sábado, 12 de febrero de 2022

20.4- QUE VER EN UN DÍA POR OPORTO.


Las Palmas de Gran Canaria.



Salimos de Lisboa por el norte y nos ponemos en ruta hacia Oporto. Hay dos alternativas, la ruta de la costa o la del interior. Nosotros elegimos la segunda pasando por ciudades tan importantes como Santarem, Pombal o la universitaria Coimbra.

Serán 313 kilómetros por autovía de peaje (22,20 euros), nos llevará 3 horas y 25 minutos yendo a la velocidad de la vía.

Oporto ciudad tiene más de 300.000 habitantes y su área metropolitana 3 millones. Se encuentra en la desembocadura del río Duero, del que, siempre ha sido tributario gran parte de su comercio y riqueza. Oporto es una ciudad antigua que cuenta con un amplio patrimonio histórico, aunque durante las últimas décadas ha sido sometida a una amplia modernización. Cuenta con el metro más amplio de Portugal y su aeropuerto (recientemente remodelado) acoge 16 millones de pasajeros anuales.

La imagen más icónica de Oporto. Los "rabelos" en el paseo de la Ribeira 
frente al puente de Don Luis I. Foto del autor.


Su centro histórico ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996.

Tanto el país, Portugal (Porto Cale), como su vino más famoso deben su nombre a esta ciudad cuyo nombre traducido es, "el puerto". Por su pujanza cultural, demográfica e industrial es considerada como "La capital del Norte" de Portugal.  

Antes de visitar la segunda ciudad de Portugal vamos a conocer algo de su Historia:


- OPORTO UN POCO DE HISTORIA.


La leyenda dice que Cale, fue uno de los argonautas griegos comandados por el mítico Jasón y que llegó hasta aquí para fundar un enclave comercial. La leyenda de "Jasón y los argonautas" es una de las más antiguas de Grecia y por ende, de las más antiguas de Europa, se calcula que allá por el S. VIII a.C. ya se contaban las desventuras de estos marinos helenos. Hay que admitir que es un buen "pedigrí" histórico el que eligieron los portuenses para dar "solera" a su fundación.

Por aquí pasaron los griegos, los romanos y los suevos, estos últimos fundaron  su reino en lo que hoy es Galicia y norte de Portugal (409-585 d.C). En su momento de máxima expansión llegaron hasta las aguas del Guadalquivir ocupando las ciudades de Hispalis (Sevilla) y Gades (Cádiz).

Altar al Señor de la Buena Fortuna en la calle Barredo,
en las callejuelas medievales del barrio de la Ribeira.
Oporto. Foto del autor.


Tras la conquista musulmana de la península (711), es reconquistada por el reino de Asturias en el 868 e incorporada al condado de Galicia en 1071 tras la muerte del conde Nuño Méndez. Se conocía a la ciudad y a su territorio circundante como "Condado Portucalense", siempre al servicio de la corona de León. En 1139 se independiza y da lugar al Reino de Portugal.


- LLEGAMOS A OPORTO. HOTEL MOUCO.

Hemos elegido uno de los nuevos hoteles que últimamente surgen en Oporto. Tiene un precio medio de 69 euros/noche y es uno de los más originales y cómodos que podréis encontrar en la ciudad lusa. Queda un poco lejos del centro histórico de la ciudad (caminata de unos 25 minutos), pero si sois amantes de la música, os lo recomiendo sin duda, su página web es:  moucohotel.pt.

Cafetería del hotel Mouco. Oporto. Foto del autor.

Cafetería/comedor del hotel Mouco. Oporto. Foto del autor.


Salimos del hotel y caminamos por la rua Do Heroísmo. Queremos llegar al barrio de la Ribeira, el lugar más conocido de la capital. Vamos bajando por calles amplias hasta que llegamos a la plaza Da Batalha presidida por la iglesia de San Ildefonso. Construida de 1709 a 1730, es de estilo barroco y sus 11.000 azulejos, colocados en 1931, nos cuentan la vida de San Ildefonso y alegorías de la Eucaristía. 

