jueves, 12 de julio de 2018

12.9- YOGYAKARTA. LA HISTÓRICA CAPITAL DE INDONESIA EN LA ISLA DE JAVA.

25 de Septiembre de 2016. Domingo.
Kuala Lumpur. Malasia.


Despierto en el hotel de Kuala Lumpur a las 04:30 h. Mi avión sale a las 7 y llego a Yakarta, la capital de Indonesia a las 08:10 (-1 hora). Saltar de país a país en el sudeste asiático es tan sencillo como hacerlo en Europa. Las compañías de bajo coste como AirAsia nos lo ponen muy fácil. No saldré del aeropuerto de Yakarta. Tras una gincana por las terminales del aeródromo indonesio que me hace sudar la gota gorda, cogeré el avión a Yogyakarta. La megalópolis indonesia y capital del país de las 17.508 islas, es un inmenso núcleo urbano de casi 10 millones de personas. 30 millones si unimos toda su área metropolitana, y tiene muy poco que ver, así que me la salto y voy directamente a conocer las joyas de la isla de Java.


Sobrevolando el estrecho de Malaca, arriba la isla de Sumatra, abajo la península malaya.
Foto del autor.


Yogyakarta se encuentra a 612 kilómetros de la capital del país Yakarta, en el centro de la isla. En este caso lo mejor es coger un avión, ya que estos 575 kilómetros nos llevarían unas 8 horas por carretera, viajando en coche, en autobús bastante más y Air-Asia u otra compañía que vuele al centro de la isla nos lo va a poner mucho más fácil.


Dentro del Palacio Real del Sultán de Java en Yogyakarta. Indonesia.
Foto del autor.



- LA ISLA DE JAVA. UN POCO DE HISTORIA.

En el S. VIII a.C. ya se encuentra consolidada la técnica de cultivo de arrozales por medio del regadío. Esto permitió que se crearan ciudades y pequeños reinos. En el S.I d.C. estos reinos (poco más que la unión de varios pueblos) evolucionaron creando sus propias religiones tribales.
Las referencias al reino hindú de Dvipantara, en los territorios de Java y Sumatra aparecen ya en escritos del 200 a.C. El primer vestigio arqueológico descubierto en Indonesia esta ubicado en el Parque Nacional de Ujung Kulon, Java Oeste, donde se encontró una de las primeras estatuas hindúes de Ganesha (S I d.C.).
Un número de estados hindúes y budistas florecieron y luego se extinguieron en toda Indonesia. En la época de la Europa renacentista, Java y Sumatra ya habían visto más de un milenio de civilización y dos grandes imperios. Un reino temprano fue el de Tarumanagara, que floreció entre los años 358 y 669 d. C. Situado en el oeste de Java cerca de la actual Yakarta, el rey que gobernó durante el siglo V, Purnawarman, estableció las primeras inscripciones conocidas en Java, la inscripción de Ciaruteun se encuentra cerca de Bogor. En este monumento, el rey Purnavarman inscribió su nombre e hizo una impresión de sus huellas, así como huellas de su elefante. La inscripción dice lo siguiente: "Aquí están las huellas del rey Purnavarman, el conquistador heroico del mundo". Esta inscripción está en sánscrito y es todavía legible después de 1500 años.
La historia política del archipiélago indonesio entre los siglos VII y XI fue dominada por el imperio Srivijaya basado en Sumatra. La dinastía Sailendra dominó por aquella época el centro de Java y construyó Borobudur, el monumento budista más grande del mundo.


El autor en el templo budista de Borobudur frente a la estupa donde reside la
estatua de Buda. Yogyakaarta. Isla de Java. Indonesia.



 La historia de los siglos XIV y XV no es muy conocida debido a la escasez de pruebas arqueológicas y escritas. Dos grandes estados dominaron este período: Mahapahit en Java Oriental, el más grande de los estados pre-islámicos de Indonesia y Malaca en la costa oeste de la Península de Malaca, posiblemente el más grande de los imperios comerciales musulmanes.
Medang, fue un reino hindú situado en Java Central en torno a la actual Yogyakarta entre los siglos octavo y décimo. El rey Mpu Sindok trasladó este reino desde el centro de Java hacia la parte oriental de la isla. Este movimiento podría haber sido causado por la erupción del volcán Monte Merapi (que visitaremos más adelante) o por alguna lucha de poder.
El primer rey de Mataram fue Sri Sanjaya. El monumental templo hindú de Prambanan en las proximidades de Yogyakarta fue construido para el dios Daksa en este período.
El autor en el templo hinduista de Prambanan. Yogyakarta. Isla de Java. Indonesia.

