viernes, 26 de agosto de 2022

21.1- LA ALHAMBRA (I). UN SUEÑO DE LAS MIL Y UNA NOCHES HECHO EN PIEDRA. PALACIOS NAZARÍES.

 24 de junio de 2022. Viernes.

Las Palmas de Gran Canaria.


No es la primera vez que visito la Alhambra. En mi humilde opinión el más espectacular monumento de España y uno de los más bellos de Europa. Es el más visitado de nuestra nación y seguro que seguirá siéndolo por muchos siglos más.

La primera vez que entre en ese túnel del tiempo que es la Alhambra de Granada fue apenas con 10 años, viajaba con mi familia y para un niño que ya disfrutaba leyendo las historias de la Reconquista fue una experiencia inolvidable. Después, la he visitado en un par de ocasiones más. El mes pasado volví a recorrer sus jardines, sus salones, sus torres y volví a sentir la mismas sensaciones de grandiosidad y emoción que aquel niño que la visitó hace varia décadas.

Al caminar entre sus muros retrocedía a esos tiempos de grandes hazañas, batallas y personajes inmortales que vivieron entre los siglos XII y XV. Cada vez que observaba esos techos artesonados, cuando mis dedos rozaban esas decoraciones mozárabes, cuando mi sentido del olfato disfrutaba de esos jardines llenos de flores perfumadas o cuando mis pies caminaban por esas estancias principescas...me sentía vivo. 

Y el culmen de este viaje se produce cuando mi Alma de historiador y viajero se plantó frente a esa fuente mítica, labrada en una sola pieza de mármol blanco, una obra de arte imposible de realizar ahora; donde doce leones blancos observan el paso de la Historia con ojos distantes sin importarles las cuitas de los hombres; es en esos momentos, cuando una persona como yo se siente afortunado por haber nacido en España y poder visitar semejantes joyas históricas.

Vista de la Alhambra desde el mirador de San Nicolás. Un lugar donde poder
disfrutar de uno de los más bellos atardeceres del mundo. Granada. Foto del autor.


 Paseando por este lugar no es difícil imaginar la vida de los sultanes del reino de Granada, sus familiares, sus nobles, sus sirvientes, sus soldados, sus secretos, sus leyendas...

Esa es la palabra que le viene como anillo al dedo a la Alhambra; un lugar de leyenda. Entre sus muros, en sus salones, en cada piedra centenaria donde posemos la mirada encontraremos una historia llena de princesas moras, caballeros cristianos, sultanes nazaríes, reyes católicos, amores y odios, codicia, valentía y sueños de aventura cruzando mares aún no descubiertos.

Es en este lugar, donde la Historia del mundo cambió para siempre. Es en este lugar donde un marino excepcional, presentó sus planes a una reina excepcional para que la historia de la humanidad ya no fuera la misma y España dejara un legado imborrable (por muchas estatuas que derriben los nuevos inquisidores del S. XXI) que perdurará siglos y milenios, superior, en mi humilde opinión, al que nos dejo Roma.

Empecemos con un poco de Historia...


- LA ALHAMBRA. UN POCO DE HISTORIA.


La Alhambra, Al-Hamra (La Roja), por el color de la piedra que se utilizó en su construcción, se levantó sobre la colina de la Sabika. Se buscaba un emplazamiento estratégico defensivo y a la vez, se erigió como un claro símbolo de poder, un lugar para ser contemplado y saber que desde allí te controlan.

La colina de la Sabika estaba ocupada, al menos, desde tiempos de lo romanos. Las primeras referencias escritas sobre un emplazamiento militar datan del año 666 de nuestra era. Se tiene constancia de dos núcleos poblaciones, el de Iliberis (Elvira) en el Albaicín, y el de Garnata en la colina frente a la Alcazaba. Que serían conocidos a partir de 756 como El Albaicín y La Alhambra.

A partir de la muerte de Alhakén II en el 976, y aunque las aceifas de Almanzor contra los reinos cristianos comenzaron en el 977 y no finalizaron hasta su muerte en el 1002, la historia política del Califato cordobés no dejó de acumular revés tras revés propiciando el futuro avance de los reinos cristianos del norte.

En el contexto de la guerra civil entre árabes y bereberes que llevó a la sangrienta caída del califato, la pequeña población de Garnata se convirtió en una ciudad de cierta importancia a principios del S. XI (1025-1090). Cuando el poder central cordobés desapareció, la tribu bereber de los ziries formó un estado semiindependiente, aumentando su población, muchos de los nuevos habitantes de la nueva taifa de Granada eran refugiados que huían de las sangrientas matanzas ocurridas en Córdoba.

