jueves, 25 de diciembre de 2025

25.7- LLEGAMOS A FRIBURGO (I).

 13 de diciembre de 2025. Sábado.

Las Palmas de Gran Canaria.


Estamos en ruta, salimos por la mañana de Estrasburgo la capital de Alsacia y por la autovía A-5 tenemos 90 kilómetros por delante que recorreremos, si no necesitamos parar, en menos de una horita. Carretera muy cómoda y como buena autopista alemana, sin límite de velocidad, aunque es verdad que la gente va tranquila, es raro el coche que nos adelanta como un bólido.

Cruzamos la frontera entre Francia y Alemania por el puente Pierre Pflimlin, que conecta las afueras de Estrasburgo con la ciudad alemana de Kehl. Lleva el nombre de un ex-ministro francés y fue inaugurado en el 2002. 

En cuanto a la historia de esta ciudad alemana, os remito al artículo "25.1- ALSACIA Y FRIBURGO DE BRISGOVIA. UN POCO DE HISTORIA" (publicado el 17 noviembre de 2025), donde os cuento las peripecias a lo largo de los siglos, tanto de la región de Alsacia que acabamos de visitar como de esta ciudad de Friburgo a la que estamos a punto de llegar.

Vista de Friburgo, a la izquierda de la imágen la torre de la catedral en medio del
casco histórico. Foto del autor desde lo alto del monte Schlossberg.


Una de las calles laterales de la Kaiser Joseph Strabe. Casco
histórico de Friburgo a principios del S. XX
. Foto del autor
sobre un panel informativo en la misma calle.


Como os comenté en ese capítulo, Friburgo es la capital de la Selva Negra, ideal tomarla como base para recorrer la que es, probablemente, la zona natural más famosa de Alemania. La ciudad tiene 230.000 habitantes, una bonita arquitectura repleta de servicios para el visitante y de unas dimensiones muy paseables. Los principales monumentos están en el centro histórico, al que nos encaminamos en nuestro coche de alquiler.


- LLEGAMOS A FRIBURGO DE BRISGOVIA. PRIMER PASEO POR LA CIUDAD.


Ya estamos en las afueras de Friburgo, atravesamos el río Dreisam por el puente Kronenbrucke y por la Schreiberstrabe llegamos a la Kaiser-Joseph Strabe que nos lleva directos al primer monumento de la ciudad que vamos a contemplar, la Martinstor. Tenemos suerte y aparcamos, gratis, justo en la calle Humboldstrabe, a escasos 100 metros de la puerta monumental.

Es la más antigua de las dos puertas que aún permanencen en pie en la ciudad desde la época medieval, la otra es la Schawabentor (Puerta de Suabia). Las vigas de madera de la Martinstor datan de 1202, la puerta tiene su primera constancia documental en 1238 como "Porta Sancti Martini" puerta de San Martín, en latín. A lo largo de los siglos ha sido reconstruida varias veces, también sirvió como prisión.

La Martinstor vista desde el interior del
casco histórico de Friburgo. Alemania.
Foto del autor.
La Martinstor vista desde fuera del
casco histórico. El cartel de
McDonald´s es un atentado al
buen gusto arquitectónico. Friburgo
Foto del autor.

 















La Martinstor sufrió su cambio más radical en 1901, había que hacer pasar la vía del tranvía, y el ayuntamiento en vez de ordenar su demolición, optó por modificar el edificio. La torre se elevó de 22 a 60 metros y se le añadió una nueva construcción con techo y las pequeñas torres en las esquinas, al estilo del S. XV.

La Schwabentor (1250) desde fuera del casco histórico. El mural
representa a San Jorge, patrono de la ciudad, matando al dragón.
Friburgo. Alemania. Foto del autor.



Junto al arco mirando al centro de la ciudad hay una placa que conmemora una quema de brujas en Friburgo en 1599. Dentro de la parte occidental del arco, construido en 1901, se encuentra la entrada a un McDonald´s. El ayuntamiento no pudo impedir que la empresa colocara su letrero sobre el arco, pero si pudo evitar los colores rojo y amarillo y dejarlo con un diseño más acorde al edificio histórico. Con todo, el efecto de ver esa marca multinacional en un edificio monumental es un bofetón a la vista. 