El reino hindú de Majapahit fue el más importante de los estados pre-islámicos de Indonesia. Fue fundado en el este de Java en el siglo XIII, y bajo la regencia de Gajah Mada experimentó lo que a menudo se conoce como la "Edad de Oro" en la historia de Indonesia, cuando su influencia se extendió a gran parte del sur de la Península de Malaca, Borneo, Sumatra y Bali, desde el 1293 hasta el 1500 aproximadamente.
La conversión al Islam fue bastante gradual, ya que inicialmente se mezcló o se superpuso con las culturas ya establecidas, hasta convertirse en la religión dominante en Java y Sumatra para fines del siglo XVI. Únicamente Bali retuvo una mayoría hindú que perdura hasta la actualidad y que es la base de su calidad de vida y prosperidad, comparada con el resto del sudeste asiático musulmán. Posteriormente aparecerán los misioneros cristianos, muy activos entre los siglos XVI y XVII, conformando grandes comunidades en estas islas.
En 1602, los Estados Generales de los Países Bajos le concedió a la Compañía Holandesa de las Indias Orientales (VOC) el monopolio sobre el comercio de las especias en Asia. Se le otorgó además poderes cuasi-gubernamentales, incluyendo la capacidad para hacer la guerra, encarcelar y ejecutar convictos, negociar tratados, acuñar moneda y establecer colonias.

Ceremonia en el Palacio Real del sultán de Yogyakarta durante la ocupación holandesa
en el S. XIX. Foto del museo de historia del Palacio Real en Yogyakarta.
Isla de Java. Indonesia. Foto del autor.

Pabellón Dorado, nombre pelín rimbombante para la sala del trono del Sultán de Yogyakarta. 
Isla de Java. Indonesia. Foto del autor.

En 1603, la empresa establece el primer puesto permanente de comercio en Banten (Indonesia), al noroeste de Java y en 1611, se estableció otro en Jayakarta (más tarde "Batavia" y luego "Yakarta"). La dominación holandesa en la isla de Java se prolonga hasta el 17 de agosto de 1950 cuando se proclama la independencia de la República Unitaria de Indonesia.


- YOGYAKARTA. LA CAPITAL DEL SULTANATO DE JAVA.

Ya me encuentro en mi hotel de Yogya, como la llaman popularmente sus habitantes. El Puri Pangeran es un establecimiento pequeño, coqueto y acogedor, atendido además con la eterna sonrisa que siempre regalan sus empleados. Tiene una pequeña piscina y un jardín donde el viajero puede relajarse recordando las maravillas que ha contemplado, escribir y mandar fotos a los seres queridos y disfrutar de esos instantes de genuina libertad que te proporciona una Escapada como esta.


Calle Jl Masjid, la tranquila calle donde se encuentra mi hotel. Yogyakarta.
Isla de Java. Indonesia. Foto del autor.



Piscina en el Puri Pangeran. Yogyakarta. Isla de Java. Indonesia.
Foto del autor.

Decoración en las habitaciones del hotel Puri Pangeran. Yogyakarta.
Isla de Java. Indonesia. Foto del autor.

Yogyakarta fue la antigua capital del sultanato de Ngayogyakarta formado en 1755, de la escisión del sultanato de Mataram, el hegemónico en la isla de Java de 1586 a 1755, pero ya existía en el S. IX formado por pequeños estados javaneses. En la actualidad es la única provincia de Indonesia cuyo gobierno lo conforma un sultanato de la época pre-colonial.

En la actualidad el complejo del palacio real cumple diferentes funciones como: ser el hogar del sultán, un centro de artes escénicas muy importante en Java y un museo de la historia contemporánea del país.
El sultanato y la cultura de Java se ven reflejados en el palacio real. La ciudad surgió a su alrededor. Kraton Yogyakarta fue fundada en 1756 por el príncipe Mangkubumi como el centro del reino de Ngayogyakarta. Kraton o Keraton significa "palacio real" en javanés. Deriva de ka-Ratu-an que representa la residencia de Ratu, título honorífico tradicional para referirse al rey o a la reina.

Sala del Trono en el Kraton de Yogyakarta, el Pabellón Dorado. Palacio Real. En plena reforma para
alguna futura celebración. Yo voy de andamio en andamio, es mi cruz. Isla de Java.

Indonesia. Foto del autor.


Pero, además de su Kratón, Yogyakarta es sobre todo una ciudad artística y cultural, también un importante núcleo intelectual y politico javanés. Aunque el decimonónico palacio real es el centro de la ciudad, la Yogya actual es una ciudad de cibercafés, lounges y atascos de tráfico, autóctonos con batiks (tejido teñido típico de Java), orquestas gamelan (tradicional en Java y Bali) y antiguos rituales.
Aunque en el resto de Indonesia la modernidad avanza con rapidez, Yogya consigue combinar a la perfección pasado y presente manteniendo un modo de vida más sosegado y conservador en sus tranquilos kampungs (pueblos), que continúan con su vida al margen de las vías principales, y eso se nota.