Muchos familias de refugiados cordobeses que huyen de las masacres producidas tras la
caída del califato Omeya se refugian en Iliberis, Elvira, el actual barrio de El Albaicín.
La flecha roja, en la fotografía, señala la muralla que rodeaba la antigua población ibérica
de Iliberris, luego la musulmana Elvira. Vista desde la Torre de Comares, la más alta
(45 m) de toda la Alhambra. Foto del autor.


En estos años los edificios se concentraban en la actual colina de la Alcazaba y en su entorno. El primer paso para lo que sería la futura Alhambra fue la construcción, ordenada por el visir Yusuf Ibn Nagrela (1035-1066), de una fortaleza-palacio en la colina de la Sabika. Contaba el poeta Salomón ibn Gabirol (1021-1058), judío al igual que el visir, que los leones de la fuente de Los Leones, se hallaban originalmente en el palacio del visir de ascendencia hebrea.

Fuente de Los Leones en el patio del mismo nombre. El lugar más icónico y conocido 
de la Alhambra y un lugar imprescindible a visitar si nos acercamos por Granada.
Foto del autor.


En el año 1238 ocurrió otro de los hitos históricos en la centenaria historia de la Alhambra. Muhammad ibn Nasr (1194-1273), gobernó Granada de 1238 a 1273 como Muhammad I, llamado por los cristianos Al-Hamar El Rojo, por la aleña que teñía su barba. Al tomar la ciudad fundó la dinastía de los nazaríes convirtiendo Granada en su capital.

Este futuro sultán de Granada fue un gran guerrero. Tras rebelarse y vencer al rey de la taifa de Murcia se proclamó sultán de la taifa de Arjona, luego conquistó Guadix, Baza y Jerez de la Frontera. En 1233 conquista Úbeda, Porcuna, Córdoba y Jaén. Tras unos años, pasó a rendir vasallaje a la taifa de Sevilla, tras ser conquistada esta última por Fernando III el Santo. A lo largo de 1238 Ibn Nasr conquista Almería, Málaga y Granada, nombrando a esta última como capital de su reino.

Fresco en la bóveda central de la Sala de los Reyes. Los aquí representados son 
los diez primeros reyes de la dinastía nazarí. Sus vestidos y espadas
muestran la forma de vestir del final del Reino de Granada.
Patio de Los Leones. La Alhambra. Foto del autor.


Su entrada triunfal en Granada la hará por la puerta de Elvira. Con la conquista de Granada, Almería y Málaga por Muhammad I se consigue el máximo dominio territorial que alcanzará la dinastía nazarí, aunque solo la mantendrá por 8 años.

En 1238, las fortificaciones que había en la Sabika se convierten en los cimientos de la "alcazaba nueva o yadida" (La Alhambra), levantando construcciones defensivas tan espectaculares como la torre de la Vela y la torre del Homenaje. Bajo su reinado se inicio la construcción de la zona palaciega de La Alhambra ampliando el acueducto procedente del río Darro y completando las murallas exteriores.

El fundador de la dinastía nazarí moría en el 1273 al caer de un caballo, pero ya había dejado ordenado que su heredero fuera su hijo Muhammad II.

Fuente en los Jardines del Generalife. La Alhambra. Granada.
Foto del autor.


Los jardines y pabellones del Generalife datan del reinado de Isma´il (1314-1325). Aunque los lugares más emblemáticos de la Alhambra, el patio de los Arrayanes y el de Los Leones pertenecen a la época de Yusuf I (1333-1354) y Muhammad V que gobernó Granada de 1354 a 1359, tras ser derrocado por su hermano Ismaíl II, volvió a recuperar el poder gobernando de 1362 a 1391. El reinado de Muhammad V fue uno de los más fructíferos de la historia nazarí. Gracias a él se finalizaron los palacios nazaríes y patio de Los Leones, la fachada del patio de Comares, la ampliación de la sala del Mexuar (oratorio) y la fachada oriental de la puerta del Vino. Esta época es la culminación del arte andalusí.

Puerta del Vino, construida y abierta en 1348 bajo reinado de Yusuf I. En el
centro de la clave puede verse una mano, señal de bienvenida. Esta puerta
comunicaba la fortaleza de la Alcazaba con los Palacios Nazaríes.
Es la mayor de las torres-puerta nazaríes. Foto del autor.


Tras tres siglos de continua construcción ya quedan bien diferenciados los 3 sectores de la Alhambra: la alcazaba, el entramado urbano y los palacios.

En 1492, los Reyes Católicos finalizan la conquista de Granada. Hernando del Pulgar, cronista de la época y testigo del hecho histórico lo narra: "El conde de Tendilla y el Comendador Mayor de León, recibieron de Fernando el Católico las llaves de Granada, entraron en La Alhambra y encima de la Torre de Comares alzaron la cruz y la bandera".