Ya nos encontramos dentro del casco histórico de Friburgo, caminamos por la muy agradable y bulliciosa, por la cantidad de comercios y cafeterias que tiene, Kaiser-Joseph Strabe. La amplia artería, con un carril para el tranvía, atraviesa el casco histórico de suroeste a noreste y desemboca en la plaza Europa (Europlatz). Originalmente esta plaza se llamaba Kaiser Wilhem I Platz, pero fue renombrada en 2018.  

Plaza Europa, parte noreste de la Kaiser Joseph Strabe. La vía principal del casco histórico 
de Friburgo. En primer plano un monumento en conmemoración de la victoria alemana
en la guerra franco-prusiana de 1870. Foto del autor.


- CATEDRAL DE FRIBURGO.

A mitad de calle nos desviamos por la MunsterTrabe para contemplar el monumento más importante de Friburgo; su catedral católica.

Catedral de Friburgo en la plaza del Mercado
de Friburgo. Alemania. Foto del autor.
Fachada de la catedral de Friburgo. Alemania.
Foto del autor.















Presidiendo la plaza del Mercado, la catedral es un edificio levantado entre los S. XI y XIV que impresiona por su monumentalidad. La construcción comenzó en el 1200 en estilo rómanico, el cambio al estilo gótico comenzó en 1230, dando al edificio su forma actual con torre incluida. La piedra de arenisca roja, típica de los montes Vosgos, le otorga un gran carácter, así como sus agujas, gárgolas y contrafuertes, un magnífico ejemplo de gótico alemán.

En el interior destacan sus vidrieras, como fueron pagadas por los diferentes gremios medievales de la ciudad, siempre aparece algún símbolo que los identifica. En el altar mayor se encuentra un tríptico de Hans B. Grien, discípulo aventajado de Durero.

La catedral de Friburgo en medio del mercado que da nombre a la plaza. El edificio rojo
es la Lonja de los Comerciantes, S. XIV. Foto del autor.


Altar mayor de la catedral de Friburgo.
Foto del autor.
Interior de la catedral de Friburgo desde
la puerta de entrada. Foto del autor.















La torre de la catedral tiene una altura de 116 metros. Gracias a unos anclajes de plomo que conectan sus diferentes secciones la estructura se salvó durante los bombardeos aliados de 1944.

En la plaza ademas de los puestos de salchichas, cerveza, recuerdos, flores, frutas, verduras y demas delicias alemanas tenemos edificios monumentales como la Lonja de los Comerciantes, un edificio renacentista con fachada roja que llama la atención. El edificio comenzó siendo una oficina de aduanas en 1378. Entre 1520 y 1532 se realizaron las reformas renacentistas que se han conservado hasta la actualidad.

Edificio de la Lonja de Comerciantes en la plaza del mercado. Friburgo. Alemania.
Foto del autor.

Las arcadas en la planta baja y las torres decorativas en las esquinas son las características
de este edificio renacentista, la Lonja de los Comerciantes. Friburgo. Foto del autor.


Lado norte de la plaza de la catedral con su mercado diario. A la izquierda de la foto vemos
la Kornhaus, el edificio con la fachada blanca. Friburgo. Foto del autor.

En el lado norte de la plaza encontramos la Kornhaus, construida en 1498 como sala para la Dieta Imperial del rey Maximiliano I y luego sirvió como mercado de granos y sala de fiestas para los habitantes del pueblo y los gremios. Los bombardeos de la IIª G.M la destruyeron casi por completo en 1944, pero fue reconstruido en 1970 preservando su fachada histórica. En la actualidad alberga tiendas minoristas y una cafetería. 

Una gárgola en un lateral de la catedral
de Friburgo. Foto del autor.
No podéis dejar de probar la variedad de
salchichas que tenéis en los puestos ambulantes
de la plaza de la catedral. Friburgo. 
Foto del autor.















- CASCO HISTÓRICO DE FRIBURGO.