Los becak, son los típicos carritos empujados por bicis en Indonesia.
Aquí varios de sus conductores duermen en la hora de la siesta. Yogyakarta.
Isla de Java. Indonesia. Foto del autor.


Yogya es el principal destino turístico de la isla de Java, por lo que no faltan hoteles, restaurantes y lugares con encanto que visitar.
Desde aquí visitaremos mañana los impresionantes templos de Borobudur (budista) y Prambanan (hinduista) y subiremos al temible volcán Merapi (2930 metros), que continua activo. Cerca también se encuentra el volcán Bromo (2329 metros), que pretendía visitar por tierra de camino a Bali, pero un feliz encuentro, propiciado por mi guía, con el vulcanólogo más famoso de Indonesia  el profesor Surono, me hizo cambiar de idea. Pero eso es algo que os contaré mañana.

La calle principal de Yogya es Jl Malioboro que discurre hacía el sur desde la estación de trenes y se convierte en Jl A Yani en su extremo final donde se encuentra el kraton (palacio real).
La avenida esta llena de tiendas, restaurantes, puestos de venta ambulante, agencias de viajes...

Jl Malioboro, la avenida principal de Yogyakarta donde encontraremos todo lo que un
viajero puede desear; restaurantes, tiendas, hoteles y por supuesto...obras. Isla de Java.
Indonesia. Foto del autor.
Calle Jl Malioboro con sus cientos de carritos ambulantes prestos a ofrecer al viandante
todo un mundo de productos indonesios, chinos, malayos, indios...la globalización hace
mucho que llegó al sudeste asiático. Yogyakarta. Isla de Java. Indonesia.
Foto del autor.


Al lado de esta calle con tanta vida, como no podía ser de otra forma se encuentra la calle Sosrowijayan, donde se concentran la mayoría de alojamientos económicos para mochileros y viajeros que buscan Escapadas lo más económicas posible.



- VISITA AL KRATON. PALACIO REAL DE YOGYAKARTA.

Tras dejar mis cosas en el hotel me dispongo a visitar la ciudad, para mañana he contratado en el hotel una visita guiada que me llevara a recorrer los dos templos más famosos de Indonesia, Borobudur y Prambanan. Y uno de los 16 volcanes históricamente más importantes y destructivos del mundo, contaremos su historia también, el Merapi.

Hoy toca día de lluvia, desde mi hotel al Palacio Real tengo unos 2,5 kilómetros andando, pero me cae un chaparrón torrencial, al estar a más de 20º no hace mucho frío pero el ir en chanclas de charco en charco es algo bastante incómodo. Los becak enfundados en plásticos no paran de hacerme señales para que suba, pero este cantabrón está más que acostumbrado a la lluvia y una vez mojado, prefiero caminar.
El Kratón, además de ser una residencia real amurallada es el centro cultural y político de la ciudad. En realidad es una ciudad dentro de otra, ya que en el complejo viven más de 25.000 personas, de las casi 400.000 que habitan la ciudad. La provincia entera tiene tres millones y medio de habitantes. 


Parque Alun Alun Lor, al fondo el Kraton. Palacio Real de Yogyakarta. Isla de Java.
Indonesia. Foto del autor.
Entrada oficial al Palacio Real del sultán de Yogyakarta. La entrada para turistas está por el
lateral. Isla de Java. Indonesia. Foto del autor.

La pena es que, para obtener información acerca de los palacios, templos y tesoros del lugar; la única solución es contratar un guía. Yo como pensaba que habría algún tipo de información para el visitante he venido dando una vuelta. Uno de los amables vendedores de bebidas y comida del lugar, en un inglés-indonesio que junto con mi inglés-español hace que nos entendamos, me explica que el Palacio Real es la residencia del Sultán y que, solo en segunda instancia una atracción turística. Le doy las gracias y le compro una botella de agua fría.
El Pabellón Dorado, la sala de recepción oficial de los sultanes, tiene suelos de mármol y acoge numerosos actos culturales gratuitos. Aquí también podremos contemplar la sala de las telas, con muchos maniquíes vestidos con los trajes tradicionales javaneses, el pequeño museo dedicado a Hamengkubuwono IX, padre del actual sultán y la tienda de recuerdos claro.


