena encierra una cantidad increíble de obras de arte. En la fachada, que es una de las más hermosas que he contemplado, podemos ver las estatuas de Giovanni Pisano (1290), reemplazadas por copias, las originales se conservan en el Museo dell´Opera Metropolitana (Catedral Nueva).


La fachada del Duomo de Siena es espectacular.
Foto del autor.



Fachada y campanario de la catedral de Siena. Toscana. Foto del autor.
Interior del Duomo de Siena.
Toscana. Foto del autor.

En el interior debemos mencionar el incomparable pavimento de mármol (S. XIV-XVI), realizado por los principales artistas de Siena, entre otros Domenico di Niccoló y Domenico Becafumi.
La vidriera circular del ábside con escenas de la Vida de la Virgen, los Evangelistas y Santos Patronos de Siena fue ejecutada a finales del S. XIII y es el ejemplo más antiguo de vidriera historiada hecha en Italia.
En el transepto izquierdo está el famoso púlpito octogonal de Nicola Pissano. Dentro de la catedral también veremos la lápida de bronce del obispo Giovanni Pecci de Donatello, un Juan Bautista en bronce también de Donatello y la capilla de la Virgen del Voto (o Chigi) del S. XVII sobre planos de Bernini.


Púlpito octogonal en la catedral de Siena. Toscana. Foto del autor.

En el mismo lado izquierdo se entra a la espectacular Librería Piccolomini. Construida en 1492 por orden del cardenal Francesco Piccolomini (después papa Pío III, aunque su pontificado solo duró 26 días) para preservar el rico patrimonio de libros coleccionados por su tío, el papa Pío II. Esta decorada toda ella con maravillosos frescos de Pinturicchio (Perugia 1454, Siena 1513) que pintó de 1502 a 1507 ayudado por Amico Aspertini y Rafael Sanzio. 


Bóveda de la Librería Piccolomini. Siena. Toscana.
Foto del autor.
La Librería Piccolomini en la catedral de Siena es uno de los lugares más bellos hechos por el
hombre que he contemplado. Siena. Toscana. Foto del autor.
Plaza de la catedral de Siena. Foto del autor.

A la derecha de la catedral, albergando el Museo dell´Opera Metropolitana se encuentra lo que intentó ser la Catedral Nueva. Este museo, instituido en la segunda mitad del S. XIX, alberga sobre todo obras de arte extraídas del Duomo de Siena. Su obras más valiosa es la "Virgen Majestad" de Duccio di Buoninsegna que hasta 1505 decoraba el altar mayor de la catedral.
Desde la plaza de la catedral ir paseando hasta la Piazza del Campo es una auténtica delicia. Si no fuera por los cientos de turistas que abarrotan estas estrechas calles peatonales, podemos imaginarnos como era está ciudad hace 4 o 5 siglos. Por la Vía del Capitano llegamos a la pequeña plaza de Postierla y torciendo a la izquierda, y tras comprar un fresquísimo helado de mango y stratachela enfilaremos la Vía della Cittá para desembocar en la impresionante Plaza del Campo.




Primera imagen de la Plaza del Campo. Es espectacular
la visión del Palacio Público y su bellísima torre.
Siena. Toscana. Foto del autor.


- PLAZA DEL CAMPO Y PALACIO PÚBLICO.

Esta preciosa plaza medieval es de las más hermosas de toda Europa. Dispuesta en declive y con su famosa forma de concha, nace a mediados del S. XII. En esta época las autoridades de la ciudad compran las parcelas para su construcción. La plaza se divide en nueve secciones que parten desde la boca del gavinone (desagüe central). El número de divisiones simboliza la regla de los Nueve (Noveschi), quienes trazaron la plaza y gobernaron en el apogeo de la Siena medieval entre 1292 y 1355.


En esta fotografía se aprecia bien la disposición en cuesta de la Plaza del Campo. Una maravilla.
Siena. Toscana. Foto del autor.
La maravillosa Plaza del Campo de Siena. Toscana. Foto del autor.
Paza del Campo de Siena, Siempre muy animada. Toscana. Foto del autor.

Los palazzi que rodean la plaza eran las casas señoriales de famosas familias sienesas: los Sansedoni, los Piccolomini, los Saracini...sus torres tienen la misma altura, en contraste con las anteriores que durante la Edad media demostraban las fieras luchas familiares por el poder.
Digna joya de la plaza es la monumental Fonte Gaia (1419), una fuente ornamental hecha en mármol blanco con esculturas de Jacopo della Quercia, dos de ellas representaban desnudas a Rhea Silvia (madre de Rómulo y Remo) y Acca Larentia (mujer del pastor que salvó a Romulo y Remo y en teoría les amamantó). Lo curioso de estas dos estatuas es que, cuando fueron colocadas allí en 1419, se convierten en las dos primeras estatuas femeninas desnudas, que no eran ni Eva ni una santa penitente, colocadas en un lugar público desde la antigua Roma. Estas se conservan ahora en el Palacio Público.
Los sieneses siempre han llevado muy a gala ser los descendientes directos de los míticos fundadores de Roma.


Fonte Gaia en la Plaza del Campo de Siena. Toscana. Foto del autor.