El monumento pasa así a ser ciudadela y palacio real de los reyes cristianos continuando estos su desarrollo. Se añade el convento de San Francisco en 1494, el Palacio de Carlos V en 1527 o la iglesia de Santa María de la Encarnación de la Alhambra en 1581.

Fachada principal del Palacio de Carlos V. La Alhambra. Foto del autor.


Desafortunadamente, la Alhambra sufrió una época de abandono a partir del reinado de Felipe V y sobre todo, cuando fue ocupada por las tropas napoleónicas de 1808 a 1814. Fue en ese momento cuando más peligro corrió a lo largo de toda su historia ya que los soldados franceses tenían planeado su voladura durante su huida.

En los años siguientes sus muros lo habitaron muchas familias que hicieron de sus salas y patios sus hogares, fogatas incluidas. Fue a mediados del S. XIX cuando llegaron los escritores y pintores románticos que quedaron fascinados ante la grandiosidad y magia del lugar trasladando a sus obras la belleza que aún conservaba el monumento.

En 1832 se publica "La Alhambra" del autor norteamericano Washington Irving. Actualmente la obra se la conoce como "Cuentos de la Alhambra". Tuvo el privilegio de vivir en el monumento mientras la escribía, en las llamadas habitaciones de Carlos V, recogiendo todas las leyendas y cuentos orales que los habitantes de la Alhambra narraban a la luz de sus lumbres mientras cantaban viejas tonadillas moriscas. Estas habitaciones se encuentran rodeando el Patio de la Reja que data de 1655.

Patio de La Reja desde las habitaciones de Carlos V. Alhambra.
Foto del autor.


En 1870 es declarada Monumento Nacional. Tras tanto expolio y abandono comienza la época de la restauración y conservación, con sus errores y aciertos. En 1914 se funda el Patronato de la Alhambra y toma las riendas de la restauración en 1923.

En 1984 la Alhambra, el Generalife y el Albaicín son declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.


- EMPEZAMOS LA VISITA. 

Lo principal es reservar en la web oficial del monumento nuestras entradas: https://www.entradas-alhambradegranada.org/

En el mapa se observa la zona que ocupan los Palacios Nazaríes, del número 7 (el Mexuar),
hasta el 14 (Corredor y Sala de Carlos V). Mapa sacado de la web alhrambra.org.


Así nos aseguraremos de poder recorrer los Palacios Nazaríes, ya que tienen un número cerrado de visitas al día. El precio es de 45 euros por persona. Recomendamos coger una audio-guía en la entrada porque es la mejor manera de conocer todos los secretos de la fortaleza. Siempre recomiendo una guía cuando visitamos un monumento de estas características. 

Hay varias formas de subir al pabellón de acceso de La Alhambra, nosotros cogimos el mini-bus desde la plaza de Isabel la Católica.

Una vez pasados los tornos y con nuestra audio-guía en mano nos ponemos en marcha. Tenemos reservada la entrada a los Palacios Nazaríes a las cuatro de la tarde y hacía allí nos dirigimos tras atravesar la Acequia Real, la Torre del Agua y ver la Puerta de la Torre de los Siete Suelos desde el camino.

Esta última torre tiene una historia de leyenda: es la puerta que daba acceso a la parte alta de la medina hasta la llegada de los cristianos. Por ella abandonó Granada Boabdil y los Reyes Católicos la mandaron tapiar en señal de respeto. Hoy en día permanece cerrada. Es famosa por aparecer en algunas de las aventuras de "Cuentos de la Alhambra" de Washington Irving. La leyenda dice que, aún se escucha a los fantasmas del Caballo Peludo y el Caballo sin Cabeza relinchando y cabalgando por los subterráneos de la torre. De hecho, de los 7 suelos que le dan nombre, solo se han encontrado 4 bajo ella.

Plano de la Alhambra de Granada, sus murallas y los jardines del Generalife.


Seguimos caminando por la calle Real de la Alhambra y pasamos junto a los cimientos del Palacio de los Abencerrajes. Este nombre es el que le dieron los cristianos a la noble familia nazarí de los Banu Sarray. Mas adelante hablaremos de la "matanza de los Abencerrajes" que ordenó el sultán Muley Hacén (reinó en Granada desde 1464 a 1482) en la, desde entonces así llamada, sala de los Abencerrajes, junto al Patio de Los Leones. Cuenta la leyenda que la mancha roja junto a la fuente de esta sala son los restos de la sangre derramada por los 36 caballeros de esta familia noble, que dicen, es imposible borrar.