Iglesia de San Ildefonso. Oporto. Foto del autor.

Plaza de La Batalla. Oporto. Foto del autor.


Desde aquí bajamos por una calle muy empinada llamada rua De Cimo de Vila, llamada de la misma manera que muchas calles de cascos históricos de Cantabria y Asturias, Cimadevilla.

Esta calle es un poco asfixiante pero muy curiosa de recorrer, subirla ya es otro cantar, como comprobamos en las cansadas caras de los turistas con los que nos cruzábamos.

Pasamos junto a otro iglesia con la fachada azulejada de azul, en esta ocasión es la de Nossa Senhora do Terco e Caridade (1759).

Iglesia de Nossa Senhora do Terco e Caridade. Oporto. Foto del autor.


Seguimos bajando por la rua Cha que desemboca en la Se de Oporto, la monumental catedral de la ciudad del S. XII. El edificio es de estilo románico cuando se levantó pero su exterior fue modificado en época barroca. A la izquierda del ábside se encuentra una de sus joyas, el altar de plata, que data del S. XVII y que fue salvado de la rapiña de las tropas de Napoleón en 1809 por medio de una pared de yeso construida apresuradamente. La visita a la catedral es gratuita pero no así conocer su claustro y la Casa do Cabildo, aunque nosotros no lo visitamos por falta de tiempo, he leído que es muy recomendable pagar los 3 euros por hacerlo.

Desde la plaza de la plaza de la catedral nos dejamos caer por el impresionante puente de hierro de Don Luis I, símbolo de la ciudad, construido por Teófilo Seyring socio de Eiffel (sí, el de la famosa torre parisina).

Fue inaugurado en 1886 y posee dos pisos, el superior de 390 metros de longitud y el inferior de 174. Por el superior pasa la línea de metro de Oporto y por la inferior pasan peatones y el tráfico rodado. La vista desde lo alto del puente sobre el río Duero y el casco histórico de Oporto es espectacular.

El metro de Oporto pasa por encima del puente de Don Luis I. Foto del autor.

 

Vista desde el puente Don Luis I sobre el río Duero y el barrio de la Ribeira de Oporto.
Foto del autor.


Vista hacia el este desde el puente Don Luis I, al fondo el puente Infante Don Enrique.
Al otro lado del río el barrio de Gaia. Oporto. Foto del autor.

Casas con siglos de antigüedad del barrio de la Ribeira vistas desde el puente de Don Luis I.
Oporto. Foto del autor.

Vista del norte de la ciudad desde la plaza de la catedral. Al fondo se aprecia la impresionante
torre de la iglesia de Los Clérigos, que visitaremos después. Oporto. Foto del autor.

Estatua frente a la catedral de Vimara Pérez
guerrero del Reino de Asturias que vivió
en la 2ª mitad del S. IX en el noroeste de
la península Ibérica y que fue el primer
gobernador del condado de Oporto. Fue vasallo
del Rey Alfonso III de Asturias, quién lo envió a 
tierras del sur del Miño para retomar el valle
del Duero a los musulmanes, asegurando una
línea de defensa fundamental para el Reino de
Asturias. Oporto. Foto del autor.


 Volvemos a la plaza de la catedral, queremos bajar al barrio de la Ribeira por la rua de Dom Hugo, para ello nos situamos en el pilar de la plaza de la catedral, frente a su entrada lateral y bajamos por la calle lateral, donde hay coches aparcados.

Ese día había boda en la catedral de Oporto. Foto del autor.

Descender desde la catedral al barrio de la Ribeira por la calle Don Hugo es retroceder
en el tiempo varios siglos, toda una experiencia, recomendable hacerla de arriba a bajo.
Oporto. Foto del autor.

Bajando hacia el barrio de Ribeira por las escaleras de Barredo,
nos encontramos con el altar del Cristo de la Buena Fortuna.
Oporto. Foto del autor.


Bajando hacia el barrio de la Ribeira desde la catedral de Oporto. Foto del autor.


Barrio medieval de la Ribeira. Oporto. Foto del autor.