Tras coger fuerzas con el perrito caliente salimos de nuevo a la artería principal del casco histórico, pasamos por delante de otro edificio monumental, el Basler Hof. Este edificio es un palacio renacentista que se distingue por su puerta principal ornamentada y amplios patios interiores. El canciller de la corte Konrad Sturzel construyó este palacio para el príncipe-obispo entre 1494 y 1496 fusionando siete terrenos adyacentes. Tras su fundación, el edificio experimentó varios cambios de uso y ha servido como sede de la administración de la ciudad de Friburgo desde 1952.

El palacio Basler Hof, en el 167 de la Kaiser Joseph Strabe. Casco histórico de
Friburgo. Foto del autor.

Detalles de la decoración exterior del palacio Basler Hof, se aprecian el escudo obispal
junto al águila bicéfala del Imperio Alemán. Friburgo. Foto del autor.


Dejamos la Kaiser Joseph Strabe por la Rathausgasse para llegar a la Rathausplatz, la plaza del ayuntamiento. Es un lugar imprescindible por sus edificios históricos con balcones llenos de flores, su plaza llena de castaños sirve como marco a la estatua de Berthold-Schwarz, monje franciscano al que se atribuye la invención de la pólvora hacia 1350. En ella veremos los edificios del ayuntamiento viejo y nuevo. Nos encontramos en el centro administrativo de la ciudad que se encuentran en edificios del S. XVI. Estos edificios fueron unidos en 1901 por un cuerpo central con arcadas.

La Rathausplatz, sede del ayuntamiento. Una plaza con mucho ambiente.
Friburgo. Alemania. Foto del autor.

 
La sede del ayuntamiento de Friburgo en la Rathausplatz. Foto del autor.

Aquí tambien se encuentra la iglesia de San Martín, del S. XIV, que es el templo de un antiguo convento franciscano. Al lado, en la callejuela de los franciscanos, se encuentra la Haus zum Walfisch, con un hermoso portal y un mirador gótico. En esta casa estuvo residiendo Erasmo de Roterdam, como señala una placa.

Después de disfrutar de la plaza del ayuntamiento podemos visitar el Augustinermuseum, que es el Museo Augustiniano de Friburgo, ubicado en un antiguo convento de monjes agustinos. Es un museo de arte sacro que exhibe esculturas góticas, gárgolas de piedra del monasterio, pinturas murales medievales y arte desde la Edad Media hasta el S. XIX.

Canal que se utilizaba en la Edad Media para alejar los desperdicios del barrio Scheneckenvorstadt.
Friburgo. Foto del autor.



Barrio Scheneckenvorstadt. Friburgo. Foto del autor.

Al lado del museo se halla una pintoresca zona, el barrio Schneckenvorstadt, traducido literalmente como "ciudad exterior de los caracoles". Es un barrio histórico y encantador famoso por sus callejuelas medievales, pequeñas casas y los típicos "Bachle" (canales). Una zona ideal para pasear y contemplar la vida de los habitantes de este barrio del casco histórico.


Barrio Scheneckenvorstadt. La ciudad está llena de carriles bici.
Friburgo es la ciudad-verde de Alemania. Foto del autor.


- PARQUE STADTGARTEN Y MARKTHALLE.

La tarde ya está avanzando, asi que vamos a dejar las cosas en el apartamento que hemos reservado en Friburgo, el Boutique Apartments am Stadtgarten en la calle Mozartstrabe 1. Aparcamos en zona de pago al lado del edificio. Justo al lado tenemos el Stadtgarten un parque municipal muy bonito con un pequeño lago donde se juntan adolescentes para jugar a juegos de equipo mientras se toman unas cervezas.

Vistas del monte Schlossberg desde la ventana del apartamento. Friburgo.
Alemania. Foto del autor.

 
El parque municipal, junto a nuestro apartamento, está
muy cerca del casco histórico. Desde aquí se aprecia
la torre de la catedral. Friburgo. Alemania. Foto del autor.


El pequeño lago en el jardín municipal que tenemos que atravesar para llegar al casco
histórico de Friburgo. Al fondo la torre de la catedral. Foto del autor.



Cruzando el puente Karlssteg que nos lleva a la Plaza Europa donde empieza el casco histórico.
Parque municipal de Friburgo. En medio de la foto se observa el raíl del pequeño
funicular que nos sube al monte Schlossberg. En el parque jóvenes universitarios se entretienen
con juegos de equipo mientras se "pimplan" cajas de cervezas. Fribugo. Alemania. Foto del autor.