Entrada al museo en el Kraton. Palacio Real de Yogyakarta. Isla de Java. Indonesia.
Foto del autor.
Instrumentos musicales tradicionales de la isla de Java. Museo del Palacio Real de Yogya.
Isla de Java. Indonesia. Foto del autor.



Trajes típicos javaneses en el museo de las telas del Palacio Real de Yogya.
Isla de Java. Indonesia. Foto del autor.
Coronación en 1940 de Hamengku Buwono IX. Padre del
actua sultán de Yogyakarta. Isla de Java. Indonesia.
Foto del autor en el museo del Paladio Real.
Sultán Hamengku Buwono X.
Actual monarca del histó-
rico sultanato de Yogyakarta.
Palacio Real. Isla de Java.
Indonesia. Foto del autor en
el museo del Palacio Real.






















Entre los espectáculos que se ofrecen a diario (entre las 10:00 y las 12:00) hay conciertos de gamelan, danza clásica, wayang kulit (teatro de sombras protagonizado por títeres de varilla), poesía y wayang gohek (marionetas de varilla de la etnia Sunda). La verdad es que el Palacio Real decepciona un poco en cuanto a suntuosidad e historia, pero es una buena manera de hacerse una idea de la vida en esta isla hace 250 años.


- COMER EN INDONESIA. LOS WARUNG.


Tras cruzar el río Kali Code por uno de sus puentes me meto en un restaurante para comer algo (aquí se llaman warung y no son fáciles de distinguir). En Indonesia no hay restaurantes tal como los conocemos en occidente (salvo en zonas turísticas claro), no vais a encontrar señales luminosas, o camareros que os inviten a entrar o carteles en las aceras con los diferentes platos o menús. Cuando veáis una especie de local en el bajo de una casa con una pancarta enorme, eso es un warung. En la pancarta, escrito en indonesio se puede leer el único plato que ofrece el local aunque por suerte, en el Lesehan Sayidan, donde entre yo, tenían 4 o 5 diferentes.
Otras cosa curiosa es que no hay sillas, y las mesas se alzan a solo un palmo del suelo ¿como se come aquí? me pregunté al ver el salón del establecimiento donde una señora muy amable me invito a pasar, su marido no se bajó en todo el rato del taburete junto a la vieja máquina registradora donde me cobró. Así que utilicé el viejo refrán castellano: allá donde fueres, haz lo que vieres. Había un grupo de adolescentes en una mesa, trasteando cada uno con su móvil, descalzos, y sentados sobre cojines en el propio suelo. Y eso mismo hice yo, aparté mis playeras y ya era uno más en el warung.
Se ha puesto a llover de nuevo, las gotas golpean el tejado de uralita y el río ruge al pasar a pocos metros de donde me encuentro comiendo. La comida esta buena, muy especiada, arroz con verduras, algo de carne y además a salvo de la mojadura, no me puedo quejar.


Terraza del restaurante (warung) Lesehan Sayidan desde donde contemplo el río Kali Code mientras
llueve torrencialmente sobre Yogya. La lluvia en Yogya en una maravilla. Isla de Java. Indonesia.
Foto del autor.

Warung Lesehan Sayidan en Yogya.
Isla de Java. Indonesia.
Foto del autor.
Plato combinado en el restaurante
de Yogya. Isla de Java. Indonesia.
Foto del autor.




















Vistas del río Kali Code desde el restaurante Lesehan Sayidan en Gogyakarta.
Isla de Java. Indonesia. Foto del autor.

Después de comer me dirijo a la calle principal de la ciudad, ha escampado y puedo disfrutar de un agradable paseo por una de las ciudades con más encanto de Indonesia. Una ciudad, que para los cánones de las urbes del sudeste asiático, es tranquila y relajada. Es como una ciudad de provincias, ni muy grande, ni muy pequeña, con el movimiento justo que dan los pocos turistas que se ven por sus calles, ya que durante el día se encuentran visitando las joyas javanesas a poca distancia de Yogya y solo por la tarde-noche se hacen más visibles.


Calle Raya Gojia, donde se halla el Palacio Real, camino de la calle Malioboro.
Ha dejado de llover. Yogyakarta. Isla de Java. Indonesia. Foto del autor.


Cruce de calles en Yogyakarta. Aquí las motos aún superan con mucho a los vehículos de
4 ruedas. Isla de Java. Indonesia. Foto del autor.



Vista del río Kali Code y de las casas que se amontonan en sus orillas.
Aquí por desgracia la gente tira la basura al río directamente, por lo que baja bastante sucio.
Yogya. Isla de Java. Indonesia. Foto del autor.



Calle de Yogyakarta. Isla de Java. Indonesia. Foto del autor.