Seguimos andando y pasamos junto a la iglesia de Santa María de la Encarnación y después junto al impresionante Palacio de Carlos V.

Nos dirigimos directamente a la cola para entrar en el plato fuerte de la Alhambra, los Palacios Nazaríes.

Desde la cola para entrar en los Palacios Nazaríes podemos contemplar el barrio del 
Albaicín y a nuestra izquierda la espectacular Torre del Cubo. La Alhambra.
Foto del autor.



- VISITANDO LOS PALACIOS NAZARÍES. EL PALACIO DE COMARES. MEXUAR Y CUARTO DORADO.           

A lo largo de los siglos, desde aquel año de 1238, la ciudad palatina de la Alhambra ha albergado un sinfín de palacios, palacetes, grandes casas y torres-palacios que se han ido reformando o sustituyendo al querer cada sultán edificar o al menos redecorar su propio palacio. Siguiendo los preceptos islámicos, las obras se realizaban con materiales frágiles para no construir nada que sea eterno. Los principales edificios nazaríes que se han conservado datan principalmente del S. XIV

El Mexuar, el Palacio de Comares y el Palacio de Los Leones fueron escogidos por los Reyes Católicos como residencia cuando visitaban Granada, lo que garantizó su preservación, frente a otros maltratados, abandonados o destruidos, en su mayor parte durante la ocupación militar francesas de principios del S. XIX. 

Tras atravesar el control de acceso por un pasillo amurallado impregnado de una luz roja, nuestros sentidos empiezan a entender que accedemos a un lugar diferente, a un recinto lleno de Historia donde el tiempo se ha detenido...

Entrada al Palacio de Comares. Retrocedemos en el tiempo.
La Alhambra. Foto del autor.

Sala del Mexuar u oratorio. Palacio de Comares. Alhambra de Granada.
Foto de alhambradegranada.org


Entramos en el Palacio de Comares y la primera estancia que contemplamos es el Mexuar u oratorio. Aquí se reunía la Sura o consejo de ministros, también era el lugar donde el sultán impartía justicia. Esta estancia debió pertenecer a una estructura anterior al Palacio de Comares y al de Los Leones, probablemente del S. XIII. El Mexuar ha sufrido tantas modificaciones que no se sabe como era originalmente. Veremos cuatro columnas en el centro de la sala con ménsulas de estilo mozárabe. Sobre la cenefa existente se puede leer: "Todo lo que poseéis procede de Dios". El techo es de época cristiana, la pared está decorada con yeserías, dorados y pinturas mientras que los zócalos están alicatados con azulejos y presentan el lema de los Alhamares, el escudo de Carlos V y el de la poderosa familia de los Mendoza.

Azulejos con el escudo de las columnas de Hércules, símbolo de los reyes de España
durante siglos. Mexuar. Alhambra de Granada. Foto del autor.


Al fondo de la sala encontramos una habitación que era utilizada por el monarca para reunir al consejo. Cuando no estaba el sultán, era el cadí, en la sala anexa el que escuchaba a los súbditos. En su puerta, un azulejo reza: "Entra y pide. No temas de pedir justicia, que hallarla has". En 1632 estas salas se convirtieron en capilla cristiana construyéndose el coro en madera que se ve en la actualidad. 

La Sala del Oratorio del Mexuar, quedó muy dañado tras una explosión
de un polvorín en 1590, fue restaurado en 1917. Desde aquí el
sultán podía observar perfectamente a sus "gobernados" del Albaicín.
Foto del autor.

 

Tras salir del Mexuar entramos en el Cuarto Dorado, llamado así por el repintado mudéjar de su artesonado. Fue construido por Mohamed V (1354-1359). A su entrada encontramos un pórtico de tres arcos sobre columnas, con capiteles de mármol del S. XII.

Cuarto Dorado. Palacio de Comares. Alhambra de Granada.
Foto del autor.


Ahora accedemos al Patio del Cuarto Dorado, en el centro vemos la pila de una fuente que es una copia exacta, realizada en 1943, de la original, la cual se encuentra en los Jardines de Daraxa. Mohamed V construyó la fachada sur de este patio, en él encontramos dos puertas adinteladas iguales, alicatadas sobre zócalo de cerámica y decoración de yesería. Encima tenemos dos ventanas gemelas y otra más pequeña en medio rodeadas de inscripciones del Corán. Todo el muro esta decorado con inscripciones con el lema: "Solo Dios es vencedor".

Patio del Cuarto Dorado con la fachada sur que mandó construir
Mohamed V. Palacios Nazaríes. Foto del autor.


La puerta de la izquierda de esta fachada nos lleva a una sala decorada con frisos y yeserías mozárabes y techo pintado en época de los Reyes Católicos, con una inscripción que conmemora la Toma de Granada.