Cruzando el puente Karlssteg para llegar al casco histórico.
Friburgo. Alemania. Foto del autor.

Cruzando el puente Karlssteg. Al fondo el monte Schlossberg y entre los árboles el 
funicular en el que mañana subiremos. Friburgo. Alemania. Foto del autor.


Tras dejar atrás el parque municipal por el puente Karlssteg nos adentramos de nuevo en el casco histórico de la ciudad. Hay que pensar en cenar y estando en el casco histórico de Friburgo no hay mejor sitio que el Markthalle, el mercado de Friburgo. Se encuentra en Grünwälderstrabe 4. En este lugar se reunen delicias culinarias de medio mundo en sus 19 puestos únicos que abarcan 1000 m2.

En la misma calle donde se encuentra el Markthalle nos encontramos
con el restaurante Grosser Meyerhof. Son especialistas en la cocina
regional de Baden. Platos como Leberle, Sulz y Ochsenfleisch, se
preparan siguiendo recetas tradicionales locales. Friburgo. Alemania.
Foto del autor.


El Markthalle de Friburgo se levantó en 1886 y desde entonces es un lugar enblemático de la ciudad. Abren desde las ocho de la mañana a las doce de la noche, además los viernes y sábados tenéis música en directo y buen ambiente. Entre otras cocinas podemos encontrar gastronomía de la región alemana de Waden, de Brasil, Italia, especialidad en pescado, cocina del sudeste asiático, afgana, persa, árabe, africana, india e hispanoamericana que ofrecía incluso una paella.

En el Markthalle frente a un puesto especializado en cafés y postres dulces
italianos. Friburgo. Alemania. Foto del autor.

  

Disfrutando de un café con encanto y una tarta de nata y
chocolate (deliciosa) en el Markthalle. Friburgo. Alemania.
Foto del autor.


Después de cenar y tomar un cafe en el Markthalle, vamos a andar un poco por la ciudad y caminando, caminando, atravesamos Bertholdstrabe y llegamos al parque donde se encuentra el Museo Arqueológico de la ciudad. Este museo abarca un amplio sector histórico desde las obras de arte paleolíticas más antiguas del sur de Baden hasta el Friburgo medieval temprano. El museo se encuentra en el palacete Colombischlossle, construido entre 1859 y 1861 en el lugar donde había un antiguo bastión en las antiguas fortificaciones de la ciudad. El parque homónimo que lo rodea se creó en 1860 y ha estado abierto al público desde 1909.

Palacio Colombischlossle en el parque homónimo, sede del museo arqueológico de la ciudad. 
Friburgo. Alemania. Foto del autor.



 Seguimo andando y llegamos a la estación central de Friburgo. Este importante nudo de comunicaciones ferroviarias tiene conexiones regionales, nacionales e internacionales, así como parada de tranvías locales y de autobuses.

El servicio ferroviario en Friburgo comenzó en 1845, la antigua estación fue destruida durante la IIª G.M. En 1999 se estrenó el edificio actual de la estación central, con 8 vías y 5 andenes. Toda la estación se puede atravesar por un paso elevado que es por donde vamos caminando. Un lugar elevado para observar parte de la ciudad.

Andando por el puente elevado sobre la estación central de Friburgo.
Desde aquí se observan las dos torres de la iglesia del Corazón de Jesús,
construída entre 1892 y 1897 en estilo románico tardío. Alemania. Foto del autor.

 

Estación Central de Friburgo. Anochece sobre la ciudad alemana.
Foto del autor.

Volvemos a nuestro apartamento por la calle Bertoldstrabe. Casco histórico
de Friburgo. Alemania. Foto del autor.

Andando por el puente Karlssteg que nos lleva al parque municipal que hemos 
de atravesar para llegar a nuestro apartamento. Al fondo la torre de la
catedral de Friburgo. Alemania. Foto del autor.



Ha sido un día intenso conociendo la capital de la Selva Negra. Friburgo es una ciudad muy cómoda para pasearla, su casco histórico se puede conocer perfectamente andando y en estas fechas de octubre no hay riadas de turistas siguiendo al de la banderita.