El Palazzo Pubblico es el edificio más espectacular que se levanta en la plaza, es un palacio de estilo gótico que fue construido como ampliación de un edificio preexistente. A partir de 1282 fue sede única de las autoridades comunales, pero las obras continuaron hasta el S. XV. En estas fechas se emprendió también la construcción de la Torre del Mangia. Al pie de la torre, en agradecimiento por el final de la peste de 1348, se erigió la llamada Capella di Piazza (1352).


Palazzo Pubblico, en la Piazza del Campo. Siena. Toscana. Foto del autor.

En el interior del palacio destaca la Sala del Mapamundi y la Sala de los Nueve. En esta última se pueden admirar los frescos de Ambrogio Lorenzetti, el ciclo pictórico de carácter profano más vasto de la Edad Media. La imagen que nos ofrece Lorenzetti en "Los Efectos del Buen Gobierno", no es solo alegórica, sino que nos brinda una visión de la ciudad y de su comarca que constituye uno de lo más significativos testimonios del ambiente y la vida cotidiana que se desarrollaba dentro de los muros de la ciudad y en el campo. Frente a este fresco se encuentra otro no menos impresionante; "Mal Gobierno y sus Efectos", lamentablemente muy deteriorado.


Sala de los Nueve, desde donde se gobernaba la ciudad de Siena. El fresco de la izq. muestra a Los Nueve, el
de la derecha es el fresco de "Los Efectos del Buen Gobierno" de Lorenzetti. Palacio Público. Siena. Toscana.
Fresco en la Sala de Los Nueve, "Efectos del Mal Gobierno" de Lorenzetti. Palacio Público.
Siena. Toscana.

El Palacio alberga también el Museo Cívico, el Patio del Podestá y el Teatro del Rinnovanti, que hasta 1560 fue la sala del Gran Consejo de la República.
Llegados aquí, es importante hablar del gótico sienes del S. XIII, se diferencia del gótico florentino del S. XIV por su mayor elegancia compositiva y su finura decorativa. Sus mejores años abarcan desde 1309 a 1342, y sus mejores artistas fueron: Ducio di Buoninsegna, con su obra maestra "Virgen Majestad", donde convergen modelos bizantinos y góticos; Simone Martini, Pietro y Ambrogio Lorenzetti. Y en escultura Tino di Camaiano, discípulo del gran Giovanni Pisano.


Plaza del Campo de Siena, un lugar encantador. Toscana. Foto del autor.

Tras disfrutar de la plaza del Campo me dirijo por detrás del Palacio Público a contemplar, desde la Plaza del Mercado, las magníficas vistas de la campiña toscana. Aquí, apoyado en un pequeño murete de piedra, disfruto del anochecer sobre la maravillosa ciudad de Siena. El día ha pasado volando pero aún queda disfrutar de la Plaza del Campo por la noche.


Plaza del Mercado, justo detrás del Palacio Público. Siena. Toscana. Foto del autor.

Es una maravilla contemplar el casco histórico de Siena. Pasear por sus calles medievales engalanadas con los faroles de fantasía de sus diferentes barrios es retroceder varios siglos en el tiempo. Desde el hotel bajo por la Vía dei Montanini que enlaza con la calle del Banchi di Sopra, aquí aún se conserva el palacio donde se fundó el banco en funcionamiento más antiguo del mundo, la banca Monte dei Paschi de Siena, creada en 1472.


Vía Giovanni Dupre, lateral izq.
del Palacio Público. Siena.
Toscana. Foto del autor.
Cada barrio tiene sus propios faroles,
que solo sacan en fiestas. Siena.
Foto del autor.


























- SIENA NOCTURNA.

La Plaza del Campo de Siena por la noche es preciosa. El calor a las diez de la noche es bochornoso y la gente se tumba en el suelo de la plaza para contemplar el Palacio Público y el gran ambiente que se respira en este lugar. Cientos de turistas, viajeros y autóctonos pasean, conversan, cenan, o toman algo en las terrazas de esta plaza inigualable.


El autor en la Plaza del Campo de Siena. Toscana.

Los precios en este sitio no son ninguna broma, pero si venís por aquí no dudéis en subiros al balcón de la cervecería San Paolo, me sorprendió que teniendo unas maravillosas vistas sobre la plaza no estuviera lleno de turistas, pues no lo estaba. Uno de los sitios mágicos de esta Escapada.


El autor en la terraza del pub San Paolo con la Plaza del Campo a nuestros pies...¡¡¡y por 3 euros!!!
Siena. Toscana.


La Plaza del Campo a la luz de la luna, un gran ambiente. Siena. Foto del autor.
Plaza del Campo en todo su esplendor desde el balcón de la cervecería San Paolo.
Siena. Toscana. Foto del autor.


Después de disfrutar de la noche sienesa vuelvo al hotel, mañana debo madrugar si quiero subir pronto a la Torre del Mangia sin esperar mucha cola. Estoy deseando contemplar las vistas desde el lugar más alto de esta maravillosa ciudad.
Buenas noches Siena.

PRÓXIMO POST:  8.4- SAN GIMIGNANO. LA VILLA DE LOS RASCACIELOS MEDIEVALES.