Por un pasillo llegamos a nuestro próximo rincón mágico, el Patio de los Arrayanes. Entramos en el Palacio de Comares.


 

- EN EL PALACIO DE COMARES.

El Palacio de Comares era la residencia oficial del monarca y está formado por un conjunto de dependencias agrupadas en torno al Patio de los Arrayanes, con galerías porticadas en los extremos, situándose al norte la Sala de la Barca y la Sala de los Embajadores, que ocupa el interior de la Torre de Comares, desde donde se domina el valle del Darro.

Sala de la Barca, proviene de la palabra árabe baraka que
significa bendición. Patio de los Arrayanes. Alhambra.
Foto del autor.


Yusuf I (1333-1354) quiso que la decoración de su residencia oficial dejara maravillado al visitante, por lo que ordenó que se decorara de manera exquisita, aunque no la vio terminada ya que varias inscripciones atribuyen su autoría a su hijo Mohamed V.

En el pórtico norte que da acceso
a la Sala de la Barca encontramos
los versos en honor de Mohamed V
por la toma de Algeciras.
Foto del autor.

Decoración nazarí en el Patio de los
Arrayanes. Palacio de Comares.
Foto del autor.





















Lo primero que nos encontramos es el
Patio de los Arrayanes. 
A lo largo de su historia se ha llamado de varias formas, su actual nombre se debe a los macizos arrayanes de intenso color verde que contrastan con el piso de mármol blanco del patio y que rodean el estanque central. El estanque mide 34 metros de lago por 7,10 de ancho y se abastece de dos pilas de mármol. A ambos lados del patio se encuentran dos naves con aposentos. La inmensa mayoría de las inscripciones que aparecen en este patio son loas a Dios y al emir. Las dependencias que existían en este pórtico sur fueron parcialmente demolidas para construir el Palacio de Carlos V.

Patio de los Arrayanes, torre norte. Palacio de Comares. Alhambra de Granada.
Foto del autor.


Hasta hace poco se pensaba que existía un "palacio de invierno" que fue derruido totalmente para construir el Palacio de Carlos V, ahora se sabe que ese supuesto palacio nunca existió.

Las naves laterales eran utilizadas como residencia de mujeres. En la parte superior de la galería norte, tras la que se alza la Torre de Comares, existe un parapeto con dos pequeñas torres laterales que se rehicieron en 1890 al arder el techo de la galería. Los zócalos de azulejos son del S. XVI, uno de ellos presenta una inscripción de un poema en honor a Mohamed V tras la conquista de Algeciras a los cristianos en 1368, aunque los nazaríes tan solo retendrían la localidad gaditana durante diez años.

Torre de Comares en el Patio de los Arrayanes. Alhambra de Granada.
Foto del autor.

Puerta de entrada al Salón de Embajadores en la Torre de Comares.
Foto del autor.

Patio de los Arrayanes y puerta de acceso al Salón de Embajadores. Palacios Nazaríes.
La Alhambra. Granada. Foto del autor.


La Torre Sur del patio de los Arrayanes es la famosa Torre de Comares, la mayor de todas las de la Alhambra con 45 metros de altura. Su nombre se debe a la vidrieras de colores que iluminan la gran sala central denominadas "comarías". Las habitaciones superiores de la torre era el dormitorio de invierno del sultán. En el interior se encuentra una de las estancias más bellas de la Alhambra, el Salón de Embajadores.

Entrada al Salón de Embajadores. Alhambra. Foto del autor.



Salón de Embajadores en la Torre de Comares. Foto del autor.


En esta torre se celebró el Consejo donde se acordó entregar Granada a los Reyes Católicos. Se dice que, desde uno de los balcones, la madre de Boabdil, al saber que su hijo estaba negociando la rendición, le dijo: "mira lo que negocias y acuérdate de que todos tus antepasados murieron siendo reyes de Granada y el reino muere en ti".

Los historiadores creen que, fue aquí donde Cristóbal Colón convenció a los Reyes Católicos, especialmente a Isabel Reina de Castilla, sobre su expedición a las Indias por Occidente que le llevó al descubrimiento de América. En este lugar la Reina Isabel le ofreció sus joyas para financiar la empresa.

En este lugar la historia de la humanidad cambió para siempre y los protagonistas fueron nuestros antepasados.

Decoración en los ventanales del Salón de Embajadores.
Alhambra de Granada. Foto del autor.

El maravilloso artesonado del techo del Salón de Embajadores.
Foto del autor.


Antes de la conquista, en esta sala, la más majestuosa del palacio, el sultán tenía su trono y realizaba las recepciones oficiales. El salón se halla repleto de inscripciones decorativas con alabanzas a Dios y al emir además del lema de los nazaríes o textos del Corán.