Bajando al barrio de la Ribeira, en
la calle Bazao. Oporto. Foto del autor.
Travesía do Barredo. Oporto.
Foto del autor.














Desde la catedral bajamos por las escaleras de Barredo y, llegando a la Rua do Barredo, nos encontramos con el altar del Cristo de la Buena Fortuna. Es curioso ver en el cartel que anuncia el nombre de la calle (Rua), una anotación que indica el nombre anterior de esta calle Barredo; Rua da Mancebía. Si nos vamos al castellano antiguo sabremos que una mancebía era una casa de "mancebas", de prostitutas. Está claro que los muelles del hoy, tan turístico paseo de Ribeira, en el pasado estaban llenos de marineros, soldados, mercaderes y muchos extranjeros que buscaban, en estas callejuelas estrechas y oscuras, locales para "ahogar" en vino y "mujeres de vida alegre" las penas acumuladas en las larga travesías marítimas.


- LA RIBEIRA DE OPORTO. EL BARRIO MÁS FOTOGRAFIADO DE LA CIUDAD.


Este paseo ribereño junto al Duero es el más pintoresco y turístico de Oporto, se extiende desde el puente de Arrábida hasta el puente Don Luis I y es uno de los lugares más encantadores y de visita ineludible.

Vista del puente de Don Luis I desde el barrio de la Ribeira. Oporto.
Foto del autor.

Terrazas de los restaurantes del barrio de la Ribeira. Oporto. Foto del autor.


Nos encontraremos con innumerables restaurantes y bares donde poder comer, repartidos entre las terrazas que sobresalen de las viejas fachadas de piedra. También hay puestos de venta ambulante de souvenirs y productos típicos portugueses: manteles, paños, toallas...aunque aquí saldrán más caros que en otros establecimientos repartidos por zonas de la ciudad menos turísticas.

Aquí también encontraremos varios embarcaderos donde podemos apuntarnos en algunos de los paseos en barco que ofrecen. Veremos los famosos "rabelos" los barcos de madera típicos de Oporto que, antiguamente, trasladaban a barcos más grandes, los toneles del producto más conocido y exportado de la ciudad (que se lo digan a los ingleses), el vino de Oporto. 

Los "rabelos" portuenses en el barrio de Ribeira, al otro lado, las bodegas
que producen el conocido vino de Oporto y que estas embarcaciones 
embarcaban desde aquí. Foto del autor.


Estas rutas fluviales recorren el Duero y cruzan al otro lado, al barrio de Gaia donde encontraremos muchas bodegas para disfrutar de ese vino de Oporto tan conocido.

Nosotros bajamos a Ribeira desde la plaza de la catedral pero también se puede venir por el funicular Dos Guindais. El también conocido como "ascensor de Ribeira" puede utilizarse para volver a "subir" a lo alto de la ciudad, pero aún así hay que subir luego muchas escaleras.

Nosotros recomendamos bajar desde la plaza de la catedral por la calle Don Hugo y, tras disfrutar del paseo de la Ribeira, subir de nuevo a la ciudad por la calle de Alfandega para salir a la plaza del Infante Don Enrique frente al palacio de La Bolsa.

Las coloridas casas del paseo de la Ribeira. Oporto. Foto del autor.



Aunque hay un montón de restaurantes en esta zona, como imaginaréis son principalmente para "turistas". Aunque este adjetivo no tiene que llevar un sentido peyorativo, si que tendremos que desembolsar un poco más que en estas otras alternativas que os indicamos aquí.

Restaurante Wine Quay Bar en Muro dos Bacalhoeiros, 111 y 112. Un buen lugar para degustar vino de Oporto acompañados de algo de picoteo y tapas con vistas preciosas de la Ribeira.

Restaurante Adega Sao Nicolau en Rua Sao Nicolau,1. Comida tradicional portuguesa con su plato estrella, pulpo a la brasa. Platos de pescado fresco de calidad y a buen precio.

Restaurante A Grade en Rua Sao Nicolau, 9. Al lado del anterior, un poco escondido y pequeño pero con servicio muy amable y platos de comida típica sabrosos y abundantes.


