miércoles, 20 de enero de 2016

9.0 - Sevilla, la reina del Guadalquivir.



- SEVILLA, CAPITAL DE ANDALUCÍA.

Como siempre, antes de pasear por sus calles y contemplar las maravillas arquitectónicas, monumentales e históricas que atesora, vamos a conocer un poco más de esta ciudad fascinante.

Su casco antiguo es el más extenso de España y uno de los tres más grandes de Europa junto a los de Venecia y Génova. Tiene 3,94 kilómetros cuadrados. Su casco histórico es uno de los más grandes de España. La diferencia entre casco antiguo y casco histórico es que el primero, solo incluye la zona histórica anterior a la Revolución Industrial (2ª mitad del S. XVIII y principios del XIX), en cambio el histórico, abarca las épocas posteriores.


El sur de Sevilla desde lo alto de la Giralda. Foto del autor.
Patio interior en el barrio de Santa Cruz. Sevilla.
Foto del autor.

Es la tercera capital de España más visitada tras Barcelona y Madrid. El puerto de Sevilla, a 80 kilómetros del Océano Atlántico es el único puerto marítimo de España en una ciudad interior. El río Guadalquivir es navegable desde su desembocadura en Sanlúcar de Barrameda hasta la capital hispalense.

Entre sus monumentos más representativos encontraremos: la catedral (incluyendo la espectacular Giralda), el Alcázar, el Archivo de Indias, la Plaza de España y la Torre del Oro. Los tres primeros han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco de forma conjunta en 1987.


La Giralda, Sevilla. Foto del autor.

La ciudad cuenta con 693.878 habitantes en 2015, es la ciudad más poblada de Andalucía y la cuarta de España. El área metropolitana de Sevilla está formada por 46 municipios en los que viven 1.530.230 personas.
Pero no todo en Sevilla es su capital o el Guadalquivir, si cogemos el coche y nos dirigimos hacía el norte no podemos perdernos el Parque Natural Sierra Norte.


Cascadas del Hueznar. Sierra Norte de Sevilla.
Foto del autor.

La Sierra Norte comprende 18 municipios y su capital es Constantina. La unidad geográfica de la comarca se debe a que se sitúa en la franja sevillana de Sierra Morena, en su recorrido este-oeste a través de todo el norte de Andalucía. Esta zona serrana no es muy escarpada, sus montes no superan los 1.000 metros de altura y todos sus valles con ríos de escaso caudal vierten hacía el sur, hacía el Guadalquivir.


- SEVILLA. UN POCO DE HISTORIA.

Los orígenes de la ciudad se encuentran en una isla del Guadalquivir, en la actual zona de la Alfalfa. El nombre del asentamiento fue Spal, que en fenicio significa "isla de Baal" el dios más importante en esta civilización. Los romanos ocuparon la zona ya en el 206 a.C. durante la 2ª Guerra Púnica. Publio Cornelio Scipión (el Africano) derrota a los cartagineses y funda Itálica (Santiponce) lugar de nacimiento de los emperadores Adriano y Trajano.


El patio de la iglesia del Salvador tiene restos romanos y visigodos. Sevilla.
Foto del autor.

Posteriormente, en el lugar en el que hoy se alza Sevilla, Julio Cesar fundó la "Colonia Iulia Romula Hispalis", latinizando su nombre original de Ispal en Hispalis. A mediados del S. III llega el cristianismo a la ciudad, son martirizadas las hermanas Santa Justa (patrona de la ciudad) y Santa Rufina, por no querer adorar a la diosa Astarté, diosa de la fertilidad, el amor y los placeres carnales, que, en los siglos precedentes al cristianismo, derivó en un culto a una diosa de la guerra con rituales sanguinarios.
Durante el reino visigodo la corte se alojó en alguna ocasión en Sevilla.


Puerta del Perdón de origen mozárabe.
Patio de los Naranjos de la catedral de Sevilla.
Foto del autor.



Muralla del Alcázar, Catedral y Giralda de Sevilla. Foto del autor.
Torre del Oro. Sevilla. Foto del autor.

En el período de invasión musulmana desde la batalla de Guadalete (711) hasta la reconquista de la ciudad por el rey Fernando III de Castilla (1248) la ciudad de Sevilla fue primero sede de una cora (división territorial árabe) y después capital de la Taifa de Sevilla (1023). Luego se convirtió en la capital del Imperio Almohade hasta su definitiva caída en manos cristianas. En el 844 y el 859, los vikingos saquean la ciudad subiendo por el Guadalquivir con sus drakkars.


Patio de las Princesas. Real Alcázar de Sevilla. Foto del autor.

En la Baja Edad Media, la ciudad, su puerto y su activa colonia de mercaderes genoveses la colocaron como un importante punto de comercio internacional europeo. En ese tiempo sufrió importantes convulsiones económicas, demográficas y sociales como la Peste Negra de 1348 o al revuelta antijudía de 1391.
Tras el descubrimiento de América en 1492, Sevilla se convirtió en el centro económico del Imperio Español. Los Reyes Católicos fundaron la Casa de Contratación, futuro Archivo de Indias, desde donde se dirigían y contrataban los viajes, controlaban las riquezas que llegaban de América y se regulaban las relaciones con el Nuevo Mundo.
Durante el S. XVI la ciudad experimenta un gran desarrollo, llega a ser una de las ciudades más influyentes de Europa y desempeña un importante papel en el Siglo de Oro español.


Salón de los Tapices. Real Alcázar de Sevilla. Foto del autor.


En el S. XVII llega el período artístico más importante para la ciudad, el Barroco, pero también la crisis de este siglo que significa para Sevilla una decadencia económica y demográfica. La navegación por el Guadalquivir es cada vez más difícil y el monopolio comercial y sus instituciones se trasladan a Cádiz. Además en 1649 sufre otra gran epidemia de peste y pierde a más de 60.000 vecinos, lo que por entonces era casi, la mitad de su población.
En la segunda mitad del S. XIX se produjo la revitalización de la ciudad con la llegada del ferrocarril, el derribo de parte de las murallas y su crecimiento hacía el este y hacía el sur.


Hotel Alfonso XIII en Sevilla, desde 1929 uno de los hoteles más lujosos de España.
Foto del autor.
Sevilla S. XXI. Tranvía a su paso por la catedral.
Foto del autor.

Hitos del S. XX fueron la Exposición Iberoamericana de 1929, la Exposición Universal de 1992 o su elección como capital de la comunidad autónoma de Andalucía.


- Próximo post: 9.1 Sevilla y su catedral.

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