El techo representa los siete cielos del paraíso islámico, con el trono de Dios situado en el centro representado por el cubo central mozárabe y los cuatro árboles de la vida situados en las diagonales. La cúpula es una obra maestra de carpintería realizada con madera de cedro, salpicado de multitud de estrellas, pintado de tal manera que parecen nácar, plata y marfil.

Tras el Salón de Embajadores que nos ha dejado con la boca abierta, pasamos a la guinda de nuestra Escapada a la Alhambra de Granada. El Palacio de Los Leones.


- EL PALACIO DE LOS LEONES. EL ÚLTIMO PARAÍSO NAZARÍ.

Cuando Mohamed V sucedió a su padre Yusuf I, no se limitó a terminar las reformas que este había comenzado, sino que comenzó a construir lo que sería el gran legado para el futuro: el Palacio de Los Leones. Este palacio constituía las estancias privadas de la familia real, y se construyó en el ángulo que forman los Baños y el Patio de los Arrayanes.

Estos baños construidos al este del Palacio de Comares se hicieron a semejanza de las termas romanas. En estos baños había un espacio abierto al piso superior desde donde el sultán podía ver a las mujeres de su harén desnudas. Se dice que tras elegir a la que se llevaría al lecho esa noche la arrojaba una manzana desde lo alto.

En este palacio es donde el arte nazarí alcanza su máximo esplendor con una belleza, una sensibilidad y una armonía incomparables. Aquí es donde la luz, el agua, la arquitectura y su decoración exquisita convierten a este palacio en un maravilloso espacio de placer para los sentidos.

El mágico bosque de columnas de mármol que nos lleva a las Mil y Una Noches en el
Patio de Los Leones de La Alhambra. Foto del autor.


En este nuevo palacio se deja atrás el período anterior con decoraciones más abstractas y geométricas para dar paso a un estilo más naturalista, con claro influjo del arte cristiano. Influjo acrecentado por la amistad que mantuvieron el rey de Castilla y León Pedro I, El Justiciero, con Mohamed V.

El Palacio esta compuesto por un patio central rodeado de galerías de columnas a modo de claustro cristiano, que permite el acceso a distintas salas: al oeste la de los Mozárabes, al este la de los Reyes, al norte la de las Dos Hermanas, Ajimeces y Mirador de Daraxa y al sur la de los Abencerrajes y el Harén.

En el Patio de Los Leones, no solo nos maravillamos con su fuente, nuestros ojos deben 
posarse también en la galería de columnas que la rodea y su exquisita decoración.
Palacio de Los Leones. La Alhambra. Foto del autor.

El Patio de Los Leones. Uno de los lugares más espectaculares del mundo. Palacio de Los Leones.
La Alhambra. Foto del autor.


Para pasar a la joya de la corona de la Alhambra, el Patio de los Leones, debemos pasar por la Sala de los Mozárabes, la más sencilla de todas las que hemos mencionado. En 1580 quedo muy dañada por la explosión de un polvorín que había en una sala cercana, se reconstruyó en 1636 reponiendo el escudo con el emblema nazarí. Desde 1863 se puede observar la bóveda original.


- EL PATIO DE LOS LEONES. LA JOYA DE LA ALHAMBRA.  


Quizás sea el lugar más conocido de toda la Alhambra, su nombre procede de los doce leones surtidores de la fuente de mármol blanco que ocupa el centro del patio.

Mandado construir por Mohamed V, la planta del patio es rectangular y está rodeada por una galería a modo de claustro cristiano, sostenido por 124 columnas de mármol blanco y fino fuste que sostienen capiteles cúbicos y grandes ábacos. Los dos centros de los lados más largos del patio tienen arcos de medio punto mayores que el resto con arquivoltas mozárabes.

Patio de Los Leones. La Alhambra. Granada. Foto del autor.


El icono por excelencia de La Alhambra, el Patio de Los Leones. Foto del autor.


El Patio de Los Leones, un bosque de piedra salido del sueño de una princesa
nazarí. La Alhambra. Foto del autor.

Patio de Los Leones. La Alhambra.
Granada. 
Patio de Los Leones. La Alhambra.
Granada.

Nos encontramos en el corazón de la Alhambra, el Patio de Los Leones con su fuente, la más icónica de Andalucía y posiblemente la más famosa de España.

La fuente está compuesta por doce esculturas de leones de mármol blanco de Macael que a su vez son surtidores de agua. Sobre sus lomos se dispone una gran taza dodecagonal, también de mármol que tiene 2,56 metros. 