Tras dar una vuelta por la zona más comercial de Yogya vuelvo a ponerme en camino hacía el hotel. Hoy ha sido un día de lo más completito, con "calabobo" javanés incluido. En estos momentos, cuando llegas con los pies cansados, el cuerpo agotado y la mente llena de imágenes nuevas, es cuando esa pequeña piscina del hotel se convierte en un paraíso que te hace sentir como en casa.


El maestro Buda me recibe en el jardín del hotel. Yogyakarta. Isla de Java. Indonesia.
Foto del autor.
Parte del jardín del hotel Puri Pangeran. Un lugar ideal para relajarse tras un día de Escapada
por Yogyakarta. Isla de Java. Indonesia. Foto del autor.
Hoy ha sido un día tranquilo en comparación con el que me espera mañana, visita a los templos más importantes de Indonesia; Borobudur, de religión budista, Prambanan, de religión hinduista. 
Y para rematar el día, subir al volcán Merapi, uno de los volcanes activos más destructivos del mundo. De él se cree que pudo provocar el colapso del reino hindú de Mataram en el año 1006, en una inmensa erupción que cubrió todo el centro de Java con cenizas. El mismo reino que construyó el complejo de templos de Prambanan. Buenas noches Yogyakarta.

Mañana, mucho más en la isla de Java.


PRÓXIMO POST: 12.10- YOGYAKARTA; TEMPLOS DE BOROBUDUR Y PRAMBANAN. VOLCÁN MERAPI. LAS JOYAS DE LA ISLA DE JAVA.




miércoles, 27 de junio de 2018

12.8- KUALA LUMPUR. DESCUBRIENDO LA CAPITAL DE MALASIA (y II).

24 de septiembre de 2016. Sábado.
 Kuala Lumpur. Malasia.



¡¡¡Buenos días Kuala Lumpur!!!
Hoy es un día emocionante, voy a visitar las Torres Petronas, como no he reservado la entrada me toca madrugar y tras coger el metro, a las 08:10 ya me encuentro en la cola para sacar el ticket de entrada.

Son el icono indiscutible de la capital malaya, estas torres revestidas de acero, hormigón armado y vidrio son la sede de la compañía petrolífera nacional. Con sus 88 pisos y 452 metros de altura, se alza como la estructura gemela más alta del mundo desde 1998. Actualmente (año 2025) está el 21º en el ranking de edificios más altos del planeta.


Sala de acceso a los visitantes de las Torres Petronas. Kuala Lumpur. Malasia.
Foto del autor.


Un pequeño deseo hecho realidad, desde que conocí la existencia de este majestuoso edificio
siempre me había preguntado si alguna vez podría llegar a visitarlo. Kuala Lumpur. Malasia.
Foto del autor.


- VISITANDO LAS TORRES PETRONAS.

Si la vista de esta mega-estructura es espectacular de noche, de día no se queda atrás, cuando llegas en el metro-tranvía saldrás de la estación KLCC mirando hacía arriba para encontrarte con la esbelta figura de las torres. 


Entrando en el "hall" de las Torres Petronas nos encontramos con uno de los
iconos de la empresa, el equipo de F-1 que patrocina la petrolera.
Kuala Lumpur. Malasia. Foto del autor.
Las Torres Petronas desde el KLLC Park.
Kuala Lumpur. Malasia. Foto del autor.


Fueron diseñadas por el arquitecto argentino César Pelli que comenzó su construcción en 1992 siendo terminadas en 1998. Su estructura evoca motivos tradicionales del arte islámico, haciendo honor a la herencia musulmana de Malasia. Un ejemplo de esto son los cinco niveles de cada una de las torres, símbolos de los cinco pilares del islam y los mástiles de 63 metros que las coronan, con claras reminiscencias a los minaretes de las mezquitas. La base tenía inicialmente la forma de Estrella de Salomón (estrella de 8 puntas). A las 8 puntas se les añadió salientes o lóbulos de refuerzo, con lo que se logra una estrella, incluyendo círculos, de 12 puntas en cada intersección. En la planta baja se aprecia perfectamente esta forma arabesca de 8 puntas.
La estructura básica de las torres se basó en el proyecto, no realizado, de un edificio en Chicago. 
Debajo del edificio se encuentran el Suria Kentucky, un moderno centro comercial con tiendas, restaurantes, boutiques, cines y todo lo que cualquier apasionado de estos templos del consumo pudiera desear. Las torres también cuentan con el KLCC, el Kuala Lumpur Convention Center.


En la parte de atrás de las Petronas se encuentra un precioso parque con un lago y la entrada
principal al centro comercial Suria. Kuala Lumpur. Malasia. Foto del autor.