Mañana seguiremos conociendo Friburgo, subiremos en el pequeño funicular hasta el monte Schlossberg, el pulmón verde de la ciudad que cuenta con kilómetros de sendas para pasear o ir en bicicleta. Luego iremos a conocer el pueblo más bonito de toda la Selva Negra, Gengenbach.




- PRÓXIMO POST: 25.8- FRIBURGO (y II) Y GENGENBACH.



sábado, 20 de diciembre de 2025

25.6- OBERNAI Y ROSHEIM. MÁS PUEBLOS ALSACIANOS CON ENCANTO.

3 de diciembre de 2025. Miércoles.

Las Palmas de Gran Canaria.


Amanece en Estrasburgo, nublado y con un ligero calabobos intermitente. Desayunamos en nuestro hotel Adonis y antes de ponernos en ruta para visitar Obernai y Rosheim, queremos visitar un mercado en Estrasburgo.

En el interior del mercado cubierto de Halle du Marché Gare. Estraburgo. Alsacia.
Foto del autor.


Para ello nos ponemos en marcha hacia el "Mercado de la estación de tren", buscadlo como Halle du Marché Gare, en la 41 Rue du Marché Gare, 67200, Strasbourg. Es un mercado cubierto con 14 comercios, una terraza con mesas y sillas y parking gratuito. Aquí encontraréis desde frutas y verduras de la zona a productos groumet, también tenéis: pescadería, sushi-bar, mariscos, carnes, charcutería, vinos, quesos, panadería y una zona llamada Le Comptoir, para degustar un vino de su amplia selección, comer algo o cenar el viernes por la noche. Un buen lugar, resumiendo, para disfrutar a buen precio, de los mejores productos culinarios de Alsacia.

La amplia bodega de Le Comptoir en el "Mercado de la estación de tren". Estrasburgo.
Alsacia. Foto del autor.

Tras visitar el mercado nos ponemos en marcha hacia Obernai, desde Estrasburgo tenemos casi 29 kilómetros, asi que estaremos en unos 26 minutos en este encantador pueblo alsaciano.


- OBERNAI. UN POCO DE HISTORIA.

Esta localidad fue propiedad de los duques de Alsacia desde el S. VII, siendo el lugar de nacimiento de Santa Odilia (662-720 d.C), hija de los duques antes mencionados y venerada como patrona de Alsacia. Durante el dominio de los Hohenstaufen, Obernai alcanzó el estatus de villa en 1240 y en 1354 se adhirió a la Decápolis Alsaciana, liga que agrupaba a diez ciudades imperiales de la región. Durante el Renacimiento gracias a su producción vinícola y a la diversidad de artes y oficios de sus profesionales consiguen una gran expansión económica y demográfica de la villa, hasta que llegó la plaga de la guerra...

La villa amurallada de Obernai. La foto sobre el panel informativo la saque justo
en el círculo que se ve en el panel informativo. Por esa zona entramos en la bella
villa alsaciana.


La Guerra de los Treinta Años causó graves daños en toda la región, incluida Obernai, que fue ocupada por las tropas suecas entre 1632 y 1634. Inicialmente este ejército sueco lo comandaba su soberano, el rey Gustavo II (1594-1632), hasta su muerte en la batalla de Lutzen en noviembre de 1632. Después, el mando fue asumido por Bernardo de Sajonia-Weimar y posteriormente por Axel Oxenstierna hasta su derrota en la batalla de Nordlinguen en 1634. Esta batalla fue una victoria decisiva para el bando hispano-imperial católico en la Guerra de los Treinta Años, donde los Tercios Españoles aplastaron al ejército protestante sueco.

La batalla de Nordlingen de Jan van den Hoecke, actualmente en el castillo de Windsor.
En primer plano el Cardenal Infante Don Fernando, el Infante de España vencedor de la
batalla decisiva en la Guerra de los Treinta Años. Foto de internet.



Esta batalla marcó el fin de la supremacía y terror de Suecia en el sur de Alemania, tanto de 1632 a 1634 como el período de 1636 a 1650, y provocó la entrada de Francia en la guerra, cambiando drásticamente el equilibrio de poder en la Europa del S. XVII. Tras su anexión a la corona de Francia en 1679, la ciudad recuperó su desarrollo pero sin la prosperidad de antaño. 