La fuente está labrada en una sola pieza de mármol blanco, toda una proeza artística. La taza, como ya contamos anteriormente, tiene inscrita en su borde exterior un poema de Ibs Zamrak. El poema alaba la figura del sultán que mandó construirla. El nivel del labrado es espectacular, las vetas del mármol remarcan los pelajes de los leones, sus fauces o la singularidad de cada dedo. Todos los leones son diferentes. 

Para saber más de esta fuente única. https://visitasguiadasalhambra.online/fuente-de-los-leones-alhambra/

Cada león de la Fuente de Los Leones es diferente, una maravilla como las vetas de mármol
fueron utilizadas por el artista para "singularizar" cada estatua. Detrás vemos la pileta
de la fuente con el poema inscrito en su exterior. La Alhambra.
Foto de la web: visitasguiadasalhambra.online


Los arcos que rodean el patio comunican con la Sala de los Abencerrajes y con la Sala de las Dos Hermanas. Sobre estos arcos podemos observar los aposentos de las mujeres del sultán. El centro del patio era de jardín bajo y el piso de las galerías de mármol blanco. Este jardín ha sufrido muchas modificaciones a lo largo de los años, y actualmente se ha optado por eliminarlo para evitar las humedades que aparecieron en otras épocas. Presenta unos canales de mármol blanco que parten del interior de los pabellones y bajo los cenadores confluyendo en la fuente central en forma de cruz. En los extremos de los canales hay unos surtidores que proveen de agua a la fuente central.

Arcos mozárabes en la Sala de los Abencerrajes. Palacio de los Leones.
La Alhambra. Foto del autor.


La Sala de los Abencerrajes, el único acceso desde el patio de Los Leones es una
amplia puerta que conserva sus batientes originales de madera ataujerada con rica
decoración de lacería. Palacio de Los Leones. La Alhambra. Foto del autor.


Del Patio de Los Leones pasamos a la Sala de los Abencerrajes, su nombre se debe a la tradición oral que dice que en ella, se degollaron a los caballeros de esta familia que osaron intrigar contra el poder nazarí. Aunque los autores e historiadores no se ponen de acuerdo sobre que monarca ordenó su ejecución. Existe una mancha de óxido que cubre parte de la pila de mármol del centro de las sala, la leyenda nos cuenta que es una mancha de sangre de esos Abencerrajes.

Lo más impresionante de la Sala de Los Abencerrajes es su cúpula de
mocárabes en forma de estrella de ocho puntas abriéndose sobre
ocho trompas también decoradas de mocárabes. Palacio de Los
Leones. La Alhambra. Foto del autor.


El cuadrado central presenta alcobas en sus laterales, con arcos decorados de manera exquisita, cuyas columnas poseen capiteles azules, y techos con pinturas. Las paredes presentan cubiertas de yeserías y un zócalo de azulejos del S. XVI, de estilo renacentista. Sobre nosotros una magnífica cúpula de estilo mozárabe.

Sala de las Dos Hermanas. Palacio de Los Leones. La Alhambra.
Foto del autor.


De aquí pasamos a la Sala de las Dos Hermanas, aunque el nombre podría provenir de algún "cuento de la Alhambra", la verdadera razón es más sencilla; se debe a las dos grandes losas gemelas de mármol que se encuentran en el centro de la sala. Esta sala era el centro de una serie de habitaciones que servía de residencia a la Sultana y su familia real. Se sabe que la madre de Boabdil vivió aquí con sus hijos tras ser repudiada por Muley Hacen.

Entrada a la Sala de Las Dos Hermanas. Su pavimento es de mármol,
posee una pequeña fuente con surtidor y canalillo que conduce el
agua hasta el Patio de Los Leones. La Alhambra. Foto del autor.


En la Sala de Las Dos Hermanas lo que más impresiona es su
cúpula de mocárabes que imita una flor de riqueza exquisita y con
una iluminación muy estudiada. Palacio de Los Leones. La Alhambra.
Foto del autor.



Fue construida por Mohamed V. La sala tiene alcobas con techos de laza que comunican con las Habitaciones de Carlos V y, a través de un balcón con los Jardines del Partal. La entrada a la sala se realiza a través de un gran arco semicircular festoneado que conserva las puertas de madera originales. A través de un pasadizo podemos llegar a los aposentos altos con techos labrados en el S. XVI. A través de sus ventanas podemos contemplar el Patio de los Leones.

El elemento más impresionante de la sala, por su belleza y perfección, es la cúpula de estilo mozárabe. Su iluminación fue perfectamente estudiada mediante la apertura de ventanitas laterales, convirtiendo la cúpula en una preciosa flor de una riqueza exquisita. Esta belleza la dejó recogida el poeta Ibn Zamrak en un poema, del que podemos encontrar un fragmento sobre un zócalo de azulejos.