Entre los datos más curiosos y relevantes de las torres se encuentran estos:

- 32 mil ventanas que ocupan toda la fachada del edificio.
- 76 ascensores (38 por torre).
- 395.000 metros cuadrados de superficie total en las dos torres.
- 88 pisos con un pasadizo elevado en los pisos 41 y 42.
- 258 columnas.
- 183 baños entre los dos edificios.

A las 09:30 de la mañana entro en la segunda visita guiada, la primera fue para los que habían reservado la entrada. Los precios para visitar las torres son, 30 ringits para niños y 80 para adultos (6,50 y 17 euros respectivamente al cambio de hoy). Las visitas se realizan de 9 de la mañana a 9 de la noche y hay que tener cuidado, en fechas de temporada alta te puedes quedar sin visita ya que el cupo está limitado a 1.200 visitantes al día.

Lo primero que nos llama la atención es la velocidad del ascensor, nuestro grupo sube en un par de tandas y llegamos al piso 42, allí nos muestran la pasarela que se encuentra en mitad del edificio.
Las torres están ocupadas principalmente por oficinas, entre las que destacan las de la petrolera malaya Petronas (ubicadas en la torre 1) y de la sede en Malasia de la compañía Microsoft (en la torre 2).


Vista del Skyline de Kuala Lumpur desde la pasarela del piso 42 de las Torres Petronas.
Malasia. Foto del autor.



Desde la pasarela en el piso 42 se ve el parque, el lago y las estructuras por las que las fuentes expulsan
los chorros de agua hacía el cuielo. Torres Petronas. Kuala Lumpur.
Foto del autor.


Vista hacía el suelo desde la pasarela de las Torres Petronas en el piso 42.
Kuala Lumpur. Malasia. Foto del autor.

Nos cuentan que en la construcción del edificio se diseñó una estrategia que permitió acelerar el trabajo. Se crearon dos equipos, uno formado por japoneses y otro por coreanos, cada uno a cargo de una torre, la competición por acabar de manera más rápida sus trabajos debió de ser brutal.

Tras visitar la pasarela volvemos al ascensor y esta vez subimos al piso 86, el Skybridge, así es como llaman al punto más alto accesible para los visitantes. Aquí tenemos una maravillosa vista a 360º de toda la ciudad de Kuala Lumpur. Una gozada para todo amante de las alturas y de los paisajes a vista de pájaro, como un servidor. En este piso 86 contemplaremos una mini exposición de fotografías del edificio y los alrededores, una maqueta a escala del skyline de la capital y otra de las propias torres. Además nos podremos sacar unas divertidas fotos frente a unas televisiones con cámaras, gracias al código de nuestros tickets.


El espacio del Skybridge en el piso 86 de las Torres Petronas. Kuala Lumpur.
Malasia. Foto del autor.



Maqueta con el skyline que se levanta junto a las Torres Petronas. La zona más moderna de la
capital malaya. Kuala Lumpur. Foto del autor.



Con un código de nuestro ticket interactuamos con varios monitores con cámaras. Así
nos explican cosas del edificio. En este caso como limpian la fachada de las torres.
Piso 86 de las Torres Petronas. Kuala Lumpur. Malasia. Foto del autor.



Vista de Kuala Lumpur hacía el oeste desde el piso 86 de las Torres Petronas, es el centro financiero
de la capital de Malasia. Foto del autor.



Vista del este de la ciudad desde el piso 86 de las Torres Petronas. Kuala Lumpur.
Malasia. Foto del autor.
Desde el piso 86 se aprecia de cerca la forma de estrella de 8 puntas con los lóbulos de
refuerzo en la torre gemela de las Petronas. Y al lado el resto de rascacielos
que jalona el cielo de Kuala Lumpur. Malasia. Foto del autor.
Desde el piso 86 se observa la parte más alta de
la torre gemela de las Petronas. Detrás, la torre
de la TV de Kuala Lumpur. Malasia. Foto del autor.

Tras sacar un montón de fotos desde ese punto privilegiado de la capital malaya, bajo a pasear por el centro comercial que hay debajo, el Suria. En él me encuentro con la presentación de un equipo de Formula-1 que patrocina la petrolera malaya Petronas. Todo un espectáculo.


En el hall principal del centro comercial de las Torres Petronas. Kuala Lumpur.
Foto del autor.


Cúpula del centro comercial
de las Torres Petronas.
Kuala Lumpur. Malasia.
Foto del autor.
Tras visitar el KLLC Park, me dispongo a zamparme
un plato combinado típico malayo en uno de los
restaurantes en la base de las Torres Petronas con
preciosas vistas sobre el parque. Kuala Lumpur.
Malasia. Foto del autor.



