- ZONA COMERCIAL E IGLESIA DE LOS CLÉRIGOS.


Subimos desde la zona de Ribeira hasta la plaza del Infante Don Henrique el Navegante (1394-1460). Es una de las plazas más concurridas y populares de la ciudad, en su centro se alza una estatua al Infante Don Enrique, levantada en 1894, nació en la ciudad.

Plaza de Don Enrique el Navegante. A la izquierda de la foto, el Palacio de
la Bolsa y a la derecha el mercado Ferreira. Oporto. Foto del autor.

Vista de la plaza de Don Enrique desde el mercado de Ferreira, se aprecia el 
río Duero por la calle por la que hemos subido desde el barrio de Ribeira.
Oporto. Foto del autor.


Al norte de la plaza se encuentra el mercado de Ferreira Borges de 1883, también se encuentra aquí el Instituto del Vino de Portugal, el Palacio de la Bolsa de Oporto y las iglesias de San Francisco y la de San Nicolás.

Desde aquí subimos por la Rua Da Vitoria, la calle peatonal más grande y comercial de Oporto, una delicia pasear por aquí y elegir en cual de sus muchas cafeterías, pastelerías o locales comerciales entramos.

La calle de la Victoria. La más comercial de Oporto. Foto del autor.

 

Y llegamos a uno de los imprescindibles de Oporto, la iglesia de los Clérigos. Un monumento barroco que se construyó de 1732 a 1779. 

Iglesia de los Clérigos. Oporto. Foto del autor.

La iglesia de los Clérigos y su famosa torre a la que subiremos.
Oporto. Foto del autor.


La construyó la Hermandad de los Clérigos Pobres en un terreno donado que se ubicaba en la parte alta de la calzada que iba desde la fuente de Arca hasta el "cerro de los ahorcados", un terreno donde enterraban a los ajusticiados en la horca que se encontraba extramuros de la muralla fernandina. La obra es una síntesis de estilo barroco y rococó del norte de Portugal.

Es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1996. El conjunto arquitectónico es Monumento Nacional desde 1910, la Iglesia y a Torre están unidas por la Casa de la Hermandad, que, desde 2014 puede visitarse como museo.

Casa de la Hermandad en el Museo de los Clérigos. Oporto. Foto del autor.

Vista del Coro de la iglesia de Los Clérigos y los órganos desde uno de los
balcones del Museo. Oporto. Foto del autor.

Vista desde uno de los balcones del Museo del altar mayor
de la iglesia de Los Clérigos. Oporto. Foto del autor.



Para subir a la Torre de Los Clérigos tenemos que pasar por el Museo, allí veremos las estancias privadas de los antiguos miembros de la Hermandad.

Recorremos la Casa del Despacho, la Sala del Cofre, el Escritorio y la antigua Enfermería donde veremos bienes de un valor histórico considerable, objetos del S. XIII al XX que se reparten entre la colección de arte, pintura, mobiliario y orfebrería.

La exposición del Museo se divide en tres salas: Núcleo de la Pasión, Viaje de las Formas e Imágenes de Cristo. La entrada al Museo y a la Torre cuesta 6 euros, no os lo perdáis.

Desde la Torre de Los Clérigos se aprecia a este lado el barrio de Ribeira
y en la otra orilla del Duero las bodegas en el barrio de Gaia.
Oporto. Foto del autor.


Vista desde lo alto de la Torre de Los Clérigos del casco histórico de Oporto.
Se aprecia la catedral y el río Duero en la zona del barrio de la Ribeira.
Vista hacia el Sur-Sureste. Foto del autor.

 
Vista hacia el Este desde lo alto de la Torre de Los Clérigos. Oporto.
Foto del autor.

Nos ponemos en marcha para subir a la espectacular torre barroca que, con sus 75 metros de altura y 225 escaleras nos ofrece unas vistas en 360º de toda la ciudad. La Torre es uno de los símbolos de la ciudad y uno de los mayores atractivos para el visitante. Si queréis visitar su página web, esta es: torredosclerigos.pt

Vista hacia el Sur-Suroeste desde lo alto de la Torre de Los Clérigos.
Oporto. Foto del autor.