Obernai en 1761. Foto del autor sobre un panel a la entrada de la villa amurallada.


Tras la Revolución Francesa, la ciudad siguió un camino similar al del resto de la región de Alsacia, siendo esta anexionada por el Imperio Alemán en 1871 hasta su devolución a Francia en 1918 tras la Iª G.M. Como el resto de la región, Obernai fue ocupada por los nazis en la IIª G.M hasta su liberación por las tropas norteamericanas el 26 de noviembre de 1944.


- LLEGAMOS A OBERNAI.

Os recomiendo aparcar en el parking Des Remparts, es gratuito y a 50 metros ya podéis entrar en la villa por la puerta este de su muralla.

Esta localidad es un centro vinícola y de la industria regional de la elaboración de cervezas, así como un referente turístico por la belleza de su villa amurallada que conserva a la perfección buena parte de sus casas tradicionales. El modesto río Ehn recorre el flanco norte de las defensas, que se hallan conservadas casi en su totalidad. De hecho, se pueden recorrer en un corto paseo los muros de Monseigneur Caspar, Monseigneur Freppel, Maréchal Foch y Maréchal Joffre y así completar el anillo de protección de esta localidad que, como dijimos antes, sufrió graves daños durante la Guerra de los Treinta Años.

Tras aparcar en el parquing gratuito des Remparts, entramos por una puerta de la antigua muralla
y caminamos por la Rem Maréchal Foch. Ya estamos en Obernai. Alsacia. Foto del autor.

Una vez dentro de Obernai nos encontramos en la Rue de Sélestat, salimos a su calle principal la Rue du general Gouraud y caminamos entre casas medievales alsacianas de dos y tres pisos y comercios con una gran variedad de productos, tanto alimenticios del país, como de recuerdos para llevar a casa, además de restaurantes, cafés, pastelerías...

Cervezas La Alsaciana, un imprescindible en los fines de semana más "alegres". 
Comercio en la Rue du General GouraudObernai. Alsacia. Foto del autor.



Quesería en la Rue du General Gouraud.
Obernai. Foto del autor.


Pastelería Nostra Storia en la 82 Rue du General
Gouraud.
Obernai. Alsacia. Foto del autor.














Restaurantes en el 55 de la Rue du General Gouraud. Obernai. Alsacia. Foto del autor.



El visitante puede pasear la Route d´Ottrot arriba y abajo, contemplando los escaparates de unas tiendas que hablan de afluencias turísticas nutridas. Las casas más bonitas se hallan en el sector sur del casco viejo y en el occidental.

Pozo de los seis cubos en Obernai. Alsacia. Foto del autor.


Uno de los elementos más bonitos de Obernai es el Pozo de los Seis Cubos, de estilo renacentista, construido en 1579 por artesanos de Estrasburgo, esta situado en la calle General Gouraud. Efectivamente, hay seis poleas con las que antaño la población del barrio conseguía el agua. Asimismo el edificio del ayuntamiento albergaba desde 1370 la reunión de los notables o tribunal de los burgueses y el salón de justicia. De esta época son su galería además de los ventanales decorados con motivos vegetales. En 1604 se le añadió el balcón que observamos hoy.

El Beffroi o Kapellturm. La torre de Obernai.
Alsacia. Foto del autor.
Tiovivo en la plaza de l´Etoile. Obernai.
Alsacia. Foto del autor.














Una de las curiosidades de Obernai es el Beffroi o Kapellturm, cumplía una triple función: torre de la ciudad, atalaya defensiva y campanario de la capilla de la Virgen. Esta última fue construida en 1285 y destruida en 1873, de la que solo queda el coro gótico. Es una torre de 60 metros con unas atalayas decoradas en lo alto que datan de 1596.

Plaza del Mercado, con el ayuntamiento de Obernai (edificio amarillo) y la torre Beffroi en
primer plano y la fuente de Santa Odilia. Alsacia. Foto del autor.