Tras observar el "circo" de la F-1 me acerco al parque que hay a los pies de las Petronas, el KLLC Park. Este parque se diseñó para darle un toque "verde" al entorno de las torres, el lago que lo preside, lago Sinfonía, tiene 10.000 metros cuadrados (el propio parque tiene 200.000) y sus fuentes pueden presionar el agua hasta 42 metros de altura en sus espectáculos que podremos disfrutar al mediodía y por las tardes. El parque tiene más de 1.900 árboles autóctonos de 74 especies diferentes. Además podremos disfrutar de varias cascadas, fuentes y piscinas reflectantes dispersas por el lugar. Hay más instalaciones en el KLCC Park, un área de juegos para los niños con piscina, una pista para correr de 1,3 kilómetros, bancos, refugios, senderos con dibujos y esculturas.


KLLC Park y su estanque. Un lugar para relajarse tras bajar de las Torres Petronas.
Kuala Lumpur. Malasia. Foto del autor.



KLCC Park, bajo las moles de las Torres Petronas. Kuala Lumpur. Malasia.
Foto del autor.



Autofoto con las Petronas desde el parque KLCC, no me pude resistir. Kuala Lumpur. Malasia.
Nos despedimos de las Torres gemelas de Kuala Lumpur.
Uno de los imprescindibles de la capital malaya.
Foto del autor.



Tras comer me dirijo de nuevo al hotel, voy a darme una ducha, descansar un poco para coger fuerzas y recorrer el mítico barrio chino de la capital malaya, una de las zonas más pujantes y vistosas de la ciudad.



- EL BARRIO CHINO DE KUALA LUMPUR.

El barrio chino es un caos de intrincadas calles, olores, imágenes y sonidos. Jalan Petaling o Petaling Street, como es más conocido, es un mercado callejero con mucha vida en el que se venden todo tipo de recuerdos: polos, bolsos, mochilas, camisetas y mil cachivaches más de un montón de marcas muy conocidas, falsificadas, pero de muy buena calidad. Como siempre recomiendo en Asia, no dejéis de regatear. Al veros occidentales os tomarán por anglosajones que no tienen ni idea de "rascar" un poco en el precio, así que disfrutad con el noble arte del regateo en tierras lejanas. Siempre ayuda decir que sois españoles, a muchos asiáticos les encanta el fútbol, el sol y el turismo de España, los toros, la comida de nuestro país...
El mercado está abierto desde las 10 de la mañana hasta bien entrada la noche.
Para ir a Chinatown, tomad el metro ligero (LRT) de Putra hasta la estación Pasar Seni o el monorraíl hasta la estación Maharajalela.


En el LRT (metro ligero) de Kuala Lumpur, hay vagones solo para mujeres.
Malasia. Foto del autor.
El metro ligero de Kuala Lumpur, es rápido, puntual y muy seguro, de hecho muchas estaciones
tienen estas puertas automáticas que impiden que haya accidentes al subir o bajar de
los vagones. Malasia. Foto del autor.
Una de las calles próximas al mercado chino, esta zona es más bien precio "turista",
lo bueno está en el caótico mercado de un par de manzanas más allá. Kuala Lumpur.
Malasia. Foto del autor.

Encontraréis un montón de cafeterías y restaurantes chinos flanqueando las calles Jalan Panggong y Jalan Balai Polis.
Además en esta zona tan animada han surgido en los últimos años multitud de Guest House, opción muy elegida por mochileros. Pero si eres un viajero que busca algo más cómodo, y quieres tu habitación propia con ducha, piscina y una decoración bastante "kitsch", también tenéis hoteles muy asequibles y cercanos a Chinatown, como el mío; el Arenaa Hotel en la calle Persiaran Raja Chulan 26-03. La noche en este hotel cuesta entre 18 y 22 euros, muy recomendable. Y podéis ir andando a Chinatown.


Menuda sorpresa al entrar a mi hotel. Me encontré con el mismo cartel de cine que
cuelga en mi casa. Casablanca mi película clásica favorita. No podía empezar mejor
mi estancia en el Arenaa Hotel. Kuala Lumpur. Malasia. Foto del autor.



Las vistas desde el hotel no son muy idílicas, pero esto es Kuala Lumpur. Una ciudad
llena de contrastes pero que merece la pena visitar si pasáis por Malasia.
Foto del autor.
Desde el hotel me acerco a Chinatown, uno de los viaductos del metro ligero que
recorre toda la ciudad pasa esbelto sobre el caos de tráfico de la ciudad.
Kuala Lumpur. Malasia. Foto del autor.



La comunidad china en Kuala Lumpur es de las más activas en el país. Desfile en
Chinatown. Kuala Lumpur. Malasia. Foto del autor.