El autor desde lo alto de la Torre de Los Clérigos. Oporto.


Vista desde lo alto de la Torre de Los Clérigos de la zona oeste de la ciudad.
Se ve el tramo final del río Duero antes de su desembocadura en el
Atlántico. Oporto. Foto del autor.


Dejamos la iglesia de Los Clérigos y nos dejamos caer por la hermosa plaza de Gomes Teixeira donde se encuentra la Fuente de Los Leones (1880). La obra se fundió en Val d´Osne en Francia, su diseño es una copia, en su mayor parte, de la fuente de la plaza del ayuntamiento en Leicester, Inglaterra.

Plaza de Gomes Teixeira. Oporto. Foto del autor.

Fuente de Los Leones. Oporto. Foto del autor.


En esta plaza encontramos dos iglesias juntas con la peculiaridad de que están separadas por la casa más estrecha de Portugal. Una de ellas es la iglesia de los Carmelitas y la otra una de las iglesias más conocidas de Oporto, la iglesia do Carmo (iglesia del Carmen) patrona de los marinos. Esta última es de estilo rococó y se levantó a finales del S. XVIII. Uno de sus atractivos es la pared lateral recubierta de azulejos de cerámica azules característicos de esta zona de Portugal.

Pared azulejada de la iglesia del Carmen. Oporto. Foto del autor.


Edificio del Museo de Historia Natural con una exposición al
aire libre sobre las máquinas de Leonardo Da Vinci. Al fondo la torre
de la iglesia de Los Clérigos y el campus de la Universidad de
Oporto. Foto del autor.


En esta plaza también encontraremos el Museo de Historia Natural y de Ciencia de la Universidad de Oporto. De la iglesia de los clérigos a la plaza de la fuente de Los Leones pasamos al lado de una de las librerías más famosas de Europa y del mundo, la librería Lello.

Se construyó en 1869. Su fachada de estilo neogótico la convierte en una de las más bellas que podemos visitar y si además de esto, le añadimos la leyenda de que, su interior sirvió de inspiración a la escritora J.K. Rowling para la creación de la saga "Harry Potter", tenemos servidos el más de 1 millón de visitantes que recibió solo en 2018. Las colas persisten a día de hoy aunque la propia escritora se haya encargado de desmentir, a través de su cuenta de Twitter, en mayo de 2020 semejante "mito". Pero que le quiten la ilusión a los cientos de miles de visitantes que tiene esta bella biblioteca. Sea por Harry Potter o por cualquier otra razón, siempre es una buena noticia que la gente visite las librerías.

Fachada de la popular librería Lello y la fila
bien organizada para los fans de Harry
Potter. Oporto. Foto del autor. 


Mi intención, como buen bibliófilo, era entrar y conocer una de las librerías con más solera de Europa, pero la cola con docenas de jóvenes que querían entrar en la "biblioteca de Harry" nos echó para atrás. Intentaré describir su interior: lo que más llama la atención es la impresionante escalera de madera que lleva al primer piso, junto a ella arcos quebrados que se apoyan en pilares que, junto a sus baldaquinos, donde hay esculpidos bustos de escritores portugueses, son su sello de identidad.

Los techos labrados y la vidriera que ostenta el monograma con el "lema" del negocio; "Decus in labore" (belleza en el trabajo duro), son dos características más que nos llamaran la atención.

El interior de la librería Lello.
Una auténtica belleza y, en mi opinión,
estoy seguro que Rowling se inspiró
en ella para describir el colegio
Hogwarts. Otra cosa es que lo reconozca.
Foto de internet.


Y siguiendo con la "leyenda" de la inspiración de J.K. Rowling, decir que la escritora vivió en la ciudad de Oporto donde trabajaba como profesora de inglés en una academia. Por lo que no es de extrañar que las famosas escaleras de la librería Lello pudieran haberse convertido en una idea perfecta para la descripción que la escritora hace de las escaleras de Hogwarts. Lo que está claro es que no se han rodado escenas de la famosa saga en esta librería.