Nos encontramos en la plaza del Mercado (Place du Marché), el centro neurálgico de la villa de Obernai, donde todos los jueves se monta el mercado agrícola y de artesanía. Hay que fijarse en la casa Fastinger, que permite el acceso libre a su patio, donde hay un pozo decorado con las esculturas de unos toros, para recordar el oficio de carniceros de sus propietarios originales. En el centro de la plaza se encuentra la fuente de Santa Odilia, patrona de Alsacia, fue construida en 1904.

Fuente de Santa Odilia en la Plaza del Mercado. Obernai. Alsacia. Foto del autor.


En el 124 de la Rue du General Gouraud. Al fondo la torre Beffroi. Obernai.
Alsacia. Foto del autor.

Paseando por la Rue du Marché. Obernai. Alsacia. Foto del autor.


Restaurantes en la Rue du Marché. Obernai. Alsacia. Foto del autor.


Ya hemos recorrido Obernai nos ponemos en ruta para conocer nuestra segunda villa alsaciana de hoy, Rosheim. Estas segunda localidad está a 6,8 kilómetros al norte, en 12 minutos llegamos. La lluvia nos acompaña todo el camino.


- LLEGAMOS A ROSHEIM. UN POCO DE HISTORIA.

Como siempre, os cuento algo de historia del pueblo que vamos a visitar. La primera cita de la ciudad aparece en un documento de venta de mercancías a la abadía de Fulda (actual Alemania) en el año 778 y se le denominaba Rodasheim. Es a partir del S. XI cuando Rosheim empezó a prosperar, especialmente por su producción vinícola, convirtiéndose en un importante centro urbano en el seno del Sacro Imperio Romano Germánico.

En 1218 se produjo la "batalla de las bodegas". Thiébaud I Duque de Lorena envió a sus tropas para invadir Alsacia y estas entraron en Rosheim sin oposición. La soldadesca entró en las bodegas atestadas de vino y no tardaron en emborracharse, esto fue aprovechado por las gentes de Rosheim que masacraron a 300 soldados. En 1354 se unió a la Decápolis Alsaciana como otras de las localidades que hemos visitado. A finales del S. XIV la pujante burguesía de la ciudad tenía posibles como para construir una segunda línea de murallas.

El período renacentista fue de gran prosperidad para la ciudad como lo demuestran las numerosas cassa burguesas de entramado de madera que aún conservan los escudos de sus gremios. Como el resto de ciudades de Alsacia, Rosheim sufrió mucho durante la Guerra de los Treinta Años, invadida, saqueada en varias ocasiones y sus gentes abocadas a la ruina.

Hoy en día Rosheim, es un apacible (aburrido) y bonito pueblo de Alsacia que vive principalmente de la viticultura, formando parte de la Ruta de los vinos Alsacianos. También atraviesa Rosheim la Ruta románica de Alsacia, de la que es su enclave más destacado, por su mansión románica que veremos luego.

Puerta de la Virgen, parte del segundo entramado de murallas. Rosheim.
Alsacia. Foto del autor.

Puerta de la Virgen desde dentro de Rosheim a principios del S. XX.
Foto del autor en una fotografía colocada en la muralla junto a la Puerta de la
Virgen. Alsacia.


Llegamos a Rosheim y como siempre aparcamos en las afueras del casco histórico, pero al poco de andar 300 metros bajo la luvia (menos mal que teníamos paraguas) nos dimos cuenta de que había tan poca gente que podíamos llegar con el coche hasta el centro del pueblo, y eso hicimos. Atravesamos la Puerta de la Virgen y ya nos encontramos en la Rue du General De Gaulle. Esta es una de las cuatro puertas monumentales que formaban parte de los recintos amurallados que protegían la localidad. Llegando del este, como nosotros, atravesamos la puerta de la Virgen, que formaba parte del segundo recinto de murallas levantadas en el S. XIV. Al norte del pueblo se halla la Puerta del León de aspecto similar al anterior, es la otra puerta que se conserva de la segunda muralla.

Puerta de la Escuela. Antiguas murallas medievales. Rosheim bajo la lluvia.
Alsacia. Foto del autor.


Siguiendo la Rue du General de Gaulle, a 200 metros nos encontramos con la Porte de l´Ecole (puerta de la escuela), este monumento se encuentra integrada en un edificio que ocupa el lugar de las viejas murallas medievales.