Desfile de la comunidad china por las calles del mercado de Chinatown.
Kuala Lumpur. Malasia. Foto del autor.



Siempre hay mucho ambiente en el mercado de Chinatown. Entrada principal a la
calle Jalan Petaling o Petaling Street. Kuala Lumpur. Malasia. Foto del autor.
Hay infinidad de restaurantes y puestos callejeros para comer o cenar en el
mercado de Chinatown, en Petaling Street. Kuala Lumpur. Malasia.
Foto del autor.
Calles del mercado chino de Kuala Lumpur. Malasia. Foto del autor.

Paseando por las calles paralelas de Petaling observaremos como son las típicas casas de los comerciantes chinos, con su vivienda arriba y el negocio abajo, así fue durante siglos y así sigue. Pasear por estos rincones es una buena manera de conocer como empezaron los emprendedores chinos en esta ciudad, ellos fueron una parte imprescindible en su fundación en 1857.
Tras patearos los cientos de puestos del mercado y comprar recuerdos y regalos a familiares, amigos y vecinos, seguro que tendréis un hambre de lobo. Ahora toca elegir entre los otros tantos puestos de comida callejera, restaurantes o cadenas de conocidos establecimientos de comida rápida internacionales para recuperar fuerzas. Encontraréis un 7 Eleven prácticamente cada 100 metros.


Mercado de Chinatown.
Kuala Lumpur. Malasia.
Foto del autor.
Mil y un puestos donde
encontraréis de todo.
Kuala Lumpur. Malasia.
Foto del autor.























Podréis escoger entre una oferta muy variada, sus especialidades son el pollo y la sopa pero además el alcohol y el cerdo están permitidos por ser negocios de cultura china. Al caer la noche cientos de puestos callejeros asaltan las aceras de estas calles volviéndolas casi intransitables, pero de ahí su encanto. Es difícil no dejarse tentar por algunas de las viandas con las que nuestro olfato no deja de encontrarse, además cada puesto tiene mesas y sillas para disfrutar del desfile de personajes tanto autóctonos como foráneos que dan color a estas calles únicas, tan solo comparables a las de Hong Kong o Bangkok.


En Petaling Street tenemos mucho que ver y regatear. Chinatown de Kuala Lumpur.
Malasia. Foto del autor.



Incluso en un país musulmán como Malasia, la plaga del alcohol
causa estragos en parte de sus habitantes. Al avisar a uno de
los empleados del Seven Eleven, el encargado llamó a una ambulancia.
Tras reanimarlo, seguramente esta persona, como cientos más
en la ciudad se dispondrá a pasar la noche en la calle.
Kuala Lumpur. Foto del autor.


De vuelta al hotel me sorprende la iluminación cambiante
de la torre de la TV de Kuala Lumpur. Espectacular.
Malasia. Foto del autor.

Es la segunda y última noche en Kuala Lumpur, ha sido una visita corta a la capital de Malasia pero muy intensa, siempre se dejan cosas por visitar pero la Escapada continua. Mañana cogeré un vuelo en el impresionante aeropuerto de esta ciudad que dista 50 kilómetros. Tanto si vas a la terminal 1 (KLIA1) como a la 2 (KLIA2) del aeropuerto, podrás salir de la KL Sentral, la estación central de trenes, es la opción más rápida para ir pero también la menos económica. También podéis ir en bus desde la estación central de buses en Pudu Raya, cerca de Chinatown. Si sois varios, podéis alquilar un taxi y os saldrá más barato que con las anteriores opciones. Tenéis que contar que, tanto en bus como en taxi, el trayecto dura 1 hora, en tren 30 minutos. Esta última opción es la que elegí yo. El Klia Ekspress no tiene paradas y el billete ida y vuelta cuesta 100 ringits (21 euros). Los trenes empiezan a salir de la ciudad a las 5 de la mañana, tened eso en cuenta si os sale el vuelo muy pronto.


Nos despedimos de Kuala Lumpur y de sus maravillas.
No dejéis de visitarla y voláis al sudeste asiático.
Foto del autor.


Mañana comenzamos una nueva etapa de esta Escapada que tantos lugares impresionantes me está regalando. Volaremos a la mítica isla de Java para conocer no la actual capital de Indonesia, Yakarta (que no tiene mucho que ver, por no decir casi nada) sino la antigua capital del sultanato de Ngayogyakarta formado en 1755. Su capital Yogiakarta, nació de la escisión del sultanato de Mataram, el hegemónico en la isla de Java de 1586 a 1755, pero ya existía en el S. IX formado por pequeños estados javaneses.

Nuestra próxima parada, Indonesia. Yogiakarta, la mítica capital de la isla de Java nos espera.


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