Vista, desde la torre de Los Clérigos, de la zona norte donde encontramos el
campus ajardinado de la Universidad de Oporto, la plaza de la fuente de
Los leones y, señalada con la flecha azul, la librería Lello. Oporto.
Foto del autor.


- LA AVENIDA DE LOS ALIADOS.

La Avenida de Los Aliados junto a la Plaza de la Libertad representan la "plaza central" de Oporto, presidida por el ayuntamiento de la ciudad.

Edificio del ayuntamiento de Oporto en la plaza del Municipio.
Avenida de Los Aliados. Oporto. Foto del autor.


Es una zona con muchos hoteles y por la que pasan las principales líneas de transporte de la ciudad. También es el lugar donde los portuenses se reúnen para las celebraciones de año nuevo, las fiestas de Sao Joao y demás eventos que se celebran a lo largo del año.

Todos los edificios blancos que rodean esta plaza son de finales del S. XIX y principios del XX construidos en estilo modernista. Tienen multitud de elementos ornamentales: claraboyas, cúpulas, torres y estatuas que sobresalen de sus fachadas.

En la plaza de la Libertad encontramos la estatua en bronce de Don Pedro IV (1798-1834), más abajo contemplamos otra estatua, la de una mujer desnuda y sonriente que representa la juventud. Aquí podremos disfrutar, como en Lisboa, de uno los cafés míticos de la ciudad, A Brasileira.

Avenida de los Aliados, mirando hacia el sur, el edificio del fondo
es el Palacio Das Cardosas (S. XVIII) donde se ubica el hotel 
Intercontinental Oporto. Foto del autor.


Desde Aliados puedes llegar andando en pocos minutos a las principales calles del centro de Oporto. Si bajamos en dirección al río pasamos por la Rua Das FLores hasta llegar a la zona de la Ribeira y el puente de Don Luis I.

Desde aquí también podremos andar hacia la calle Rua Santa Catarina o a la Rua de Passos Manuel.

Ya va cayendo la noche sobre Oporto, nos ponemos en camino hacia nuestro hotel, hay media hora, andando tranquilamente, hasta el alojamiento.

Para finalizar, vamos a recomendaros un lugar donde comer un plato típico de Oporto, la Francesinha. Un plato riquísimo; consta de una rebanada de pan tostado relleno de diversos tipos de embutidos o carne; los hay de jamón cocido, chipolata (un tipo de salchicha fresca de cerdo), mortadela, filete de ternera o cerdo. Luego se recubre con otra rebanada de pan tostado y lonchas de queso que se gratinan, todo ello bañado en una salsa picante hecha a partir de cerveza y tomate, en algunos casos se le añade un huevo frito. Se acompaña de patatas fritas y cerveza. Delicioso.


Presentación de la Francesinha 
con el huevo frito en lo alto.
Casa Güedes. Oporto.
Foto del autor.
El interior de la Francesinha.
Casa Güedes. Oporto.
Foto del autor.



Nosotros la comimos en Casa Güedes, en la Plaza Dos Poveiros 130, en plena zona universitaria de Oporto junto al coqueto Jardim Marques de Oliveira y a la facultad de Bellas Artes de la Universidad de Oporto. Este restaurante está especializado, además de en estos emparedados, en sopas especiales de la casa, platos con embutidos variados y sandwiches de pernil hechos con pan rústico y puerco recién horneado, acompañado, si se desea, de un delicioso queso de oveja portugués.


Cae la noche sobre Oporto, ha sido un día muy intenso recorriendo los lugares más emblemáticos de la capital del norte de Portugal. Una ciudad muy cómoda de recorrer, acogedora, con buena gastronomía y bellos rincones. Os encontraréis como en casa, el idioma portugués se entiende perfectamente con el español.

Ya casi hemos concluido esta Escapada-2021 a Portugal, pero no lo harémos hasta recorrer la bella población fortificada de Valença Do Miño. Hasta pronto.


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