Atravesando la Puerta de la Escuela ya nos encontramos en el casco histórico de Rosheim.

Lo primero que vemos es la Iglesia de los santos Pedro y Pablo construida entre los siglos XII y XIII, probablemente el mejor exponente del románico de Alsacia, aunque el campanario octogonal se terminó en 1286, ya en estilo gótico.

Iglesia de los santos Pedro y Pablo. Rosheim. Alsacia. Foto del autor.

Iglesia de los santos Pedro y Pablo. Rosheim. Alsacia. Foto del autor.

Interior de la iglesia de los santos Pedro y Pablo. Rosheim. Alsacia.
Foto del autor.


Nos encontramos en el Mittelstadt, el barrio más antiguo de la ciudad, y su rincón con más encanto, sin duda, es la Puerta del Reloj, en la Plaza de la República. Esta plaza está bordeada de bonitas casas de madera, el ayuntamiento y el pozo de los seis cubos.

El ayuntamiento está construido entre los Siglos XVIII y XIX en estilo regencia. El pozo es una bella construcción renacentista de 1605, coronada por un león con el escudo de Rosheim. También en esta plaza encontraremos la oficina de turismo que antes fue la carnicería del pueblo. 

Plaza del Reloj, en primer plano el pozo de los Seis Cubos y detrás el ayuntamiento.
Rosheim. Alsacia. Foto del autor.


En el barrio antiguo de la ciudad, después de atravesar la torre del reloj podemos encontrarnos con varios edificios de diferentes épocas pero el más importante de todos es la Maison Romane (la casa románica, que no romana). Es uno de los edificios civiles de piedra más antiguos de Alsacia, data de 1154. La planta baja se utilizaba como almacén y la alta como vivienda.

Mansión románica en Rosheim. Alsacia. Foto del autor.

Una casita de Rosheim que parece sacada de una juguetería en Navidad.
Alsacia. Foto del autor.


En esta zona de Rosheim también podemos encontrar, la iglesia de Saint-Etienne, un enorme edificio neoclásico y la antigua sinagoga de finales del S. XIX. En el barrio tambien se encuentra un antiguo monasterio benedictino.

Nos despedimos de Rosheim, vista de su calle principal Rue du General de Gaulle.
Alsacia. Foto del autor.


Nos despedimos de Rosheim bajo la lluvía, vamos a comer y para ello hemos buscado un restaurante que nos coja de camino a Estrasburgo. Elegimos el restaurante La Pataterie de Dorlisheim, se encuentra en un pequeño centro comercial a las afueras de Dorlisheim, en la autovía A-352 dirección Estrasburgo.

Restaurante La Pataterie en Dorlisheim. En la foto el fundador del negocio en sus tierras
donde se cultivan las patatas que nos vamos a comer rellenas. Alsacia. Francia. Foto del autor.

Pedimos una patata rellena de verduritas y carne y una salchicha
alsaciana con guarnición acompañado de dos vinos Pinot Noir
de Alsacia. Restaurante La Pataterie. Dorlisheim. Alsacia.
Foto del autor.


Su especialidad son las patatas de la tierra rellenas de diferentes ingredientes, su fundador es un agricultor de patatas de la zona que abrió un primer restaurante y ya tiene varios por la zona. Muy recomedable; bueno, bonito y barato y sin problemas de aparcamiento al estar en un pequeño centro comercial.

Tras comer regresamos a Estrasburgo por la autovía, la lluvia ya nos acompaña hasta llegar a nuestro hotel. Última noche de las dos que hemos pasado en la capital alsaciana. Mañana nos ponemos en marcha para cruzar la frontera y visitar la ciudad de Friburgo ya en el estado alemán de Waden-Wurtemberg.

Hotel Adonis en Estrasburgo. Alsacia. Foto del autor.


Dejamos Alsacia atrás, han sido unos días que han pasado volando mientras paseábamos por unos pueblos con mucho encanto, disfrutando de la amabilidad de sus habitantes y con el relax de hacerlo sin prisas y sin estar rodeados de masas de turistas. Una maravilla de Escapada para desconectar y disfrutar del placer de viajar.



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