Accedemos al Harén a través de un corredor que se sitúa en el centro del mirador de la galería sur del Patio de los Leones. Este lugar era donde el mandatario disfrutaba de la vida familiar alejado de las recepciones oficiales y el protocolo de la corte. Aquí residían las tres esposas del sultán, aunque la cuarta esposa "la favorita", vivía apartada de la demás, probablemente en la Torre de la Cautiva. En esta torre residió Isabel de Solís, llamada en Granada Zoraya y que era la favorita de Muley Hacén. De estos aposentos solo queda el patio, que ocupa el centro.

Desde la cabecera del Patio de Los Leones podemos acceder a la Sala de los Reyes. Las pinturas que presenta la sala se encuentran en tres cúpulas de madera en forma de elipse y forradas de cuero. La pintura del centro representa a los diez primeros reyes de la dinastía Nazarí (salvo los usurpadores Ismail I y Mohamed VI el Bermejo). Las pinturas de las bóvedas laterales nos muestran escenas caballerescas y románticas. Aunque muestren leyendas y aventuras de reyes árabes, las pinturas son claramente cristianas. Según las pistas que nos da la pintura de los reyes, podrían corresponder a los reinados de Mohamed VII (1395-1410) o de Yusuf III (1410-1424).

Junto con la pintura de Los Reyes que os mostramos al inicio del artículo, la Sala de Los
Reyes
también contiene esta otra que nos muestra escenas románticas y caballerescas.
Palacio de Los Leones. La Alhambra. Foto del autor.


Seguimos disfrutando de las salas junto al Patio de los Leones, ahora visitamos la Sala de los Ajimeces, esta comunica la Sala de Las Dos Hermanas con el Mirador de Daraxa. La Sala de los Ajimeces tiene forma rectangular con cúpula de mozárabes, rehecha en el S. XVI, con paredes decoradas de yeserías y escudos con el lema nazarí.    

El interior del Mirador de Daraxa es una salida rectangular, con dos
arcos laterales y uno doble frente al Patio de Daraxa. Una maravilla.
Palacio de Los Leones. Foto del autor.


El Jardín de Daraxa se cerró por la construcción de las Habitaciones de Carlos V que podemos observar al frente.

Estas habitaciones se construyeron sobre los jardines que rodeaban el alcázar, y estaban comunicados con el resto por la Galería de la Reja. Se concibieron como alojamiento de Carlos V mientras se terminaban las obras de su palacio, pero nunca llegó a habitarlas. Se componen de seis salas terminadas en 1537, situadas las dos primeras entre el Jardín de Daraxa y el Patio de La Reja. En el friso de uno de ellos podemos leer en latín "Emperador Hispano Carlos V, rey invencible, siempre augusto, pío y fiel." Y el lema "PLUS ULTRA" (más allá).

Vistas del barrio del Albaicín desde la galería de las Habitaciones de Carlos V.
Palacio de Los Leones. La Alhambra. Foto del autor.


Vista del Jardín de Daraxa desde las habitaciones de Carlos V. Palacio de Los Leones.
La Alhambra. Foto del autor.


Las otras cuatro salas, situadas al norte del Jardín de Daraxa, se las conoce como las habitaciones de Washington Irving, ya que fueron utilizadas por el escritor estadounidense en 1829, durante su visita a Granada.

Jardín de Daraxa. Palacio de Los Leones. La Alhambra. Foto del autor.


Ahora paseamos por el Jardín de Daraxa, este jardín se construyó entre 1526 y 1538. En el jardín podemos encontrar cipreses, acacias, naranjos y arbustos de boj. Rodeando a la gran fuente central de mármol, decorada en su borde con una poesía, al igual que la fuente del Patio de Los Leones y que se colocó en 1626. Al sur del patio, se encuentran los sótanos de la Sala de Las Dos Hermanas, que forman un conjunto de habitaciones alrededor de la Sala de los Secretos, llamada así por el curioso efecto que tiene. Si dos personas se colocan en las esquinas de la habitación y una habla en voz baja hacia la esquina, la de la esquina contraria escuchara lo que la primera dijo.


Por el Jardín de Daraxa salimos de los Palacios Nazaríes y continuamos con nuestra visita por el resto de La Alhambra.

Pero para eso debemos esperar al próximo artículo donde recorreremos: las Torres y la Alhambra Alta, la Alcazaba y los maravillosos Jardines del Generalife.



Próximo post: 21.2- LA ALHAMBRA (II). UN SUEÑO DE LAS MIL Y UNA NOCHES HECHO EN PIEDRA.

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